Las estadísticas reflejan la grave crisis del sistema educativo en Cuba

Para garantizar la presencia de un maestro frente al aula el Gobierno ha tenido que trasladar profesores de unas regiones a otras del país a otras. (Telesur)
Para garantizar la presencia de un maestro frente al aula el Gobierno ha tenido que trasladar profesores de unas regiones a otras del país a otras. (Telesur)

El rápido envejecimiento poblacional, unido al recorte de los recursos asignados a la educación y al descenso en la calidad de la enseñanza, son tres de los rasgos con los que el economista Carmelo Mesa-Lago caracterizó la situación del sistema educativo en Cuba.

"En 2007 el Gobierno de Raúl Castro declaró que no podía sostener los gastos del sistema educativo heredado de la gestión anterior, desde entonces se ha reducido la inversión en educación y en gastos sociales en general", explicó Mesa Lago en una conferencia auspiciada por el Centro de Estudios Convivencia el sábado.

"Se suponía que Cuba iba a tener los mismos indicadores de Uruguay hacia 2025, pero hoy no solo alcanzó el nivel de ese país, sino que lo superó", dijo el investigador refiriéndose al envejecimiento poblacional.

Cuba es el país más envejecido del continente y eso tiene un impacto directo en el sistema educativo. Los alumnos matriculados en la educación primaria se han ido reduciendo año tras año. También lo ha hecho el grupo en edad productiva, lo que a juicio del economista plantea un serio peligro, debido a que sobre ese segmento de la población recae la financiación de la "cola joven" y la "cola vieja" de la sociedad.

Según estadísticas oficiales compiladas por el investigador, el Gobierno cubano ha reducido en 8 puntos porcentuales los gastos sociales del presupuesto de la nación desde 2007, así como 8,4 puntos del Producto Interior Bruto.

Específicamente el sistema educativo ha visto mermar su presupuesto en 4 puntos porcentuales entre 2008 y 2015.

Algunas de las medidas que Raúl Castro tomó al asumir el poder fueron el cierre de las escuelas en el campo, (internados), así como la eliminación paulatina de las más de 3.000 sedes universitarias abiertas por su hermano Fidel en los años de la Batalla de Ideas. También se ha realizado un progresivo reajuste en las escuelas, cerrándose aquellas con menos matrícula, y desplazando a los estudiantes restantes a otros centros educativos.

Castro también eliminó costosos programas como el destinado a trabajadores sociales, que graduó a miles de jóvenes que terminaron controlando el consumo de combustible en las gasolineras o repartiendo refrigeradores y bombillas eléctricas en programas masivos de recambios. Los programas para maestros emergentes e instructores de arte también fueron desmantelados, y al mismo tiempo se redujeron las universidades para adultos mayores y el uso de dispositivos tecnológicos en las aulas.

Entre 1989 y 2007 hubo un aumento de las ofertas de carreras en el área de humanidades y ciencias sociales de un 3.943%, mientras que se redujo el de carreras universitarias relacionadas con las ciencias naturales en un 39%.

Con Raúl Castro al mando el panorama cambió radicalmente con un decrecimiento de las carreras humanísticas en un 83% y el aumento de un 13% en aquellas relacionadas con las ciencias naturales.

Sin embargo, la matrícula universitaria descendió en un 30% en 2014, una tendencia compartida por otros sectores, como el de la educación secundaria que disminuyó su matrícula en un 11%.

Mesa Lago reconoce que el acceso universal y gratuito a la educación es un logro importantísimo que ha tenido efectos positivos "en los sectores de menor ingreso como afrocubanos, mujeres y los campesinos". Sin embargo, el investigador subrayó que la ideologización de la educación y el control absoluto del Estado sobre los proyectos educativos son las carencias más importantes.

Otro elemento criticable a juicio de Mesa Lago es el salario de los docentes, que se encuentra entre los más bajos del continente. El salario medio del sector educacional es de 537 pesos, que equivale a 21,4 dólares al mes.

"Cuba tiene un capital humano extraordinario, pero se pierde porque emigra a otros renglones económicos que tengan una remuneración mayor", explicó.

Según un estudio realizado por el académico, en 2015 el salario real ajustado a la inflación permitía solamente cubrir un 28% del poder adquisitivo de los ingresos de 1989.

Para garantizar la presencia de un maestro frente al aula el Gobierno ha tenido que trasladar profesores de unas regiones a otras del país a otras, como ha sido el caso de Matanzas y La Habana, donde hay una significativa presencia de docentes de la región oriental de Cuba.

Aunque Cuba no participa en los exámenes internacionales que permiten medir la calidad de proceso educativo, el propio Gobierno ha entonado el mea culpa sobre el deterioro del sistema.

Mesa Lago propone once puntos a tener en cuenta en el futuro de la gestión del sistema educativo. Según el economista, los recursos deben centrarse en la población más necesitada de las provincias más pobres. Además debería tenerse en cuenta la demanda de trabajos para los programas formativos.

Para lograr la sostenibilidad del sistema, el economista propone el cobro de la matrícula en la educación superior para quienes tengan un ingreso alto. El sistema educativo debe estar abierto y orientado al mercado mundial.

Otro aspecto importante consiste en ofertar más carreras universitarias para aquellas especialidades de más demanda. El pago justo a los docentes y la apertura a la educación privada, pasando por la desideologización del sistema educativo, serían indispensables para el futuro de la Isla.

Por último, el académico propone restaurar la autonomía financiera de los centros de investigación para que puedan atraer inversiones internacionales y permitir el trabajo por cuenta propia en el área educativa.

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