Un cocodrilo que perdió el rumbo

Rescate de Cocodrilo. (14ymedio)
Rescate de cocodrilo alrededor del río Hatibonico. (14ymedio)

El viernes pasado fue día de conmoción y algarabía alrededor del río Hatibonico, que atraviesa la llanura del centro de Camagüey y pasa por la ciudad. El revuelo estaba dado por el hallazgo en sus aguas de un pequeño cocodrilo, animal que no es característico de la zona. La primera teoría que manejaron los vecinos del lugar, era la huida del reptil desde el zoológico más cercano. De inmediato alguien de más edad también apuntó que “si la cría está aquí, la madre debe estar cerca”.

Después de horas de intentos fallidos de capturar el cocodrilo sin meterse en el agua, un joven decidió bajar para atraparlo. El temor de entrar en el Hatibonico no estaba dado por la ferocidad del animal, que más bien parecía embotado, sino por la suciedad y contaminación del río. Vertidos industriales y desagües albañales que han caído por décadas en esas aguas, han hecho de la otrora límpida corriente un apestoso arroyuelo al que todos evitan acercarse. El peligro no estaba entonces en recibir una mordida del animal, sino en enfermarse por el contacto con la suciedad y las infecciones que contiene el riachuelo.

Después llegó la policía para apaciguar al tumulto y se llevó al pequeño cocodrilo. Las patrullas se fueron sonando las sirenas y custodiadas por motorizados como si llevaran un reptil de dos metros. ¿Que habrán hecho con el animal? ¿Seguirá vivo? ¿Lo habrán llevado hacia un lugar donde pueda encontrar un mejor hábitat y otros de su especie? Todas esas interrogantes se quedaron flotando en el aire, aquella tarde de viernes.

Lo más interesante, es que los vecinos no tuvieron miedo del pequeño reptil, sino que estaba asombrados de que hubiera podido sobrevivir en aquellas aguas inmundas. La existencia de vida en el río Hatibonico era la gran sorpresa para ellos.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 19

Varios autores

Pensar la naturaleza, protegerla, aprender a apreciarla; de eso va este espacio hecho por varios cubanos

Archivo