El presidente de Panamá: "No aceptaremos ni un indocumentado más"

El país cierra la frontera con Colombia para detener el flujo de migrantes cubanos

El presidente panameño Juan Carlos Varela. (@JC_Varela)
El presidente panameño Juan Carlos Varela. (@JC_Varela)

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, ha presentado este lunes la Operación Escudo, que buscará cerrar la frontera con Colombia al paso de migrantes cubanos e impedir el tráfico de drogas en la selva del Darién y la zona caribeña del país.

"La política migratoria del país va a cambiar; no permitiremos la permanencia de nadie que no tenga estatus migratorio en el país", dijo.

La Operación Escudo estará a cargo de una Fuerza de Tarea Conjunta, integrada por el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), el Servicio Nacional Aeronaval (Senan), la Policía Nacional (PN), el Servicio Nacional de Migración (SNM) y el Servicio de Protección Institucional (SPI).

Varela explicó que se van a reforzar las zonas fronterizas con Colombia para impedir la entrada ilegal de ciudadanos extranjeros y confirmó que su Gobierno logró el acuerdo con México para la salida de 3. 800 ciudadanos cubanos que quedaron varados en Panamá.

Agregó que su país no aceptará ningún migrante indocumentado más. "El enfoque humanitario se ha convertido también en un incentivo para el flujo migratorio de cubanos", argumentó.

"Las noticias humanas que llegan cuando tomamos estas decisiones no son fáciles, pero tenemos que enfrentarlas con firmeza", dijo el mandatario

Según Javier Carrillo Silvestri, director general del Servicio Nacional de Migración, desde hace cuatro días se están devolviendo los cubanos a Colombia. No es posible enviar a los migrantes a la Isla, al no existir un convenio de deportación entre ambos países.

Las autoridades anunciaron medidas también para impedir el paso de los migrantes africanos. Sin embargo, este caso es muy distinto de los cubanos. "Ellos no entran legalmente a Estados Unidos y, por lo tanto, no pueden ser enviados a México para un convenio migratorio", agregó Carrillo.

Desde hacía semanas, un grupo de 174 migrantes cubanos se encontraba en Puerto Obaldía esperando su traslado a la ciudad capital. Sin embargo, 20 de ellos no pudieron acogerse al acuerdo con México que permitía el traslado.

El tuit del Servicio Nacional de Migración.
El tuit del Servicio Nacional de Migración.

Uno de ellos es Jesús Liranza, que conversó vía telefónica con 14ymedio. "Supuestamente, todos los migrantes estábamos en la misma condición. Los 20 a quienes nos deportaron llevábamos seis días en Obaldía. Después de nosotros no entró nadie más, porque a los demás los deportaban y no los dejaban llegar". "Fue terrible, como nos resistimos utilizaron gases lacrimógenos. Incluso entre nosotros había mujeres embarazadas", comentó.

El migrante afirmó que un joven intentó suicidarse como protesta ante lo que ellos consideran una "injusticia". "Se cortó las venas con la cuchilla de afeitarse. Los guardias, en vez de impedirlo, lo alentaban diciendo de que se iba a desangrar allí y que no pasaría nada".

"El enfoque humanitario se ha convertido también en un incentivo para el flujo migratorio de cubanos", argumentó

A Nayiris Mateo apenas le dejaron llegar al poblado de Obaldía. La cubana, que junto a su esposo había emprendido la travesía desde Ecuador y que llegó la semana pasada a Panamá en estado de embarazo.

Mateo contó a 14ymedio que en el camino dejaron todo el dinero que habían podido obtener de la venta de sus pertenencias en Ecuador. "La policía colombiana nos quitaba dinero, ese fue nuestro salvoconducto. Lo perdimos todo en Cuba para salir a Ecuador, y ahora lo hemos vuelto a perder todo", lamentó.

Al momento de llegar a Obaldía fueron alertados por las autoridades migratorias de que debían entregar sus documentos para aparecer en alguno de los listados que se estaban realizando para viajar a Estados Unidos.

Sin embargo, al momento de presentar los documentos requeridos, se les comunicó que deberían abandonar Panamá porque la frontera estaba cerrada para los migrantes cubanos.

"Nos llevaron hasta la playa de La Miel y allí nos hicieron bajar esa loma inmensa no por las escaleras, sino por el monte", afirma Mateo, que asegura que al menos otras seis personas fueron deportadas junto a ella.

"Me encuentro desesperada. Ya no tengo nada, me hicieron salir de allí en ropa interior y ahora no sé ni siquiera qué hacer. He perdido todo", cuenta una migrante

"Me encuentro desesperada. Ya no tengo nada, me hicieron salir de allí en ropa interior y ahora no sé ni siquiera qué hacer. He perdido todo".

Mateo comenta que la situación en la frontera es grave: "Los coyotes colombianos están haciendo que la gente entre por la selva. Se habla incluso de varios muertos y nadie hace nada".

Nayiris Mateo busca donde dormir esta noche, mientras el presidente panameño exhorta a los países "que tienen en su capacidad resolver esto, que sean responsables".

"Las noticias humanas que llegan cuando tomamos estas decisiones no son fáciles, pero tenemos que enfrentarlas con firmeza", dijo el mandatario.

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