El Gobierno y la oposición venezolana velan armas para un nuevo combate prenavideño

El líder opositor venezolano, excandidato presidencial y gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, durante su rueda de prensa este lunes en Caracas. (EFE/Miguel Gutiérrez)
El líder opositor venezolano, excandidato presidencial y gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, tras las elecciones legislativas. (EFE/Miguel Gutiérrez)

(EFE).- El Gobierno y la oposición de Venezuela no se dan tregua ni siquiera en Navidad y este domingo han confirmado que en vísperas de la Nochebuena sumarán a su permanente confrontación una polémica elección de jueces del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

La mayoría parlamentaria afín al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que cesará funciones el 4 de enero para que al día siguiente asuma una mayoría opositora, convocó este domingo a cuatro sesiones extraordinarias el martes y miércoles próximo para nombrar a jueces.

En horarios matutinos, vespertinos y nocturnos la moribunda Legislatura designará en estas cuatro sesiones a nuevos magistrados del Supremo, algo que la mayoría parlamentaria opositora esperaba definir una vez juramentada, el próximo 5 de enero.

El actual presidente del Legislativo, el diputado oficialista Diosdado Cabello, ha repetido desde que la oposición ganó las legislativas el 6 de diciembre que la mayoría progubernamental cumplirá su agenda hasta el fin de su mandato, el 4 de enero.

La mayoría parlamentaria convocó este domingo a cuatro sesiones extraordinarias el martes y miércoles próximo para nombrar a jueces

Ese día prestarán juramento los magistrados del TSJ que serán elegidos por diputados convocados para el efecto un día después de que un grupo de exjueces de la oposición anunciara que los 382 aspirantes serán impugnados ante el Comité de Postulaciones del Parlamento.

La impugnación busca que sea revisada la hoja de vida de cada candidato a juez para determinar si cumple con los requisitos constitucionales, y también alcanzará al procedimiento de selección en marcha que el grupo de exjurista considera asimismo viciado.

Con ello la oposición pensaba ganar tiempo y dilatar el asunto, pero la convocatoria chavista al parecer neutralizará tal empeño.

La confrontación se agudizó tras definirse en las urnas hace dos semanas que la oposición liderará el Parlamento con 112 escaños (55 los oficialistas), primer paso para "avanzar" en 2016 hacia el fin prematuro del mandato de Maduro, que "sin cambio" terminará en 2019.

Así lo confirmó el apresado líder opositor Leopoldo López en una entrevista publicada en diez países por el Grupo de Diarios América.

"Hay que salir por la vía constitucional de este desastre lo más pronto posible", declaró desde la cárcel militar próxima a Caracas donde está recluido hace 22 meses, y "avanzar" una vez que los venezolanos escribieran, dijo, "un nuevo capítulo glorioso en nuestra historia al doblegar a una dictadura a través de los votos".

"La conquista para la lucha democrática de una institución fundamental" como es el Parlamento es importante, pero "debe quedar claro que para que Venezuela cambie definitivamente debemos recuperar todas las instituciones", advirtió López.

"La dictadura está debilitada y es nuestro deber no darle respiro. Si Maduro y el resto de las cabezas de los poderes secuestrados por una elite corrupta y antidemocrática torpedean el cambio, pues hay que cambiarlos", insistió.

López recordó que dirigentes de la oposición ya acordaron dar "una discusión profunda sobre cuál mecanismo activar" para adelantar el fin de Maduro: el referendo revocatorio de su mandato, la enmienda constitucional, su renuncia o una Asamblea Constituyente.

El resultado de los comicios expresaron el deseo de cambio de los venezolanos, pero ahora, remató, toca al liderazgo opositor definir la "ruta pacífica, constitucional y oportuna para lograrlo".

Los parlamentarios opositores asumirán dentro de dos semanas "para aportar soluciones, para hacer valer los derechos de los venezolanos y reivindicar beneficios sociales"

El candidato opositor en las dos últimas presidenciales, Henrique Capriles, que se distanció de López cuando éste impulsó las guarimbas (barricadas) que ahora lo tienen tras las rejas, opinó que la confrontación política debe menguar.

"La situación del país reclama a quienes ejercemos funciones de gobierno sensatez y responsabilidad. Venezuela está en emergencia y no podemos perder tiempo en una confrontación política. Es momento para el diálogo nacional", escribió en su columna dominical el también gobernador del estado Miranda, que abarca parte de Caracas.

Capriles recordó en que la inflación "se salió de control" y este año cerrará en "más de 200%", y cifró "la escasez en alimentos" en 50% y en 90% en "algunas líneas de medicamentos".

Frente a ello, dijo que los parlamentarios opositores asumirán dentro de dos semanas "para aportar soluciones, para hacer valer los derechos de los venezolanos y reivindicar beneficios sociales".

Pero paralelamente, añadió, Maduro debe abandonar el discurso belicoso y las prácticas "abusivas" que le atribuye a la par de una inacción en la concreción de correctivos económicos.

"El pueblo exige que mientras estés allí te dediques a solucionar los problemas y a tomar el camino para salir de la crisis" y "no que te reserves una partida de 90 millones de dólares para viajes y viáticos en el presupuesto de 2016", agregó Capriles.

"¿Cuál es el plan para mantener a flote el país con los precios del petróleo cayendo -está ya en 29 dólares el barril- y con el aparato productivo prácticamente paralizado e importando casi todo lo que comemos? Hasta ahora, ninguno", aseguró.

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