Ileana Álvarez, unas alas siempre dispuestas al vuelo

Ileana Álvarez, escritora, ensayista y directora de la revista 'Alas Tensas', en la Feria del Libro. (14ymedio)
Ileana Álvarez, escritora, ensayista y directora de la revista 'Alas Tensas', en la Feria del Libro. (14ymedio)

Cuando se lanza una mirada a ese territorio de la literatura cubana habitado por mujeres, suele hacerse desde un concepto de género. Entre quienes estudian el fenómeno con más intensidad, y también con más valentía, destaca Ileana Álvarez. Es poeta, ensayista, autora de una decena de libros y merecedora de diversos premios nacionales y extranjeros.

En estos días se escapó de su provincia natal de Ciego de Ávila para participar en la Feria del Libro de La Habana. En una pausa de su recorrido por la Fortaleza de La Cabaña, donde se realiza el evento, habló con 14ymedio y compartió con los lectores su universo de inquietudes.

Pregunta. ¿Qué le pareció la Feria del libro?

Respuesta. Este año me gustó más que el anterior, cuando hubo pocos libros y demasiado énfasis en lo comercial. Esta ha tenido momentos muy buenos, como la presencia del libro Mi vida de Leonardo Padura, pero también ha tenido momentos -a mi juicio- demasiado ideologizados. No creo que el sistema editorial de un país deba organizarse en función de una feria anual, pero está bien que exista este evento donde podemos encontrarnos escritores de todo el país.

P. ¿Qué la ha traído a esta Feria del Libro?

R. Vine a acompañar Sagradas Compañías. Un ensayo escrito a cuatro manos entre mi esposo Francis Sánchez y yo. Tiene el propósito de rescatar figuras de la intelectualidad nacional convertidas en permanente compañía. Como esa imagen de la virgen que nos acompaña siempre, como el talismán del que no queremos separarnos. Se enfoca en tres cánones de la literatura cubana que en su momento fueron marginados, incomprendidos: Lezama Lima, Virgilio Piñera y Dulce María Loynaz.

P. ¿Cómo se siente cuando la etiquetan como una escritora feminista?

R. El término feminista ha sido muy vilipendiado. El pensamiento patriarcal ha ayudado a desacreditarlo, a ridiculizarlo y a verlo como algo del pasado. Pero debe salvarse por lo que ha aportado no solo a las luchas sociales y civiles, sino también al pensamiento cultural de la sociedad actual. Cuando no existía el sufragio universal el feminismo se puso a la vanguardia para lograr el derecho de la mujer al voto. Por cierto, Cuba fue de los primeros países en alcanzar ese derecho, mucho antes que otras naciones europeas.

Ahora hay quien cree que todos los problemas están resueltos porque existen leyes que protegen a la mujer y garantizan, en el plano legal, la equidad con el hombre desde el punto de vista salarial y otros aspectos. Pero aun en el campo de las leyes falta mucho por avanzar y hay que luchar contra muchos estereotipos. Una sociedad no puede alcanzar el verdadero sentido de la democracia si no se logra una equidad real entre el hombre y la mujer.

Una sociedad no puede alcanzar el verdadero sentido de la democracia si no se logra una equidad real entre el hombre y la mujer

P. Además de mujer y feminista usted es una escritora radicada en provincia. ¿Cómo se saltan los escollos?

R. Le faltó una palabra: madre. Es difícil tratar de equiparar la condición de artista y la de madre. Si a eso le sumamos el “Habana-centrismo”, todo se vuelve más complejo. Es duro y difícil. A veces me entra un desánimo tremendo. Por suerte, en los peores momentos me apoyo en una fuerza interior que resulta muy valiosa y es esa fe que tengo por mi condición de católica. Esa fe me da la perseverancia de creer que mañana puede ser mejor si aportamos ese grano de arena que nos corresponde a cada uno.

P. ¿Ese grano de arena al que se refiere se llama Alas Tensas?

R. Eso espero. La revista Alas Tensas tiene varios objetivos, quizás demasiado ambiciosos dadas las condiciones en que vivo. Desde sus páginas queremos promover un paradigma más amplio de la mujer cubana, que no se reduzca a ese modelo de la mulata sensual. Mujeres cubanas son también esas campesinas que alimentan los cerdos y gallinas del corral doméstico, la viejita que va a la iglesia, la intelectual introvertida que se mira por dentro. Ese tipo de mujer empoderada que se prepara para el futuro también forma parte indisoluble de nuestra identidad, de nuestra cubanía.

P. Como estudiosa de las letras ¿Cuál es el diagnóstico que hace sobre la salud de la literatura cubana de principios de siglo XXI?

R. Es muy temprano para evaluar eso. Se necesita cierta distancia para analizar estos fenómenos. Hay un tipo de poesía muy experimental, muy iconoclasta y muy vanguardista que aunque a mí, desde mi limitada estética personal, no me llama la atención, resulta muy interesante como fenómeno social.

Creo que se está haciendo una literatura que en un futuro tendrá su verdadera eclosión. Hoy tenemos a Leonardo Padura en la narrativa o a Rafael Rojas en la ensayística, y otra literatura cubana que se hace en el extranjero que la crítica tendrá que valorar más extensamente. En lo que se produzca en este siglo está por ver qué será considerado como literatura y qué como cubano, más allá de las identidades banalizadas por el colorismo y lo falsamente folklórico.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 2