Marina Silva, una candidata incómoda para el oficialismo cubano

Una intervención pública de Marina Silva. (Imagen de su página Facebook)
Una intervención pública de Marina Silva. (Imagen de su página Facebook)
Víctor Ariel González

01 de septiembre 2014 - 15:00

La Habana/Marina Silva, candidata a la presidencia de Brasil, está siendo duramente criticada por la prensa oficial cubana. La principal competidora que enfrenta la reelección de Dilma Roussef posee "un programa de gobierno inviable" y "una trayectoria política llena de paradojas", afirmó este lunes Cristina Escobar, la nueva comentarista estrella de la televisión nacional.

"Marina tiene muchas incoherencias", añadió en tono familiar la periodista encargada de arremeter contra Silva en el noticiario matutino. La nueva figura política de Brasil, descrita como una simple excatólica conservadora, ha cometido el pecado -imperdonable, según el evangelio castrista- de hacer "felices" a los mercados financieros con su discurso. Incluso mantiene vínculos con la familia "dueña del banco privado más grande de Brasil". ¡Horror!

Sin embargo, los números indican que no solo el sector empresarial cree que Silva pueda hacerlo mejor que Roussef. La candidata por el Partido Socialista ha tenido un ascenso explosivo en la intención de votos, precisamente en un país donde viven muchos pobres. Le ha bastado con un par de semanas para debutar como líder de campaña y alcanzar a la actual mandataria, aspirante por el Partido de los Trabajadores (PT), que busca permanecer en el poder al menos por otro período.

Según varios sondeos, la populista Dilma Roussef sería derrotada en las próximas elecciones. Al parecer su gestión ha estado por debajo del nivel de su predecesor, el expresidente y también alguna vez candidato por el PT Lula da Silva, quien inició una extendida luna de miel con el régimen cubano. La Habana cuenta hoy con Brasilia como un aliado fuerte, sin cuestionamientos sobre las constantes violaciones a los derechos humanos en Cuba.

La economía del gigante sudamericano lleva meses atravesando serias dificultades y el pasado viernes entró técnicamente en recesión. Por otra parte, la sociedad brasileña se ha visto sacudida por masivas protestas, entre las que se cuentan las relativas a la celebración de la Copa Mundial de Fútbol. Vale recordar que el evento deportivo más importante del orbe precisó de un fuerte dispositivo policial para controlar el malestar generalizado.

"Las protestas en las calles se volvieron complejas para Dilma", mencionó de pasada la comentarista cubana, que además valoró de "no tan bien" el resultado de Roussef en el primer debate electoral televisado. De este último, por cierto, ningún fragmento fue transmitido en el reportaje de la mañana.

De la misma forma, los cubanos que ven las noticias aún no saben de qué va ninguno de los proyectos políticos que se disputan el Ejecutivo brasileño. La información se limita a que "Silva presentó el viernes un programa de gobierno con un fuerte énfasis económico", que según la prensa oficial se contradice con las necesidades sociales. Es una "neoliberal" a la vez que una "conservadora", remacha Escobar.

La prensa oficial no ha mencionado la característica "más terrible" de Silva. Sus declaraciones hasta hoy indican que no le gustan las dictaduras

En todo caso, no se ha mencionado la característica "más terrible" que tiene Marina Silva. Sus declaraciones hasta hoy indican que no le gustan las dictaduras. De acuerdo a un artículo publicado por Cubaencuentro, la candidata se ha expresado a favor de elecciones libres en Cuba, la liberación de los presos políticos y el fin de la represión.

De vuelta a la propaganda emitida en la Isla, aunque "Dilma se esfuerza por mostrar la verdadera cara de Silva y por resaltar los logros de su Gobierno, que no son pocos", varios sondeos la arrojan como perdedora cuando haya transcurrido el día de las elecciones. Y todo porque la candidata "con ese nombrecito de socialista (...) tiene un discurso exacto, necesario y desafiante". ¿A favor de quién está el oficialismo cubano, en definitiva?

Si todo sigue como va y una mujer salida de la nada logra imponerse como presidenta de Brasil, Raúl Castro se habrá quedado sin otro apoyo político. Pero al menos él tiene la ventaja de no someterse jamás a elecciones. Dilma debería aprender.

También te puede interesar

Lo último

stats