Activista al borde de la muerte tras una prolongada huelga de hambre

El sindicalista Vladimir Morera Bacallao. (Fuente: Twitter)
El sindicalista Vladimir Morera Bacallao. (Fuente: Twitter)

Herrero de profesión, nunca imaginó que después de tantos años de fabricar rejas para las casas de sus vecinos, terminaría encerrado tras los barrotes de una cárcel. El activista Vladimir Morera Bacallao cumplirá 80 días en huelga de hambre este lunes 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes. Eso, si antes las autoridades no lo liberan o si no muere de inanición.

Ahora mismo, Morera Bacallao languidece en la sala de terapia intermedia del hospital provincial Arnaldo Milián en la ciudad de Santa Clara. Allí fue trasladado hace menos de una semana, luego de que sus familiares y colegas del Movimiento Cubano Reflexión (MCR) hicieran una campaña para exigir a las autoridades penitenciarias que atendieran su caso. 

Librado Linares, líder del MCR relató a a  14ymedio que Morera Bacallao pesa ahora menos de 43 kilos y que el deterioro de su salud podría llegar en las próximas horas a “un punto de no retorno”. “Está tan débil que ya no logra conocer a nadie”, declaró en la tarde de este sábado el ex prisionero de la Primavera Negra de 2003. 

Para evitar el fallecimiento del huelguista y lograr su inmediata puesta en libertad están dispuestos a “tocar las puertas del Obispo [de Santa Clara] y de algunas organizaciones fraternales de la provincia”

Linares asegura que para evitar el fallecimiento del huelguista y lograr su inmediata puesta en libertad están dispuestos a “tocar las puertas del Obispo [de Santa Clara] y de algunas organizaciones fraternales de la provincia”. El disidente hace un llamado a la comunidad nacional e internacional a hacer todo lo posible para “No dejarlo morir”.

Morera Bacallao, resultó sancionado en la causa 404 de 2015 a cuatro años de privación de libertad, acusado de un delito de “lesiones”. La base de esta acusación, según cuentan los familiares que asistieron al juicio, fue un golpe en la cabeza que recibió Ivis Herrera, segunda secretaria del Partido Comunista en el municipio de Manicaragua, provincia Villa Clara. 

Varios testigos confirman que la lesión ocurrió cuando la funcionaria se cayó al piso al resbalar con el asfalto derretido que fue lanzado a la fachada y los alrededores de la casa de Morera Bacallao. El vertido del material formó parte de las agresiones que las brigadas de respuesta rápida de la zona hicieron contra el disidente, instigados por la propia Ivis Herrera.

Los hechos, calificados de desorden público ocurrieron el 19 de abril de este año, víspera de las elecciones del poder popular. El opositor decidió escribir en la puerta de su casa un letrero donde proclamaba: “Yo voto por mi libertad y no en unas elecciones donde no puedo elegir mi presidente”. El texto desató la furia de los oficialistas del poblado.

La mayoría de los habitantes de Manicaragua que tienen edad laboral trabajan en fábricas militares o son miembros activos de las fuerzas armadas. De ahí que los residentes de la zona actúen con especial intolerancia y violencia contra cualquier muestra pública de diferencia con el gobierno. 

Las brigadas de respuesta rápida fueron las causantes del asalto a la casa de Morera Bacallao en abril pasado, cuando rompieron ventanas, golpearon a sus moradores sin distinción de sexo o edad y tiraron ladrillos. La operación incluyó el rociado de asfalto derretido, insultos y vejámenes. En horas de la madrugada, cuando parecía que todo había terminado, llegaron los uniformados de la Brigada Especial del Ministerio del Interior y arrestaron al activista.

Desde el momento en que cayó en prisión, el disidente se declaró en huelga de hambre

Desde el momento en que cayó en prisión, el disidente se declaró en huelga de hambre y solo la abandonó en el mes de junio, 40 días después, cuando ya estando hospitalizado le hicieron promesas de revisar su caso. Como las autoridades no cumplieron lo prometido, el 9 de octubre retomó la huelga de hambre recluido en el hospital de la prisión de Guamajal en la periferia de la ciudad de Santa Clara. Allí bajó más de 40 kilos de peso, según Arsenio López Roa un recluso que dio la información. 

El pasado lunes, el equipo médico le informó a la familia que el huelguista había tenido “al menos ocho vómitos de sangre durante su traslado de la cárcel al hospital”. La misma fuente pronosticó que "en cualquier momento puede tener un sangramiento digestivo".

En noviembre de 2013 a Morera Bacallao lo condenaron a ocho años de prisión por motivos muy parecidos a los actuales, luego de sufrir un acto de repudio. Fue liberado transcurrido un año, el 14 de diciembre de 2014, tras realizar consecutivas huelgas de hambre. Dos meses después, su nombre apareció en la lista de 53 presos excarcelados tras las conversaciones entre Barack Obama y Raúl Castro.

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