La cita Maduro-Obama apunta a cambiar el deterioro de la relación bilateral

El progresivo deterioro de las relaciones entre Venezuela y EE UU apunta a revertir su tendencia tras la Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, donde los presidentes Nicolas Maduro y Barack Obama celebraron una reunión informal.

A decir de Maduro, fue un encuentro fortuito en el marco de la Cumbre de las Américas que abrió puertas a "la posibilidad de ir a un proceso de conversaciones" para encauzar una relación que va de mal en peor y en ruta de colisión desde el 9 de marzo pasado.

Obama emitió ese día un decreto que considera a Venezuela una "amenaza extraordinaria e inusual" para la seguridad estadounidense, lo que Maduro alertó que amenazaba una invasión y de inmediato ordenó la realización de masivos ejercicios cívico militares.

El decreto de Obama se ganó también el repudio de instancias regionales, lo que el gobernante estadounidense escuchó en el desarrollo de la Cumbre de boca de sus colegas del continente.

Según Maduro, el decreto de Obama fue "rechazado con vehemencia en inglés, francés, portugués y español".

Ello, pese a que Obama dijo poco antes de ir a Panamá que en realidad Venezuela "no es una amenaza para EE UU" y envió a Caracas con ese mensaje al consejero del Departamento de Estado Thomas Shannon.

"Yo le he dicho a este enviado: tengo fe de que vamos a lograr una nueva era, tengo fe de que esta Cumbre de las Américas ya representa otro mundo", sostuvo Maduro ese día cuando anticipó lo que luego dijo en Panamá.

"Lo primero que tiene que hacer" EE UU es derogar ese decreto y "desmontar la maquinaria de guerra" que tiene Washington en su embajada y desde donde "se dirige una guerra económica", sostuvo.

Maduro ha dicho que en los próximos días informará en detalle de lo que le dijo a Obama en Panamá en lo que fue, según sus palabras, un encuentro "serio" y "franco" de unos diez minutos.

Con ayuda de traductores, ambos se dijeron "la verdad", pero de forma "hasta cordial", añadió Maduro y solo adelantó que le repitió que él y sus seguidores no son enemigos de EE UU, sino "revolucionarios apasionados que queremos construir la paz".

Por la reacción de Obama a ello, añadió Maduro, "pudiera abrirse en los próximos días la posibilidad de ir a un proceso de conversaciones" y "abrir relaciones de respeto".

Obama dijo que EE UU "no tiene interés en amenazar a Venezuela y sí en apoyar su democracia, estabilidad y prosperidad"

Fuentes estadounidenses habían confirmado a Efe previamente que en la reunión que ocurrió en forma casual, Obama le dijo que deseaba "un diálogo pacífico entre las diferentes facciones políticas" venezolanas y que EE UU "no tiene interés en amenazar a Venezuela y sí en apoyar su democracia, estabilidad y prosperidad".

Para la oposición venezolana, la democracia, la estabilidad y la prosperidad de Venezuela no está relacionada con ese decreto sino con los problemas económicos que aquejan al país, agravados por la corrupción, la incapacidad y el estatismo que le achacan a Maduro.

"Con qué moral habla Nicolás en esa Cumbre cuando tiene sumergida a nuestra Venezuela en la peor crisis económica y social de nuestra historia!", escribió en Twitter el dos veces candidato presidencial opositor venezolano Henrique Capriles.

En Panamá "habló la inmoralidad que no representa a los venezolanos" sino a un grupo liderado por quien concede prioridad al "socialismo y a la hermandad entre países" y no a la crisis económica nacional, la carestía, y la disputa territorial con la vecina Guyana, escribió en su columna dominical de prensa.

"Este Gobierno ha llegado al punto de defender el interés político e ideológico, la tesis del socialismo y hermandad entre países, por encima del interés nacional y de la defensa de la soberanía", dijo Capriles tras recordar que "los anaqueles vacíos y los altos precios son una realidad amarga" en Venezuela.

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