Protestan frente a la embajada cubana en EE UU para pedir libertad educativa en la Isla

Un grupo de personas protesta frente a la embajada cubana en Washington. (EFE)
Un grupo de personas protesta frente a la embajada cubana en Washington. (EFE)

Una decena de personas se reunió este miércoles frente a la Embajada de Cuba en Washington para reivindicar la libertad educativa en la Isla y el derecho de los padres a poder escoger la educación que deseen para sus hijos.

Tras la detención el pasado febrero por parte de las autoridades del pastor Ramón Rigal y su esposa, Adya, por decidir educar a sus hijos en casa, la organización HSLDA, dedicada a la promoción de este tipo de modelo educativo en EE UU, convocó una protesta en Washington.

Con pancartas de "Sí se puede la educación en casa", los asistentes escucharon la experiencia de Mario Gálvez, pastor cristiano cubano que se exilió a EE UU huyendo del Gobierno.

Recientemente Rigal declaró a 14ymedio que lo han condenado “injustamente” por el delito de actos contrarios al normal desarrollo del menor. Sin embargo, el pastor advierte que tiene “todo el derecho del mundo” a elegir el tipo de educación que quiere para sus hijos.

La familia reside en la provincia de Guantánamo y es cristiana. Ambos padres están en desacuerdo con la enseñanza que reciben sus hijos en la escuela. Rigal explica que es contraria a su fe y que ellos sobrellevaron la situación por un tiempo hasta que llegó a un punto que generó “un conflicto grave” y se volvió imposible de manejar.

“Estábamos sufriendo esta doble enseñanza, una cosa le enseñaban en la escuela y otra cosa le teníamos que enseñar en la casa”, afirma.

“Estábamos sufriendo esta doble enseñanza, una cosa le enseñaban en la escuela y otra cosa le teníamos que enseñar en la casa”

En Cuba es un deber de obligatorio cumplimento para los padres ofrecer educación a los menores de edad, pero Rigal afirma que fuera de la Isla es muy diferente.  Explica que “la educación es obligatoria en el mundo entero” y aclara, “con eso estoy de acuerdo” pero que “en ninguna ley, ni en ningún acápite se dice dónde debe ocurrir la educación”.

El artículo 315. 1 del código penal advierte que “el que no atienda o descuide la educación, manutención o asistencia de una persona menor de edad que tenga bajo su potestad o guarda cuidado, incurre en sanción de privación de libertad de tres meses a un año o multa de cien a trescientas cuota o ambas”.

En el momento en que la escuela se volvió “un problema” para esta familia, Rigal comenzó a documentarse sobre el homeschooling . Dice que es “algo que existe en el mundo entero” y que luego de su investigación vio que esa que era “la única opción” para sus hijos.

Los últimos cursos que los dos niños, de 7 y 11 años, cursaron en la escuela fueron el quinto grado y el preescolar.

Los padres acudieron “de forma respetuosa a las autoridades educacionales” con la intención de presentarles sus deseos para la educación de los niños “en base a cuestiones internacionales”. Pero los maestros respondieron que “no podían hacer nada” y que de continuar con esa idea “el caso llegaría a los tribunales”.

En ese momento nunca pensó que el asunto alcanzara “este punto”, pero el pasado 21 de febrero fueron detenidos y llevados a juicio donde fueron sancionados.

“La sanción fue de un año de privación de libertad en un correccional sin internamiento para mí y para mi esposa fue el mismo tiempo pero a cumplir en la casa”, explica a este diario.

“La sanción fue de un año de privación de libertad en un correccional sin internamiento para mí y para mi esposa fue el mismo tiempo pero a cumplir en la casa”

En estos momentos el matrimonio se encuentra apelando la sentencia porque consideran no estar de acuerdo con el resultado.

“Cuando uno estudia en el código penal y los delitos se ve que nosotros no tenemos nada que ver con eso que dicen” denuncia Rigal, y subraya que “nunca se tuvo en cuenta que los niños sí estaban siendo educados.”

Los padres opinan que “no se tiene como una alternativa de que los niños sean educados en otra escuela que no sea las establecidas por el gobierno”. Sostiene que “como cristianos” sienten que no tienen otra opción en Cuba “porque no existen escuelas cristianas”.

Añaden que pidieron asilo para salir con su familia hacia los Estados Unidos debido a la presión que sintieron.

“Hace un año que presenté mi caso en la oficina de refugiados en la cual tengo un proceso”, explica Rigal.

El pastor y su esposa han recibido el apoyo internacional de la Asociación de Defensa Legal de Home School (HSLD) que por estos días prepara además una campaña a favor de esta causa. Su director Mike Donnelly ha dicho que “la educación en el hogar es un derecho fundamental” protegido por “todos los principales tratados de derechos humanos”.

Señala además que Cuba “es parte en estos tratados y debe responder por violar los derechos de la familia Rigal”.

"La Asociación de Defensa Legal de Home School (HSLDA) continuará apoyando a los Rigal, y alentamos a la comunidad global de homeschooling a afirmar el derecho de los padres a enseñar a sus hijos en casa", confirmó Mike Donnelly, director de alcance global de HSLDA.

HSLDA ha comenzado una campaña de recogida de firmas en la plataforma citizengo.org para enviar a la embajada cubana en Washington reclamando el fin de la violación del derecho de las familias cubanas a practicar " homeschooling".

Esta Asociación, de conjunto con CitizenGo, el Hispanic Leadership Fund y Concerned Women for America fueron los organizadores de la protesta de este miércoles ante la embajada cubana en Washington.

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