Nunca es tarde si la dicha es buena

Varias personas hacen cola en una casa de cambio (CADECA). (EFE)
Varias personas hacen cola en una casa de cambio. (EFE)

El canciller Bruno Rodríguez, comentando las últimas medidas de la Administración Obama para aflojar las cuerdas del bloqueo-embargo, anunció este jueves en una conferencia de prensa, que el Gobierno cubano había decidido eliminar el impuesto del 10% sobre el dólar, establecido en 2004.

Cuando entre en vigor, esta medida va a tener un efecto positivo inmediato en la economía popular y en general en la del país. El dólar valdrá un CUC y las remesas automáticamente aumentarán su poder adquisitivo en un 10%. Por cada dólar que llega al país por esa vía, los receptores tendrán 10 centavos más para gastar en alimentos o en lo que precisen.

Las personas que tienen cuentas en dólares ahora ganan automáticamente un 10% en relación con el CUC y el pesito cubano. Los inversionistas extranjeros reciben una disminución del 10% en todos sus costos para operar en Cuba y, en general, eso implica un abaratamiento del 10% para los gastos de los extranjeros en el país. Esto conlleva también una disminución del 10% en los precios de los productos que se venden en CUC y una devaluación del valor de la fuerza de trabajo cubana en la misma cuantía. Un extranjero que paga a un trabajador cubano 100 CUC, normalmente tendría que desembolsar 110 dólares. Ahora podrá hacerlo con 100 solamente.

En la economía mundial moderna, una de las medidas que toman los países para estimular sus ventas y las inversiones es la devaluación de la moneda nacional. De hecho, se trata de una devaluación de la moneda nacional, el CUC, en un 10% respecto al dólar, aunque se pinte de otra manera.

Cuando hace varios años el Gobierno cubano aumentó el impuesto del 10% del valor del CUC con respecto al dólar, dio un durísimo golpe, no al "imperialismo" que siguió fortaleciéndose, sino a la economía del país y al bolsillo de sus ciudadanos que recibían remesas.

Este movimiento permitirá que el dólar pueda ser recibido por particulares en sus negocios a la par que el CUC y podría evitar los engorrosos cambios, a menos que expresamente el Gobierno prohíba la circulación del dólar en Cuba, medida que sería contraproducente. De hecho, los cubanos pueden portar dólares, operar y mercar con ellos.

En silencio, la economía cubana estaría así asumiendo un proceso de 'dolarización' que, si bien nos ataría más al mercado de EE UU, a corto y mediano plazos favorecería el desarrollo económico del país

Si no aparece tal prohibición, es de suponer que con el incremento del turismo norteamericano aumente la circulación del dólar libremente en la economía cubana y esto cree mejores condiciones para, en un futuro más cercano, establecer una sola moneda aunque a corto plazo lo más probable es que tengamos tres fundamentales: el pesito cubano, el CUC y ahora el dólar a la par que el CUC.

En silencio, la economía cubana estaría así asumiendo un proceso de dolarización que, si bien nos ataría más al mercado de EE UU, a corto y mediano plazos favorecería el desarrollo económico del país. "A un gustazo, un trancazo", decía mi abuela.

Esta podría considerarse la medida económica más importante del Gobierno de Raúl Castro por el impacto inmediato que puede tener en la economía popular y como estímulo al turismo, a las inversiones extranjeras y a la compra de productos cubanos en el mercado mundial.

El 2 de septiembre de 2007, desde las ideas del socialismo democráticos se publicó 15 Propuestas para la revitalización del socialismo en Cuba, que sugería: "Restablecimiento de la paridad del Peso Cubano Convertible con el dólar, con impuesto mínimo sobre el cambio, para estimular el turismo, la inversión extranjera controlada (preferiblemente indirecta y en empresas mixtas), las remesas y el movimiento interno y externo de la economía".

Nunca es tarde si la dicha es buena.

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