‘Asesinato en la mansión Haversham’ vuelve a escena en La Habana
Lugar: Sala Adolfo Llauradó, Calle 11 entre D y E, El Vedado, Plaza de la Revolución, La Habana.
Fecha de inicio: 05-09-2026, 2:00 pm (sábados y domingos)
Fecha de fin: 27-09-2026, 4:00 pm.
La Habana/La Sala Adolfo Llauradó y Nave Oficio de Isla presentan durante los fines de semana de septiembre Asesinato en la mansión Haversham, exitosa comedia dirigida por Ledier Alonso Cabrera, con dirección asistente en funciones de Johann Ramos y dirección general de Osvaldo Doimeadios. La puesta es una versión libre inspirada en La obra que sale mal (The Play That Goes Wrong), de los dramaturgos británicos Henry Lewis, Jonathan Sayer y Henry Shields.
El espectáculo propone teatro dentro del teatro: una compañía intenta representar una clásica historia de misterio, Asesinato en la mansión Haversham, pero desde el comienzo prácticamente nada funciona como debería. Los actores olvidan parlamentos, los elementos de la escenografía fallan, puertas y ventanas se convierten en enemigos de los intérpretes y los accidentes se suceden mientras el elenco se empeña, contra toda lógica, en llevar la representación hasta el final. El resultado mezcla farsa, comedia física, parodia del género detectivesco y una mirada burlona sobre los propios mecanismos del teatro.
La versión cubana fue estrenada en 2023 y constituyó la ópera prima de Ledier Alonso como director. El propio Alonso encontró el texto original de The Play That Goes Wrong, lo tradujo del inglés y lo adaptó a las posibilidades de la escena cubana. La producción surgió dentro de Nave Oficio de Isla, con el apoyo del Centro Promotor del Humor y de la plataforma Y la Nave va. Su primera temporada terminó convirtiéndose en un fenómeno de público en La Habana.
La puesta cubana explota además las limitaciones materiales como parte del lenguaje de la representación: en lugar de esconder la precariedad del escenario, la convierte en combustible de la comedia. La escenografía se presenta deliberadamente como un artificio frágil y los sucesivos desperfectos van dejando al descubierto la maquinaria teatral. Esa operación permite que el espectáculo se burle tanto de los estereotipos de las historias de misterio —con ecos de Agatha Christie— como de las convenciones de la actuación y de las dificultades de levantar una función teatral.