Los periodistas cubanos exigen mayor acceso a las fuentes

'14ymedio' profundiza en los obstáculos y gratificaciones de la profesión

Periódico de la prensa oficial (14ymedio)
En Cuba, donde solo está permitida la circulación de la prensa oficial, la ilegalidad en la que se mueven los medios alternativos dificulta su trabajo. (14ymedio)

Sean independientes u oficiales, los reporteros comparten la misma queja contra las instituciones, a las que acusan de dificultar el acceso a la información y de ocultar datos. Y por este motivo todos los informadores tienen la misma exigencia: un mayor acceso a las fuentes.

Gabriela Daihuela estudia periodismo y sueña con dedicarse al reportaje de investigación, una especialidad que considera que se ve poco "en la prensa actual" de la Isla. Cada día le gusta más su carrera, según cuenta, porque "hay muchos temas que son dignos de tratar pero que no se tratan".

La estudiante está en estos momentos preparando un trabajo periodístico que la ha llevado hasta el Ministerio de Educación. "Nos han dado una rebotada enorme", confiesa. "Cuando vamos a la institución, que es la encargada y que nos debe decir lo que buscamos, resulta que no están los datos o que no los pueden dar o no aparecen", se queja.

Daihuela cree que "la prensa debe tener más libertad", no solo "a la hora de escribir" sino también para investigar. "Nos están cerrando las puertas, y eso que somos estudiantes, me imagino que con un periodista ya graduado y reconocido debe ser mucho peor porque le deben tener hasta miedo".

A mediados del pasado año un grupo de jóvenes periodistas del periódico Vanguardia, en Villa Clara, hizo pública una carta expresando sus inquietudes. Denunciaron que los jefes de los medios de prensa arguyen que las ideas expresadas en sus artículos "no convienen a los intereses del país en los momentos actuales", o que sus reportajes y comentarios resultan "demasiado críticos".

Los informadores consideran que "tantas décadas y tantos medios acríticos dedicados a presentar visiones triunfalistas de los hechos han provocado una avalancha hipercrítica sobre Cuba".

Para los periodistas independientes el panorama se presenta aún más complicado debido a la ilegalidad en la que se mueven los medios alternativos del país

Para los periodistas independientes el panorama se presenta aún más complicado debido a la ilegalidad en la que se mueven los medios alternativos en un país donde solo está permitida la circulación de la prensa oficial.

La reportera freelance María Matienzo concuerda con otros colegas de la prensa independiente en que el periodismo es "un deporte de alto riesgo". Los obstáculos más comunes que señala son la confiscación de los medios de trabajo, los interrogatorios y la vigilancia. "Es una enorme presión sicológica encima [pero] hay que sobreponerse".

"Perder a los amigos y ganar otros" también forma parte de los efectos que deja la labor de informar. "Es la clásica profesión para que te declaren apestado en determinados lugares". Trata siempre de acercarse "lo más posible a la fuente primaria" y de "confirmar por todas las vías posibles".

La demanda de una Ley de Prensa ha subido de tono en los últimos meses tanto entre los periodistas vinculados a medios oficiales como alternativos, pero por el momento no se ha anunciado ningún cambio legislativo al respecto. En el próximo congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec), convocado para 2018, puede estar la respuesta.

En una tribuna publicada el fin de semana en el periódico Juventud Rebelde, la profesora universitaria Graziella Pogolotti aseguró que la nueva ley "establecerá, con regulaciones de obligatorio cumplimiento, el compromiso institucional de ofrecer a los periodistas información rápida y pertinente".

En los medios audiovisuales independientes Ignacio González se ha ganado un lugar con su espacio En Caliente Prensa Libre. El reportero denuncia el "filtro ideológico" que se aplica para entrar a la facultad de Periodismo, requisito que impide licenciarse a muchos interesados.

Las nuevas tecnologías han permitido acercar el activismo a las redes sociales

Los periodistas autónomos tienen un escenario "difícil para investigar". Además, no obtienen "credenciales ni permisos" para acceder a eventos oficiales y "no pueden tocar las puertas de ningún funcionario", lamenta. Los arrestos arbitrarios y la confiscación de medios de trabajo también se agregan a las dificultades que deben sortear.

Sin embargo, González se siente gratificado cuando hace un reportaje que acaba resolviendo problemas. En su opinión la población "ha comenzado a entender la importancia del periodismo audiovisual". No obstante, a veces debe tapar el rostro de un entrevistado para evitarle posibles represalias de las autoridades.

Las nuevas tecnologías han permitido acercar el activismo a las redes sociales. Kata Mojena es miembro de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) y difunde a través de Twitter y YouTube diferentes informaciones, que van desde las actividades que realiza la organización de oposición hasta problemas sociales que padecen los residentes de la zona oriental.

"Twitter es la forma de realizar denuncias con inmediatez para que luego los medios puedan ampliar y corroborar la información", asegura la reportera. La estructura "compuesta por células" de la Unpacu le facilita "confirmar la veracidad de la información recibida", explica este diario.

También lamenta los continuos cortes telefónicos que sufre con el fin de impedirle publicar contenido y las dificultades para acceder a las fuentes oficiales para obtener su versión de cualquier hecho. Finalmente, sus demandas no difieren mucho de las de un joven periodista sentado en la redacción de un medio estatal.

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