‘El Visionario’: un tanque de guerra dedicado a Fidel Castro

Vista de la pieza desde el Teatro Milanés. (Juan Carlos Fernández)
'El Visionario', una obra de Humberto 'El Negro' Hernández, en colaboración con Arquímedes Lores 'Nelo'. (Juan Carlos Fernández)

Atónitos quedaron los transeúntes que caminaban el pasado miércoles por la calle Martí de la capital pinareña ante una grúa que trasladaba un tanque de guerra. La obra del artista plástico Humberto El Negro Hernández, en colaboración con Arquímedes Lores Nelo, pesa varias toneladas y ha sido bautizada como El Visionario, en homenaje a Fidel Castro.

Después de varios meses de trabajo en los talleres de la reconstructora de ómnibus, la instalación ha quedado ubicada en plena vía pública, para asombro de unos y burlas de otros. La pieza, que originalmente estaba pensada para quedar lista el 13 de agosto pasado, en el cumpleaños del expresidente cubano, sólo se finalizada hace unos pocos días.

Los autores reajustaron el cronograma y decidieron inaugurar la instalación este 26 de noviembre, día de la dignidad pinareña. En la elaboración y colocación de la pieza han colaborado también el Centro de la Música, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Dirección Provincial de Cultura, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el Partido y el Gobierno local, por lo que El Negro Hernández aclara que "esto no es un invento", con el orgullo de quien ha hecho algo autorizado "desde arriba".

La instalación de la pieza en tan céntrico lugar ha suscitado una fuerte polémica, que discurre en un susurro, sin que nadie se atreva a expresar públicamente ninguna crítica

Sobre la similitud de la pieza con un tanque de guerra, el artista refiere: "¿Qué cosa es la vida sino es un tanque de guerra?". "Proviene de una gorra de campaña que tiene nuestro comandante", asegura El Negro Hernández y dice haberse inspirado en ese objeto que "sostiene un pensamiento que genera paz, dignidad y progreso".

Ambos creadores acarician la idea de poder regalar el tanque con su intervención artística al homenajeado, aunque no explicaron cómo iban a trasladar la monumental pieza hacia la residencia de Fidel Castro en La Habana.

Niños jugando. (Juan Carlos Fernández)
Niños jugando. (Juan Carlos Fernández)

La instalación de la pieza en tan céntrico lugar ha suscitado una fuerte polémica, que discurre en un susurro, sin que nadie se atreva a expresar públicamente ninguna crítica a la mole de metal. Solo Pipo, un simpático personaje que deambula de aquí para allá, se ha atrevido a asegurar en voz alta que "de verdad que esto es chatarra, ná má".

Por lo pronto, dado su volumen, El Visionario alivia en las madrugadas la falta de baños públicos.

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