El ente electoral suspende una reunión por el revocatorio durante una jornada de protesta en Caracas

Un grupo de personas manifiestan contra miembros de la Guardia Nacional Bolivariana. (EFE/Miguel Gutiérrez)
Un grupo de personas manifiestan contra miembros de la Guardia Nacional Bolivariana. (EFE/Miguel Gutiérrez)

(EFE).- La oposición venezolana denunció la suspensión de un crucial encuentro convocado para este jueves por el Poder Electoral sobre el proceso de referéndum para revocar al presidente, Nicolás Maduro, en una jornada de protestas en las calles de Caracas por la escasez de alimentos y la elevada inflación.

Un día después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) analizara en sesión extraordinaria la situación del país, el Consejo Nacional Electoral (CNE) dejó esperando a la oposición, que hace justo un mes entregó más de 1,8 millones de firmas (de las 2,5 millones que recogió), muchas más de las cerca de 200.000 exigidas para activar el revocatorio presidencial.

Los opositores esperan que el Poder Electoral se pronuncie sobre la autenticidad de las firmas y si se llenó el cupo exigido por la ley, lo que permitiría comenzar con la recolección de casi cuatro millones de rúbricas que avalen un revocatorio.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) dejó esperando a la oposición, que hace justo un mes entregó más de 1,8 millones de firmas

"¿Diálogo es convocar cinco veces a una reunión para que de manera grosera, grotesca, dejar embarcados a los venezolanos?", se preguntó el secretario general de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba.

El dirigente alertó que "Venezuela es un polvorín a punto de estallar por el malestar social" y llamó a quienes apoyaron el referendo a ratificar su firma el lunes próximo.

"Estamos llamando a las dos millones y medio de personas que firmaron a que acudan a jornadas masivas en toda Venezuela a reiterar su decisión de cambio", señaló.

Indicó que en esas sesiones le pedirán a "cada venezolano que haya firmado" a que expresen por escrito su razón para revocar a este Gobierno y que, si están dispuestos, "graben su testimonio".

Señaló que el país vive "la fase terminal de este proceso de crisis política" y llamó a quienes han salido a protestar en las calles a que "canalicen" la ira apostando por la vía electoral.

Asimismo, celebró la nueva visita a Caracas del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero "para que observe, para que vea", lo que hace el Gobierno, al que acusa de retardar la activación del revocatorio.

Y mientras la oposición expresaba su descontento, Maduro exhibía en cadenas de radio y televisión el respaldo de indígenas que marcharon en Caracas y a los que recibió en el Palacio de Miraflores.

"No podemos permitir que haya un retroceso de la revolución bolivariana; estamos obligados a avanzar, a luchar (...) una nueva derrota del pueblo significaría siglos de esclavismo", afirmó el gobernante.

La movilización chavista tuvo como contrapeso las protestas de habitantes del centro de Caracas que exigían la llegada de víveres a numerosos comercios que amanecieron con sus puertas cerradas.

"Comida", "Tenemos hambre", "Maduro cobarde, el pueblo tiene hambre" y "revocatorio", gritaban personas en una esquina de la Avenida Fuerzas Armadas.

Los manifestantes, que fueron dispersados con gases lacrimógenos al intentar llegar a Miraflores, se quejaban de la escasez y los altos precios que los obligan a permanecer varias horas a las afueras de los establecimientos que venden productos de primera necesidad subsidiados por el Gobierno.

Además rechazaban la aplicación de un plan gubernamental que prevé la posibilidad de recibir en sus casas, previa inscripción ante grupos chavistas conocidos como los CLAP, paquetes con productos subsidiados y cuya distribución está prevista cada 21 días.

Durante las manifestaciones, al menos 17 periodistas sufrieron ataques y robos, según denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, que denunció "al menos 60 agresiones contra trabajadores de medios de comunicación"

"El pueblo se está muriendo de hambre, literalmente, los sueldos no nos alcanzan, no hay medicinas", dijo a Efe Margarita Sánchez, que rechazó la entrega de la bolsa de víveres, que, aseguró, contiene un paquete de harina, un kilo de arroz y una bolsita de jabón de lavar, que entregan cada 21 días.

Esta jubilada del Ministerio de Educación, profesional con posgrado, asegura que recibe de pensión un sueldo mínimo de 15.051 bolívares al mes (unos 1.505 dólares a la tasa más baja del mercado oficial y 27 dólares a la más alta).

Durante las manifestaciones al menos 17 periodistas sufrieron ataques y robos, según denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), que denunció "al menos 60 agresiones contra trabajadores de medios de comunicación" en los primeros cinco meses del año.

"En la mayoría de los casos, los equipos e implementos de trabajo fueron robados bajo amenaza de muerte con la intención de eliminar cualquier evidencia que permitiera identificar a quienes estaban en el lugar generando violencia", afirmó el sindicato de prensa.

Al respecto, la oposición denunció una "arremetida brutal" contra los medios de comunicación y advirtió de que esto "suele ocurrir con las dictaduras a punto de colapsar".

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