La subida de precios continúa en el transporte privado de pasajeros

En el interior de los camiones privados, los propietarios colocan la mayor cantidad de asientos posible. (K@mphuis)
En el interior de los camiones privados, los propietarios colocan la mayor cantidad de asientos posible. (K@mphuis)

El camión pasa y deja una estela de polvo sobre la carretera. A ambos lados del camino varias manos hacen señales ansiosas a la espera de un vehículo para viajar hacia La Habana. La escena se repite cada día en las provincias de Artemisa y Pinar del Río, donde los precios del transporte se han disparado en los últimos años.

Viajar por la Autopista Nacional es la mejor manera de llegar a la capital desde las comunidades más occidentales de la Isla. Hace un lustro, el precio de un viaje rondaba los 20 CUP en automóviles o camiones privados, pero en la actualidad se necesita pagar el doble y hasta el triple para cubrir el mismo tramo.

Los casi 55.000 cuentapropistas que se dedican al transporte de carga y pasajeros según datos oficiales resultan vitales dado el deterioro del transporte público y la incapacidad de las empresas estatales de cubrir las crecientes necesidades de movilidad debido a la saturación por el boom del turismo.

Los transportistas privados explican la subida en los importes debido al alza en los precios del combustible en el mercado informal y a las exigencias impuestas por el Ministerio de Transporte. Las autoridades prohíben trasladar pasajeros de pie en tramos superiores a los 10 kilómetros, una medida que busca disminuir los índices de accidentabilidad.

"Hay que pagar 50 CUP para llegar a cualquier parte, no importa si el viaje es hasta Guanajay, Candelaria o San Cristóbal"

Los accidentes de tránsito son la quinta causa de muerte en la Isla, con una tasa de mortalidad que supera los 6 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Durante el pasado año se produjeron más de 10.000 accidentes de tránsito, lo que supuso un incremento con respecto a 2015, según datos de la Dirección Nacional de Tránsito de la Policía.

Los emprendedores sortean la prohibición de transportar a pasajeros de pie en trayectos largos colocando la mayor cantidad de asientos posible en el interior de los camiones, un rediseño que supone mayor incomodidad a los viajeros y una subida de las tarifas para "recuperar lo invertido", según varios transportistas consultados por 14ymedio.

"Hay que pagar 50 CUP para llegar a cualquier parte, no importa si el viaje es hasta Guanajay, Candelaria o San Cristóbal", se queja Tania, estudiante universitaria que realiza varios viajes a la semana dentro de la provincia de Artemisa. La joven se siente afectada por la subida de las tarifas y la falta de facilidades de pago para los estudiantes o jubilados.

A pesar de los altos precios de los camiones privados, viejos modelos de mitad del siglo pasado adaptados para su nueva función, estos siguen siendo la opción más barata en comparación con los automóviles que hacen el tramo entre la capital y la zona oeste del país. Sus tarifas están entre los 125 y los 250 CUP.

En febrero pasado el Gobierno decretó precios topados en las seis rutas más importantes que hacen los transportistas privados dentro de La Habana. La medida está encaminada a "no permitir el incremento de los precios referenciales máximos", según la nota oficial.

Los automóviles que hacen el tramo entre la capital y la zona oeste del país tienen tarifas entre los 125 y los 250 CUP

En la capital cubana, los taxistas que violen los precios topados se arriesgan a ser denunciados por los clientes o sorprendidos durante un control. El castigo a esa infracción va desde la cancelación de la licencia de operación bajo la que laboran al decomiso del medio de transporte.

Todavía estas regulaciones, que generan una fuerte división de opiniones entre los viajeros, no se han extendido hacia el transporte interprovincial gestionado por particulares, ni han llegado hacia la cercanas provincias de Artemisa y Pinar del Río.

"Si ponen precios topados van a disminuir la cantidad de carros, porque a los choferes no les va a dar la cuenta", reflexiona Carlos Iznaga de 62 años y pasajero frecuente entre la capital y el poblado de Viñales. "La gasolina está perdida y el petróleo en el mercado negro está por las nubes, así que la cuenta no da", asegura.

Las dificultades económicas y políticas que atraviesa Venezuela han provocado incumplimientos en sus compromisos de suministro petrolero a la Isla, una situación que obligó al Gobierno de Raúl Castro a reducir los volúmenes de combustible asignado a las entidades estatales, las principales suministradoras al mercado negro.

Los recortes se hicieron más pronunciados durante 2016 y provocaron que el precio del petróleo desviado desde ese sector subiera su precio en en el comercio informal. De 8 CUP por litro ascendió repentinamente a 15, mientras que en los servicentros estatales se sigue comercializando al equivalente de 24 CUP el litro.

"Aquí lo que hace falta es que venga alguien a poner orden, porque cada día moverse sale más caro y no puede seguir este descontrol", opina un ingeniero jubilado que reside en San Cristóbal. El pensionado cree que "ya es hora de que lleguen los precios topados, porque esto no se para solo, hay que pararlo con la ley por delante".

El transporte interno en la provincia de Artemisa y los vehículos que cubren la ruta hacia Pinar del Río también han experimentado una subida de las tarifas.

A inicios de año Artemisa contaba con unos 177 ómbibus Diana, pero diariamente solo trabajan entre 105 y 115 vehículos en 152 rutas porque el resto presenta frecuentes problemas técnicos

En la cabecera artemiseña "hay alrededor de 60 camiones, cada 30 o 40 minutos sale uno para Pinar del Río", cuenta a este diario uno de los choferes que hace la ruta. "La gente se queja de los precios pero a nosotros nos la ponen bien difícil con el combustible y las multas, así que tienen que entender", agrega.

El Gobierno ha tratado de aliviar la situación echando a rodar los ómnibus Diana, ensamblados en la cercana Empresa Productora de Ómnibus Evelio Prieto, de Guanajay. A inicios de año Artemisa contaba con unos 177 de estos vehículos, pero diariamente solo trabajan entre 105 y 115 vehículos en 152 rutas, porque el resto presenta frecuentes problemas técnicos.

"Las primeras Diana recibidas tenían una combinación entre chasis ruso y cajas chinas (las cajas se han roto y no hemos encontrado solución)". Esta situación obligó a "fabricarlas con todos los componentes de origen ruso: chasis, motor, transmisión", explicó a la prensa local Frank Hernández, director general de la Empresa Provincial de Transporte de Artemisa.

Osmel, médico: "Tengo uno de los mejores salarios del país y no puedo darme el lujo de pagar 50 o 60 CUP tres veces por semana"

En cuanto al transporte interprovincial, específicamente hacia la capital, un funcionario de la Terminal de Ómnibus Nacionales en Pinar del Río aseguró a este diario que la provincia cuenta con "un total de 30 ómnibus" para cubrir ese tramo "sin contar los extras que alivian la situación, sin embargo la lista de fallos siempre está llena", señala bajo anonimato.

La otra opción, hacer autostop o pedir botella, era muy habitual en la autopista cercana a estos poblados artemiseños y pinareños, pero la subida de precios ha afectado también a esta práctica al provocar la caída en la solidaridad de los conductores, que ahora son más proclives a cobrar al viajero para ayudar a sufragar los gastos que a transportarlo gratis.

"La situación del transporte es insostenible", apunta Osmel, un médico pinareño que hace la ruta hacia La Habana varias veces a la semana para hacer su especialización. "Tengo uno de los mejores salarios del país y no puedo darme el lujo de pagar 50 o 60 CUP tres veces por semana", reclama.

En los momentos más afortunados, algún turista que pasa y ve a Osmel con su bata blanca al borde de la carretera lo recoge para llevarlo en su auto climatizado. Pero eso solo ocurre en los días de mucha suerte.

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