Una propuesta sencilla para las elecciones

La publicación de un tabloide con el desglose de las votaciones sería un acto de transparencia del Gobierno

Siempre le escuché repetir a Ricardo Alarcón, en sus tiempos de Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que el sistema electoral cubano era el más democrático del mundo. Lo cierto es que las ponderadas ventajas de dicho sistema no solo han quedado sin demostrar, sino que se encuentran en entredicho con el anuncio de una nueva ley electoral.

Democracia no es solo el gobierno del pueblo y la cuota enorme de decisión que el ciudadano entrega de ahí en adelante, para luego descubrir que una Comisión de Candidatura elegida por el Partido o el Gobierno ha incluido una serie de nombres que, sin mediar casualidad, son las figuras que dirigen el país.

Democracia es también la aspiración a un buen gobierno del pueblo, y no esa fórmula institucionalizada hace casi cuarenta años en la que el pueblo es súbdito del gobernante y se debe a su arbitrio. En lugar de una relación mandatario-mandante se cumple solo en apariencias con "debates" a viva voz y a mano alzada, lo que debe hacerse es someter a referendo en urnas.

Los cubanos interesados en la política siguen el tema con atención, pues a través de los años se han hecho patentes las limitaciones de nuestra ley electoral, que coarta el legítimo derecho de votar de los cubanos que viven fuera de la Isla. Además de la fidelidad política del candidato, la gente quiere conocer sus aptitudes y propuestas para el mejor desempeño de su gestión; y la democracia incluye también el derecho de elegir por voto directo y secreto a los principales dirigentes de la nación. Esas y otras modificaciones llevan un proceso de discusión y aprobación que al parecer tendrá su culmen en la nueva ley electoral prevista para 2018.

Precisamente por ser modificaciones a la ley electoral todas las que ha venido señalando la sociedad civil y la ciudadanía, partes de la ley necesitan ser derogadas y otras nuevas necesitan implementarse, incluso con incidencia en la Constitución; por lo que en las inminentes elecciones de abril, ninguna novedad tendrá lugar. Pero hay una acción que sí puede tomarse sin necesidad de modificaciones y que hablaría de la transparencia que siempre se ha cuestionado en las elecciones del Poder Popular.

Sería un acto de transparencia del Gobierno, quien siempre maneja con absoluta discreción el desglose de las cifras

Dicha acción tiene que ver con el resultado de las votaciones que la ciudadanía conoce por la consolidación publicada en la prensa y por los datos inmediatos en su colegio electoral.

La propuesta es sencilla: que a partir de estas elecciones se publique un tabloide con la información detallada por mesa o colegio, circunscripción, municipio, y provincia, hasta el consolidado de la información nacional. De esa forma cualquier ciudadano puede saber cuál fue la votación en cualquiera de los colegios del país. Ese tabloide puede venderse en los estanquillos de prensa y ofrecerse a los suscriptores. Puede también aparecer en el sitio digital de la Oficina Nacional de Estadísticas y en el de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Sería un acto de transparencia del Gobierno, quien siempre maneja con absoluta discreción el desglose de las cifras, y permitiría contrastar lo que cada cual observó en su colegio el día de la votación con los resultados publicados. Nadie podría hablar subjetivamente, pues las cifras hablarían por sí mismas.

Ocúpese de verificar previamente su nombre y sus datos en la lista de electores.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 15