Las aventuras sexuales del servicio militar en Cuba suben a escena en Miami

Una noche cualquiera en una de las tantas unidades militares repartidas a lo largo de Cuba un sargento y un recluta que comparten litera conversan para matar el tiempo. La plática deriva en un encuentro homosexual aderezado con los tabúes machistas de la sociedad caribeña en un país militarizado y homofóbico por decreto.

Soldadito de Plomo, un desgarrador drama que narra las vicisitudes del Servicio Militar Obligatorio en Cuba, se representará durante todo este mes de junio en la sesión Golfa del Microteatro de Miami.

“Seducción, intriga, suicidios, el hambre que sufrían los reclutas en las unidades militares, las historias de amor entre hombres ocultas por la homofobia, todo eso está recogido en la pieza teatral”, dice Carlos Montiel, uno de sus protagonistas.

Montiel y Frank Esgusquiza, ambos de origen cubano, develan las historias que han vivido millones de isleños quienes desde 1963 se ven obligados a dedicar dos años de sus vidas a servir al Ejército por menos de medio dólar al mes.

Soldadito de Plomo, un desgarrador drama que narra las vicisitudes del Servicio Militar Obligatorio en Cuba, se representará durante todo este mes de junio en la sesión Golfa del Microteatro de Miami. (Cortesía)
Soldadito de Plomo, un desgarrador drama que narra las vicisitudes del Servicio Militar Obligatorio en Cuba, se representará durante todo este mes de junio en la sesión Golfa del Microteatro de Miami. (Cortesía)

El autor de la obra, Yusnel Suárez, la ve como “una deuda con varias generaciones de cubanos” marcados por la preparación para una guerra que nunca llegó.

“Muchas de las historias que contamos son recreaciones de situaciones que han ocurrido y siguen pasando en la Isla”, agregó Suárez en conversación con 14ymedio.

“A veces la gente no es capaz de imaginar las dimensiones del daño que padecen muchos de los jóvenes que son obligados a estar en esos lugares, marcados por el bullying, los suicidios que el Gobierno oculta y el abuso de poder”, explicó.

Para Carlos Montiel, la obra ha supuesto “un verdadero reto” por el calado de las historias y la complejidad de su papel.

“Personalmente yo no tuve que pasar el servicio militar, por lo cual se hace un poco más difícil reflejar el dolor que vivieron otros”, dice el actor.

Montiel es reconocido por los monólogos que escribe y difunde a través de Facebook y YouTube con su personaje La mamá de Roberto Alejandro, una cubana que vive en Hialeah (Florida) y enfrenta todo tipo de problemas durante su adaptación al modo de vida estadounidense.

Soldadito de Plomo se presentó con éxito en el Tercer Festival Internacional de la Escena LGTBI en Miami el pasado abril y desde este viernes estará en escena en la temporada Sal del Container, dedicada a esa comunidad en el Microteatro de Miami.

La obra, de aproximadamente 15 minutos de duración, se representará los viernes y sábados a las 11:00 de la noche y los domingos a las 8, también en horario vespertino hasta la última semana de junio.


Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 14