La guerra contra los pájaros

Como en Cuba no hay Ley de Protección Animal, la fauna alada del país es depredada en todas sus variedades.

Es muy común ver en pueblos y ciudades grupos, a veces muy numerosos, de niños y jóvenes con jaulas llenas de pajaritos recién cazados. El precio varía según la especie capturada, si es común o en proceso de extinción,.

Estas verdaderas "bandadas" de depredadores transitan impunemente por doquier, sabiendo que en el pueblo nadie tiene autoridad para detenerlos y que a las autoridades gubernamentales –políticas, sociales, judiciales o policiales– esto no les interesa en lo absoluto.

Es vergonzoso ver cómo operan estos grupos de ladrones de pajaritos a pleno día en el Parque Metropolitano, también conocido como Parque Forestal, y en el Jardín Botánico Nacional, ambos en Ciudad de La Habana. La impunidad ha crecido a tales niveles que sería motivo de burla buscar un solo guardaparque que no esté en el negocio o, sencillamente, haga "la vista gorda" para no buscarse problemas, sabiendo que nada ni nadie lo ampara.

Sería magnífico suponer que el negocio de los pajaritos termina con la venta del animal. ¡Nada de eso! La mayoría de los niños y jóvenes del país han desarrollado una perniciosa modalidad de peleas entre pajaritos, encerrando machos de igual o diferente especie en pequeñísimas jaulas, instándolos a pelearse entre sí hasta perder ojos y plumas y finalmente, la vida. El último en morir es el vencedor. En estas peleas se apuesta dinero, objetos o cualquier cosa que pueda resultar de beneficio material.

La falta de una Ley de Protección Animal en Cuba está contribuyendo no solo a la extinción de la fauna alada, sino a la creación de una sociedad con jóvenes violentos, que incrementan su economía a costa de la crueldad animal.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 9

Varios autores

Pensar la naturaleza, protegerla, aprender a apreciarla; de eso va este espacio hecho por varios cubanos

Archivo