El olvido aguarda a los nuevos Lineamientos del Partido

La actualización queda muy lejos de cumplir las expectativas pero también dista del viejo tono paternalista de los planes quinquenales

Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista. (14ymedio)
Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista. (14ymedio)

El tabloide con la actualización de los lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista se distribuye por estos días sin pena ni gloria. Los pocos ejemplares a la venta en los estanquillos y el escaso interés que la mayoría de la población evidencia ante los documentos oficiales apuntan a que muy pronto quedarán en el olvido. Sin embargo, no analizarlos ni cuestionarlos sería otra forma de aceptar mansamente sus postulados.

Desde el sector opositor se escuchan voces que catalogan estas nuevas directrices partidistas como "trucos y trampas para que una casta se mantenga en el poder". La prensa extranjera, por su parte, se ha apresurado a sacar conclusiones tras una lectura muy diagonal, pero pocos se han zambullido en los 274 puntos plagados de propósitos grandilocuentes, compromisos que parecen ensoñaciones y una sintaxis enrevesada que dificulta el entendimiento.

La única novedad positiva aportada en esta edición es la aparición del concepto de “cooperativas de segundo grado”, que parecen ser el paso más osado que el Partido está dispuesto a dar

Una pregunta tan básica como si la etapa comprendida entre los años 2016 y 2021 se caracterizará por una inclinación al mercado o a la centralización planificada de la economía solo puede ser respondida tras determinar ausencias o inclusiones, y sopesar los matices que esta nueva redacción ha introducido en cada concepto.

Tras reconstruir piezas sueltas, queda en evidencia que el Estado mantendrá la mayor parte del control sobre la producción y los servicios. La única novedad positiva aportada en esta edición es la aparición del concepto de "cooperativas de segundo grado", cuyas características no quedan explicadas y que parecen ser el paso más osado que el Partido está dispuesto a dar.

Algunas presencias son más fáciles de detectar a lo largo de las 16 páginas del folleto, como la inclusión de la palabra "riqueza" en el tercer punto del capítulo dedicado a la economía. No conformes con haber determinado en el VI Congreso la prohibición de "la concentración de la propiedad" para las formas no estatales de producción, la nueva versión del VII añade que tampoco será aceptada la concentración de la riqueza.

En un país donde nadie ha hecho nunca una declaración formal de sus posesiones no hay manera de calcular lo que cada uno tiene, sea en bienes o en efectivo. La ausencia de mecanismos reguladores sobre la tenencia de riquezas, especialmente entre las personas naturales, convierte la fiscalización de los patrimonios en una auténtica misión imposible.

La nueva versión añade que tampoco será aceptada la concentración de la riqueza

La tan alarmante añadidura no pasa de ser una amenaza potencial o incluso una fórmula de compromiso para satisfacer a quienes más se preocupan por la creciente desigualdad que tanto ha avanzado en el país en las últimas dos décadas. Tal vez se trata de una migaja para complacer a la línea dura dentro del Partido, un guiño de sintonía con la vieja guardia.

La desaparición de algunos lineamientos, la reelaboración de otros y la inclusión de los nuevos hacen bastante difícil la labor de pesquisar cuáles son los aspectos incluidos en ese 21% que las autoridades aseguran haber cumplido y cuáles en el 79% que se encuentra "en fase de implementación". Como si al darle agua al dominó esperaran que los lectores perdiesen la capacidad de detectar qué fichas faltan.

Como sentenció un día el artista plástico Arturo Cuenca, "las quitancias pueden ser más importantes que las ponencias", sobre todo cuando los puntos ausentes, o disminuidos en alguno de sus aspectos esenciales no cabe en la lista de lo cumplido, sino en el acápite de lo inconveniente o de aquellos objetivos a los que se ha renunciado.

El primer lineamiento en desaparecer es el número 4, que menciona la idea de que los cambios estructurales, funcionales, organizativos y económicos se realizarán "informando a los trabajadores y escuchando sus opiniones".

Otro ejemplo llamativo y sumamente provocador es la evaporación de un objetivo reflejado en el lineamiento 57 del capítulo sobre la Política Fiscal, que en 2011 proponía establecer "mayores gravámenes para los ingresos más altos, a fin de contribuir, también por esta vía, a atenuar las desigualdades entre los ciudadanos".

¿Considera el PCC que ha cumplido este propósito con los impuestos que impone la Oficina de Administración Tributaria (Onat) o solo ha desistido de atemperar las desigualdades a través del fisco?

¿Considera el PCC que ha cumplido este propósito con los impuestos que impone la Oficina de Administración Tributaria (Onat) o solo ha desistido de atemperar las desigualdades a través del fisco?

El texto no está exento de absurdos, como el compromiso expuesto en el capítulo sobre integración económica de "dar prioridad a la participación en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba)", una organización regional que ha perdido protagonismo tras la muerte de Hugo Chávez y que parece condenada a una pronta desaparición.

Un nuevo capítulo titulado Dinámica demográfica se reduce al tema del envejecimiento de la población y a los esfuerzos por estimular la fecundidad, pero omite el problema más grave que aqueja hoy al país: la descontrolada emigración que desvalija el capital humano.

En otras partes del documento, la inclusión de un concepto revela las presiones de ciertos sectores, como el reclamo del "cumplimiento de la ética médica" en el capítulo referido a la salud, o la inesperada aparición en la sección de la cultura de un punto para la implementación de "la política sobre la transformación del cine cubano". Una clara respuesta a las demandas de los numerosos creadores reunidos en el llamado G-20 que exigen una Ley de Cine.

Cuando se contrasta la redacción de los lineamientos del VI Congreso con los ahora actualizados, también saltan detalles como "la atención a los cruceros". Junto a referencias más sutiles como cambiar la propuesta de suprimir la libreta de abastecimiento por la "eliminación ordenada y gradual de los productos de la libreta de abastecimiento", una manera de hacer languidecer al mercado subsidiado restándole oferta, en lugar de erradicarlo de golpe y porrazo.

La advertencia de lograr la “disminución progresiva de los niveles de los subsidios” recorre buena parte del documento como una fina hebra de acero

La advertencia de lograr la "disminución progresiva de los niveles de los subsidios" recorre buena parte del documento como una fina hebra de acero, como se recalca en el punto 58 encaminado a hacer prevalecer el principio de "subsidiar personas y no productos".

La actualización de los Lineamientos del Partido queda muy lejos de cumplir las expectativas de quienes deseaban ver en sus páginas la ruta clara hacia el desmontaje del centralismo económico y la liberación de las fuerzas productivas en Cuba. Pero también dista mucho de asumir el tono paternalista que otrora caracterizaba a los planes quinquenales en la Isla.

¿Un paso adelante y dos atrás? ¿O simplemente un Partido que parece trotar sin moverse del lugar, mientras pone cara de estar corriendo una carrera extenuante?

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