EE UU desclasifica documentos sobre el acercamiento a Cuba durante el mandato de Carter

El expresidente estadounidense Jimmy Carter. (Wikimedia Commons)
El expresidente estadounidense Jimmy Carter. (Wikimedia Commons)

Estados Unidos desclasificó este martes documentos relativos al primer acercamiento entre su Gobierno y el de Cuba durante el mandato de Jimmy Carter que contienen información sobre las negociaciones secretas llevadas a cabo para abrir la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba, así como varios documentos sobre la presencia militar cubana en los países africanos.

Los documentos forman parte del volumen XXIII de los archivos del Departamento de Estado, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y otras agencias que influyeron en la política exterior hacia el Caribe entre 1977 y 1980.

El apartado correspondiente a Cuba consta de 272 páginas que revelan los primeros intentos de la administración Carter de descongelar las relaciones con La Habana, un hecho que se frustró entre otras razones por la insistencia de Fidel Castro en hacer que sus tropas permanecieran en África.

Los primeros intentos de la administración Carter de descongelar las relaciones con La Habana se frustraron entre otras razones por la insistencia de Fidel Castro en hacer que sus tropas permanecieran en África

En los documentos se recoge la visita de Jonathan Bingham a La Habana y su reunión con Castro, así como el posterior informe que realizó el Departamento de Estado en el que se aseguraba que el líder cubano fue "ambivalente sobre la participación futura de Cuba en otros países" del continente africano.

Charles Bluhdorn, director ejecutivo del conglomerado empresarial Gulf and Western, se entrevistó con Fidel Castro en 1977. En aquella ocasión, el exgobernante cubano le dijo que tenía planificada la retirada de sus tropas de Angola, pero mandó detenerla cuando "los franceses y los marroquíes acudieron en ayuda de Zaire".

Según este mismo empresario, Castro le hizo ver que África era su camino hacia el liderazgo mundial y no se consideraba un simple testaferro del poder soviético en el continente negro, como le había insinuado Bluhdorn.

También Castro aseguró a los norteamericanos que no tenía planes de enviar tropas a Etiopía, aunque luego no solo lo hizo, sino que destinó al país africano a algunos de sus hombres más leales, como el general Arnaldo Ochoa, fusilado una década después.

En 1977 la reunión del Comité de Revisión de Política sobre Cuba dejó claro que la presencia cubana en África era una preocupación para Estados Unidos y que debía ser tratada en los diálogos con La Habana. Aunque luego, en una visita de Frank Church, senador estadounidense a Cuba, Castro le pidió que le comunicara a Carter que las tropas cubanas en África no tenían un propósito antiamericano.

Los documentos también sacan a la luz la versión oficial de lo ocurrido cuando Carter envió a La Habana a un grupo de empresarios cubanoamericanos para abrir un diálogo con el expresidente Castro.

"Si bien con la gestión de Carter se abrieron los denominados viajes de la comunidad y, por otra parte, se logró una importante amnistía de presos políticos, el acercamiento no obtuvo los resultados deseados"

A principios de 1979, Tomás Regalado, que por entonces era periodista radial, estaba en la Casa Blanca en una reunión de la prensa hispana con el presidente Carter cuando éste le dio la primicia de la apertura de la Oficina de Intereses en Cuba, según confirmó a EFE el ahora el actual alcalde de Miami,

Regalado sostiene que el demócrata tenía la ilusión de que ese sería el principio de un camino hacia la normalización de los Derechos Humanos en la isla.

"Si bien con la gestión de Carter se abrieron los denominados viajes de la comunidad (por primera vez en 20 años se reencontraban las familias de ambas orillas) y, por otra parte, se logró una importante amnistía de presos políticos, el acercamiento no obtuvo los resultados deseados", explica Regalado.

En diciembre de ese mismo año (1979), Castro dio un discurso en la Asamblea Nacional del Poder Popular y dijo: "Navegamos en un mar de dificultades". Regalado considera que esa fue la señal de que el supuesto cambio político en Cuba no iba a suceder.

Posteriormente se produjeron los sucesos de la Embajada de Perú, en los que miles de cubanos penetraron en la sede diplomática de La Habana, y luego, en solo tres meses, 123.000 llegaron a las costas de Florida procedentes del puerto de Mariel. "Ahí terminó la apertura", zanja Regalado.

"Es lo mismo que está sucediendo ahora, con la diferencia de que en aquel entonces se logró sacar a presos políticos", reconoce. "La historia se repite. El régimen de La Habana volverá a sabotear un acercamiento", asegura.

En aquellas negociaciones participaron interlocutores de origen cubano que tenían negocios en Estados Unidos.

Entre ellos estuvo el fabricante de puros José Orlando Padrón, de 90 años, y que en aquel entonces arengaba en Miami a favor de la liberación de presos políticos cubanos. Él y su empresa sobrevivieron a cinco bombas caseras colocadas en sus instalaciones a la vuelta de las negociaciones en La Habana. Dice tenerlo todo documentado y señala al grupo terrorista anticastrista Omega 7 como responsable.

José Orlando Padrón y su empresa sobrevivieron a cinco bombas caseras colocadas en sus instalaciones a la vuelta de las negociaciones en La Habana

Durante el encuentro con Castro, narra el empresario natural de Pinar del Río y que emigró poco después de la Revolución de 1959, le ofrecieron un puro fabricado en la Isla marca Cohíba, para que fuera examinado.

"Este tabaco es un martirio, no da placer. No hay quien le saque el humo", recuerda Padrón que expresó entonces, para luego darle uno de sus puros a Castro.

De esa misión, Padrón sacó de Cuba alrededor de 15 prisioneros políticos cuyos nombres llevaba en una lista, y además le permitieron llevar de visita a Miami a su padre, pero, en total, los empresarios lograron que el número de presos liberados ascendiese a 300.

Padrón se dice feliz de haber colaborado con una causa justa y Ramón Mestre, el periodista que le ayuda a escribir el libro de su vida, que se publicará en febrero próximo, es hijo de uno de aquellos prisioneros políticos que en su día el empresario sacó de Cuba.

La presidencia de Carter supuso diversos intentos para un acercamiento que estaba destinado a alejar a la Isla del bloque soviético y permitir una mejora en los derechos humanos en Cuba, pero los objetivos finalmente, nunca se cumplieron.

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