El muro contraproducente de Trump

El presidente electo Donald Trump saluda a su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto. (EFE)
Donald Trump tuvo en México una reunión con el presidente Enrique Peña Nieto. (EFE)

El aspirante republicano a la presidencia de EE UU en las próximas elecciones, Donald Trump, convirtió en eje central de su programa la expulsión de todos los indocumentados y la construcción de un muro en la frontera con México para evitar la entrada de inmigrantes irregulares y especialmente de latinoamericanos.

El magnate también aboga por la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano, que permite a los nacionales de la Isla que lo solicitan obtener la residencia en EE UU al año de haber llegado, y de la política de Pies secos, pies mojados que les autoriza a trabajar y les brinda ayudas económicas, médicas y en alimentos por un año.

Pese a asegurar que su discurso va en contra de los migrantes irregulares, muchos latinos lo consideran xenófobo.

El multimillonario blanco es hijo de una inmigrante escocesa, Mary MacLeod, quien alcanzó EE UU en 1930, y nieto por vía paterna de un alemán, Frederick Trump, quien llegó a ese país en 1885 atraído por la fiebre del oro, pero que terminó fundando hoteles dedicados a la prostitución y la venta de alcohol, bases de la fortuna de los Trump. La primera esposa del aspirante a la Casa Blanca, Ivana, también era inmigrante, nació en la entonces Checoslovaquia de donde se fue huyendo del comunismo, y su actual cónyuge es la modelo Melania, nacida en Eslovenia.

EE UU es un país formado por inmigrantes, como se muestra en la misma vida del candidato republicano. Ignorarlo puede costar caro

EE UU es un país formado por inmigrantes, como se muestra en la misma vida del candidato republicano. Ignorarlo puede costar caro.

En ocasión de su reciente visita a Enrique Peña Nieto, el presidente de México, reiteró no solo que iba a construir el muro, sino que los mexicanos tendrían que pagarlo, supuestamente con impuestos a sus productos. Esta medida afectaría tanto a los productores como a los consumidores mexicanos que viven del lado estadounidense, porque tendrían que pagar más por ropas o alimentos que consumen masivamente por tradición.

El voto hispano ha ido creciendo en los últimos años y se espera que su participación en las elecciones del próximo mes de noviembre sea aún más importante. Este discurso anti-inmigrante podría traer muchas pérdidas de votos a Trump en casi todo el oeste: California, Texas, Nuevo México, Arizona y Nevada por lo menos, estados donde el voto hispano es fundamental. Igual podría afectar a Florida por la presencia de población hispana, cubana y negra.

Las elecciones en EE UU se ganan por la suma de sufragios de los delegados elegidos por voto popular. Cada estado tiene un número de votos proporcionales a su población y el candidato que vence, los obtiene todos. Ya ha ocurrido que ha sido elegido presidente alguien que no ganó el voto popular a escala nacional.

Los estados con mayor número de votos electorales son California (55), Texas (38), Florida (29) y Nueva York (29). Si algún candidato se impone esos cuatro estados (151 votos electorales de 270 necesarios) tendría prácticamente ganadas las elecciones.

El oeste del país ha sido tradicionalmente republicano, pero en las últimas elecciones se apreció una inclinación creciente hacia los demócratas, precisamente por el aumento del voto hispano. Varios analistas del tema dan por sentado que California votará demócrata por la presencia hispana. Texas, tradicionalmente republicano, podría ahora terminar votando demócrata porque los Bush, texanos de gran influencia en su estado, se apartaron de Trump. Nueva York es tradicionalmente demócrata. Florida también podría inclinarse a los demócratas.

Según algunos expertos en procesos electorales, sin el apoyo mayoritario de hispanos y negros es muy difícil ganar

Los hispanos protagonizan una gran campaña contra Trump. Según algunos expertos en procesos electorales, sin el apoyo mayoritario de hispanos y negros es muy difícil ganar.

Hay otros aspectos en juego contra el candidato republicano, como los manejos de sus negocios, su acercamiento al presidente ruso, Vladímir Putin y el rechazo del establishment tradicional republicano, entre otros. Hillary Clinton ha visto cuestionada su honestidad por el uso de su correo electrónico oficial y sus papel como secretaria de Estado. Las encuestas hoy no muestran una diferencia determinante. El vahído reciente de Clinton puede jugar en cualquier dirección.

Faltan los dos meses finales de campaña y los debates presidenciales, por lo que sería aventurado hacer predicciones.

Sin embargo, podría decirse que el anunciado muro fronterizo que pretende erigir Trump puede ser uno de los más graves obstáculos en su carrera y tornarse contraproducente para sus aspiraciones.

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