La Controlaría desgrana un rosario de malos manejos

La contralora general de la República, Gladys Bejerano Portela. (Redes)
La contralora general de la República, Gladys Bejerano Portela. (Redes)

¿Qué cubano no ha desviado recursos de su centro laboral? El robo al Estado junto a las negligencias administrativas y la corrupción se hallan entre los principales problemas detectados por la más reciente Comprobación Nacional al Control Interno concluida a finales del pasado año.

Entre el 31 de octubre y el 9 de diciembre fueron inspeccionadas 346 entidades económicas de todo el país, con excepción de Guantánamo, la provincia más afectada por el paso del huracán Matthew. La oncena edición del ejercicio se enfocó en la descentralización de la toma de decisiones administrativas, las cooperativas no agropecuarias y la aplicación de los sistemas de pago por resultados.

Al frente del proceso resalta Gladys Bejerano Portela, el rostro de la Controlaría General de la República creada en 2009 por Raúl Castro para detener el desorden administrativo. La funcionaria se ha convertido en una pesadilla para los administradores y directores de empresa, pero su férrea imagen no parece suficiente para disuadir a los corruptos.

La contralora desplegó durante semanas un ejército integrado por cientos de auditores, expertos, numerosos estudiantes y profesores universitarios para detectar los agujeros por los que se escapan los recursos. En el centro de las miradas estuvieron también los llamados inventarios ociosos, reliquias del inmovilismo que abarrotan almacenes o se pudren bajo el sol tropical.

El robo al Estado junto a las negligencias administrativas y la corrupción se hallan entre los problemas detectados por la más reciente Comprobación Nacional al Control Interno concluida a finales del pasado año

Desde comienzos de este año algunos diarios locales han comenzado a publicar resúmenes de los más graves problemas encontrados por la Comprobación, pero aún no se ha dado a conocer el informe nacional. Es presumible que la entidad rinda cuentas ante los parlamentarios en la próxima sesión de la Asamblea Nacional.

En la provincia de Cienfuegos, la Empresa de Acopio evidenció “serias irregularidades en el área contable y en el manejo de recursos, al punto de considerarse tres presuntos hechos delictivos y de corrupción”, aseguró Elsa Puga Rochel, contralora jefa en esa provincia central.

En Matanzas también saltaron las alarmas cuando los auditores concluyeron que los resultados de la inspección “reflejan una situación desfavorable” que es catalogada como un “retroceso” si se compara con igual ejercicio realizado en 2015.

En el territorio yumurino los daños económicos derivados del desvío de recursos, los malos manejos administrativos, la corrupción y otros males económicos se enmarcan en “una progresión sostenida por espacio de cinco años”, según declaró Carmen Elsa Alfonso Oceguera, contralora jefa de la provincia.

En esa provincia se hicieron evidentes al menos ocho hechos delictivos en cuatro entidades y “las operaciones de dudosas características” indican, además, la presencia de cuatro presuntos hechos de corrupción en tres de ellas: dos en el Complejo Hotelero Puntarenas-Caleta, uno en el Complejo Oasis-Canimao-Villa Artística y otro en la Comercializadora de Productos Agropecuarios Jovellanos.

En otra de sus intervenciones, en Holguín, la contralora fue tajante: "Si no hay organización, disciplina y control, es imposible lograr el desarrollo próspero y sostenible que nos hemos planteado”

Cuando los auditores revisaron los libros de las cooperativas no agropecuarias matanceras encontraron “deficiencias en los planes de ingresos y gastos, problemas con los abastecimientos y la contratación con entidades estatales”.

En la provincia de Pinar del Río, entre las empresas con peores resultados destacan las de Acueducto y Alcantarillado, la Empresa Eléctrica, junto a Farmacia y Ópticas. El rosario de problemas incluye pagos de salarios sin respaldo productivo, cuentas envejecidas e inventarios mal realizados.

En cinco municipios de Villa Clara afloró la friolera de 325 deficiencias económicas y se aplicaron 30 medidas disciplinarias. La propia contralora general viajó hasta el lugar para advertir a los administradores locales de que “las acciones de control interno no pueden verse como algo esporádico ni como tarea de un día”, sino que deben asumirse como “una forma de comportamiento humano que no admite tolerancia ante el mínimo de los descuidos”.

En otra de sus intervenciones, en Holguín, la contralora fue tajante: "Si no hay organización, disciplina y control, es imposible lograr el desarrollo próspero y sostenible que nos hemos planteado”.

Raúl Castro ha sido enfático al sugerir que, “sin la conformación de un ambiente de orden, disciplina y exigencia en la sociedad, cualquier resultado será efímero”. A la batalla contra el desvío de recursos se ha sumado también la prensa oficial, que en los últimos años ha publicado numerosos reportes sobre las ilegalidades y la corrupción.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 32