Planes de futuro de Trump para el juego online: Cambios que ya están modificando la escena

El objetivo es cumplir con un entorno regulatorio más estricto sin que aquello afecte la experiencia de los usuarios.
El objetivo es cumplir con un entorno regulatorio más estricto sin que aquello afecte la experiencia de los usuarios. / CC

03 de febrero 2026 - 07:04

El segundo mandato de Donald Trump no solamente ha tenido efectos sobre la industria de juego con los aranceles, sino también con otras medidas fiscales y regulatorias. 

Aunque el mercado total es de 115 mil millones de dólares, solamente siete estados permiten el juego en línea. Sigue leyendo para conocer cómo los casinos en linea americanos en español han modificado sus prácticas para adaptarse a medidas impulsadas en este mandato. 

Un mercado total de 115 mil millones de dólares

Los datos de la American Gaming Association (AGA) hablan fuerte. El Gross Gaming Revenue (GGR), la facturación bruta derivada de actividades de juego en Estados Unidos, alcanzó los 115.000 millones de dólares en 2024.

Más allá de las facturaciones, la asociación calcula que el impacto total del sector alcanza los 328.600 millones de dólares y sostiene alrededor de 1,8 millones de empleos. 

Además, la industria realiza pagos por un total de 52.700 millones de dólares en impuestos y cargas, compartidas con comunidades tribales, unas cifras que explican el peso del sector y el impacto que cualquier modificación fiscal tiene sobre él.

Dentro de este esquema, el juego online ya no es un nicho marginal, sino una pieza integrada. Solamente siete estados lo permiten (más Nevada, que tiene juegos de póker online). Sin embargo, el juego en línea crece cada año y ocupa una porción progresivamente más amplia del pastel.

Límites a la declaración de pérdidas en casinos

Los casinos son muy sensibles al frente fiscal. El Congreso de Estados Unidos aprobó una reforma que afecta de forma directa a jugadores profesionales y apostadores en volumen. Aunque no responde a una iniciativa directa del presidente, sí que se inscribe en un contexto fiscal orientado a ampliar la recaudación.

Puntualmente, desde el 1 de enero, las pérdidas en juegos de azar solo pueden deducirse hasta el 90% de las ganancias, frente al 100% permitido hasta antes del comienzo del año. Es una medida que afecta principalmente a quienes viven del juego, como profesionales del póker o grandes apostadores en deportes y casinos online. 

Los jugadores promedio, ocasionales, no se verán demasiado afectados por esta medida. Sin embargo, de acuerdo con estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el objetivo del gobierno es recaudar alrededor de 1.000 millones de dólares en la próxima década. 

Aunque las perspectivas se llevan las miradas de los políticos, los expertos en legislación del juego advierten que el efecto colateral podría ser una migración de jugadores profesionales hacia mercados internacionales o no regulados, donde el tratamiento fiscal resulta más favorable.

De la misma manera, aunque para los jugadores ocasionales el impacto será limitado, la industria observa con preocupación el posible desplazamiento de actividad hacia casinos en linea sin regular, lo que podría debilitar los mecanismos de control y protección al consumidor.

Nuevas reglas para las billeteras digitales

Otro de los cambios principales que tuvo impacto en el sector del juego en línea ha sido la Ley de Revisión del Congreso (CRA) y las acciones de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB). 

Ambos textos han introducido un nuevo marco de exigencias para billeteras electrónicas y proveedores de pagos, una parte central en la operativa de los casinos en línea.

Aunque el impacto de las normas no tiene un efecto directo de recargos o aranceles explícitos, sí que ha generado un efecto indirecto. Como los operadores han tenido que reforzar los protocolos internos de gestión de riesgos, parte de este costo se traslada a los márgenes.

Según advirtieron analistas del sector, estas inversiones en auditorías e infraestructura tecnológica implican márgenes operativos que afectan a los casinos con depósitos bajos, donde cada céntimo cuenta.

Para adaptarse, muchas compañías están acelerando la adopción de soluciones basadas en banca abierta y transferencias cuenta a cuenta (A2A), lo cual reduce el número de intermediarios. 

El objetivo es cumplir con un entorno regulatorio más estricto sin que aquello afecte la experiencia de los usuarios.

La promesa de Trump a la American Gaming Association

A principios del año pasado se produjo un encuentro entre Donald Trump y la American Gaming Association, la asociación que reúne a los casinos en USA. 

El evento, celebrado en un casino de Las Vegas, fue interpretado por el sector como una señal de apertura al diálogo y reconocimiento del peso económico de la industria y dio buenas perspectivas para lo que seguiría.

Durante la reunión, representantes de la AGA trasladaron al presidente sus principales prioridades fiscales, entre ellas el aumento del umbral impositivo para las tragamonedas y la eliminación del impuesto especial sobre las apuestas deportivas.

Desde la asociación destacaron que la visita de Trump, una de las primeras a un casino en su segundo mandato, refuerza la idea de que el juego es visto como un motor legítimo de empleo y crecimiento.

Ahora, el sector espera mantener una interlocución activa con la administración para influir en un escenario regulatorio que se vuelve cada vez más complejo.

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