'Ya no es antes' o el imperio de los recuerdos

El actor Luis Alberto García, el director Lester Hamlet y la actriz Isabel Santos durante la presentación de la película ‘Ya no es antes’, este sábado en el cine Charles Chaplin. (14ymedio)
El actor Luis Alberto García, el director Lester Hamlet y la actriz Isabel Santos durante la presentación de la película ‘Ya no es antes’, este sábado en el cine Charles Chaplin. (14ymedio)

Una larga fila de personas, que doblaba la esquina que forman las calles 23 y 10, esperaba este fin de semana el estreno de Ya no es antes, la más reciente película del director cubano Lester Hamlet en la sala Charles Chaplin de La Habana. Protagonizada por Isabel Santos y Luis Alberto García, la cinta compite en el apartado de largometraje de ficción en la 38 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

El director intervino en la presentación oficial del filme acompañado de buena parte del equipo de rodaje y de los dos populares actores. Inspirada en la obra de teatro Weekend in Bahía, de Alberto Pedro, la trama recrea el reencuentro de una pareja que fue separada por la migración en plena adolescencia, justo en el momento en que su romance pasaba por el mejor momento.

Luis Alberto García quiso dedicar esta proyección a "todos los cubanos, estén donde estén", mientras que Hamlet homenajeó a la hija del dramaturgo Alberto Pedro, presente en la sala. El realizador, que ya había trabajado antes con Santos, pero era su primera vez con García, agradeció también la posibilidad de dirigir a dos grandes actores del cine cubano.

Luis Alberto García quiso dedicar esta proyección a "todos los cubanos, estén donde estén", mientras que Hamlet homenajeó a la hija del dramaturgo Alberto Pedro, presente en la sala

Apagadas las luces, frente a los espectadores comenzó a desplegarse la historia de un hombre y una mujer solos en un apartamento. No se han visto en cuatro décadas, pero Mayra y Esteban se hablan como si se hubieran dejado de ver hace solo unos días. Ríen, recuerdan, cantan, bailan, lloran, se dan un trago, toman café, juegan a la botellita y hasta se fuman un cigarro de marihuana, mientras intentan reconocerse en unos cuerpos que ya no son los de antes.

Él la hace reír con historias cotidianas, como el interminable pago a plazos de un refrigerador; o enseñándole una vieja grabadora, un casete y un lápiz para rebobinar la cinta. Ella lo saca del paso con la teoría de que en Cuba la vida es más bonita y de que en todas partes se pasa trabajo. Juntos comparten reflexiones del presente y se actualizan sobre el tiempo, que inevitablemente, ha pasado y dejado sus huellas.

La trama lleva al espectador de la risa explosiva al llanto. La conexión con el público es inmediata en esta cuarta historia de amor que interpretan Isabel Santos y Luis Alberto García en el cine cubano, un dueto que ha protagonizado inolvidables romances como el de la película Clandestinos, dirigida por Fernando Pérez.

Según declaró Hamlet en una reciente entrevista, los intérpretes elegidos inicialmente para encarnar a la pareja eran Violeta Rodríguez y Hugo Reyes, pero el director sentía que algo no encajaba y, finalmente, se percató de que ocurría "como si la película tuviera que ser actuada por ellos".

La adaptación del libreto de la cinta estuvo a cargo del propio Hamlet junto al guionista Mijaíl Rodríguez. Ambos consiguen diálogos armónicos, que acercan la historia a la actualidad. Sin embargo, se extraña en esta versión cinematográfica todo el referente que la obra original hace a la música de la banda británica The Beatles. En su defecto, aparecen los Van Van y las canciones de Silvio Rodríguez, que desvirtúan parte importante de la historia de los personajes.

¿Un problema de derechos de autor con la música de The Beatles? De otra manera no se explica este cambio que genera una gran diferencia en la trama. Contra la banda británica existían muchas actitudes intolerantes desde el oficialismo justo en los años en que los protagonistas eran adolescentes, una referencia importante en la historia entre ambos.

Contra la banda británica existían muchas actitudes intolerantes desde el oficialismo justo en los años en que los protagonistas eran adolescentes, una referencia importante en la historia

Cabe destacar la banda sonora creada por Harold López Nussa, que acompaña a unos personajes que solo se mueven de la sala a la cocina, del baño al cuarto, y del balcón a la escalera. Esta sonoridad refuerza las situaciones de pasión y remarca la insondable distancia que se ha establecido entre ambos personajes.

A ratos, los protagonistas quieren irse, en otros quieren quedarse y salen a relucir antiguas promesas. A cada minuto renacen los mejores y los peores recuerdos en la conversación. Todo sucede ahí, en un apartamento del reparto Bahía, un sábado por la noche.

Al final de la película, el público agradeció con fuertes aplausos mientras pasaban los créditos y sonaba un tema interpretado a dúo por Kelvis Ochoa y Haila María. En el lobby, todos querían llevar en su teléfono un retrato con Mayra y Esteban, ya convertidos en los actores Isabel Santos y Luis Alberto García.

Afuera era también sábado por la noche y llovía sin parar.

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