Vuelve la tensión a Guerrero a los cinco meses de la desaparición de los 43 estudiantes

Marcha por la autopista del Sol este jueves para reclamar la aparición de los estudiantes normalistas. (EFE/José Luis de la Cruz)
Marcha por la autopista del Sol para reclamar la aparición de los estudiantes normalistas. (EFE/José Luis de la Cruz)

(EFE). -El choque entre maestros y policías en el puerto de Acapulco, que dejó un muerto y una docena de heridos, elevó este miércoles la tensión en el estado mexicano de Guerrero ante una nueva jornada de protestas convocada para el jueves por la desaparición de 43 estudiantes hace cinco meses.

El maestro jubilado que falleció en los incidentes del martes es Claudio Castillo Peña, de 65 años, quien tenía una discapacidad para caminar, informó a Efe el abogado de los familiares de los estudiantes desaparecidos, Vidulfo Rosales.

"Fue golpeado salvajemente por la policía y eso provocó su muerte", dijo el letrado, uno de los promotores de la movilización del jueves en la capital mexicana para conmemorar cinco meses de la desaparición de 43 estudiantes de una escuela rural para maestros.

Consideró que "hubo un uso irracional y excesivo de las fuerzas policiacas" durante la protesta que realizaron integrantes de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) cerca del aeropuerto de Acapulco.

"No había necesidad de asesinar a una persona; ellos ya tenían controlada la situación", dijo.

Rosales también informó de que ya fueron liberadas 99 de las 106 personas que fueron detenidas la noche del martes en el choque entre los maestros y policías.

La muerte del maestro caldeó los ánimos de la Ceteg, que este miércoles cortó durante varias horas la Autopista del Sol, que comunica la capital mexicana con Acapulco, para condenar la muerte de Castillo.

Este martes, después de un bloqueo de varias horas de la vía que conduce hacia el aeropuerto de Acapulco por parte de integrantes de la Ceteg y de un infructuoso diálogo con las autoridades, un grupo de manifestantes empujó un autobús contra la valla de agentes federales que resguardaban el acceso a la terminal aérea.

La muerte del maestro caldeó los ánimos de la Ceteg, que este miércoles cortó durante varias horas la Autopista del Sol

Manuel Salvador Rosas, integrante de la Ceteg, dijo en entrevista con Radio Formula que el sindicato no tiene nada que ver con el caso al afirmar que el vehículo "llegó a embestir no sólo a los cuerpos de granaderos de la Policía Federal, sino a las compañeras que se encontraban haciendo la valla para evitar caer en provocaciones".

Los agentes respondieron a la agresión con el uso de porras y gas lacrimógeno contra los manifestantes, lo que derivó en un enfrentamiento en el que los maestros utilizaron palos, tubos y piedras.

Los incidentes de Guerrero se registraron cuando se van a cumplir cinco meses de la desaparición de 43 estudiantes a manos de autoridades corruptas y el cártel Guerreros Unidos el 26 de septiembre del año pasado en el municipio de Iguala, en ese mismo estado.

Familiares de las víctimas convocaron en la capital mexicana una marcha que partirá este jueves desde el monumento conocido como Ángel de la Independencia hacia la casa presidencial de Los Pinos.

Rosales indicó que la intención es que se reproduzca la protesta en todas las gobernaciones estatales y los municipios del país.

Asimismo, los familiares tienen programado para el viernes en la capital mexicana una reunión con funcionarios del Gobierno para coordinar el acceso a los cuarteles militares para corroborar que los desaparecidos no se encuentren allí.

Esa cita estaba programada para el martes en Acapulco, pero fue cancelada por el Gobierno debido a las manifestaciones en Guerrero.

El Gobierno mexicano aceptó hace ya varias semanas la petición de los familiares de que se les permita buscar a los jóvenes en cuarteles militares

"Estamos a la espera de que la reunión pueda tener lugar para poder verificar a cuántos cuarteles se va a realizar, pero como se sabe se ha venido posponiendo una y otra vez", declaró Rosales.

Asimismo, dijo no saber si hay condiciones para realizar la reunión el viernes tras el enfrentamiento en Acapulco.

El Gobierno mexicano aceptó hace ya varias semanas la petición de los familiares de que se les permita buscar a los jóvenes en cuarteles militares, aunque después aclaró que el acceso sólo sería al cuartel del 27 Batallón de Infantería, en Iguala.

Los padres reclaman al Gobierno que investigue el supuesto papel del Ejército en los hechos del 26 de septiembre, en los que también murieron seis personas y otras 25 resultaron heridas en ataques a tiros perpetrados por policías locales que también detuvieron a los 43 jóvenes y presuntamente los entregaron a Guerreros Unidos.

El Gobierno ha rechazado tajantemente la participación de fuerzas federales, y la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) se ha negado a abrir una línea de investigación en ese sentido.

La PGR aseguró en enero que comprobó científicamente que los jóvenes fueron asesinados y sus restos incinerados en un basurero por miembros de Guerreros Unidos, pero los familiares no creen en esta versión y mantienen su búsqueda.

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