Opinión
¡Comunistas, a la oposición!
La Habana/El mercado de racionamiento moldeó, por décadas, desde lo que comíamos los cubanos hasta dónde podíamos residir dentro de nuestro propio país. La “libreta” ha sido uno de los mayores engendros burocráticos creados por este sistema y, aunque ahora está de capa caída y sin un futuro visible, su existencia condicionó desde nuestros gustos alimentarios hasta el control que el régimen ejercía sobre nuestras vidas.
También te puede interesar
Lo último