Convertir las expropiaciones en un trampolín para la inversión

Un informe propone privilegios fiscales en lugar de compensaciones a las grandes empresas nacionalizadas

El gigantesco inmueble en la calle Dragones que un día albergó el Hotel Nueva York, el primero expropiado por Fidel Castro después de la Revolución
El gigantesco inmueble en la calle Dragones que un día albergó el Hotel Nueva York, el primero expropiado por Fidel Castro después de la Revolución. (14ymedio)

Compensación económica para los pequeños reclamantes; privilegios fiscales para las grandes empresas, principalmente multinacionales, que desean crear negocios en la Isla: esa es la propuesta que Richard E. Feinberg plantea en su informe Reconciling U.S. Property Claims in Cuba, para resolver las reclamaciones estadounidenses por las expropiaciones tras tomar el poder Fidel Castro, en 1959. "Transformar el trauma en oportunidad", reza el subtítulo del documento.

En su estudio, Feinberg, profesor de economía política internacional, analiza las casi 6.000 reclamaciones de Estados Unidos, divididas entre empresas y particulares, grandes y pequeños, y sugiere esta fórmula "híbrida" según la cual los grandes conglomerados –a los que se les debe 1.700 millones de dólares sobre un total de 1.900 millones, sin contar intereses– podrían tener un abanico de posibilidades para invertir en condiciones ventajosas, por ejemplo a través de derechos de adquisición preferente o de bonos que puedan canjearse por pago de impuestos.

Esta semana, Cuba y EE UU trataron por primera vez el tema de las indemnizaciones, uno de los puntos más espinosos dentro del diálogo que abrieron ambas partes el 17 de diciembre del año pasado.

En esta reunión "informativa", según la calificaron funcionarios estadounidenses, participaron el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Abelardo Moreno Fernández, y una asesora legal del Departamento de Estado de EE UU, Mary McLeod.

Cuba, en su último informe anual sobre el impacto del embargo que presentó ante Naciones Unidas, reclamó que los daños económicos por más de medio siglo de embargo ascienden a 833.755 millones de dólares, según el valor del oro. A precios corrientes, las pérdidas económicas suman 121.192 millones de dólares.

Por su parte, EE UU señala que las expropiaciones llevadas a cabo tras la Revolución ascienden a casi 2.000 millones de dólares.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 14