‘Dimensiones’, de Alfredo Sarabia Fajardo, explora la isla, el mar y sus fronteras
Lugar: Galería Villa Manuela, calle H No. 406, entre 17 y 19, El Vedado, Plaza de la Revolución, La Habana.
Fecha de inicio: 11-09-2026
Fecha de fin: 16-10-2026
La Habana/El fotógrafo cubano Alfredo Sarabia Fajardo presenta Dimensiones en la Galería Villa Manuela. El proyecto, ganador de la Beca de Fotografía Tito Álvarez 2026, reúne nueve series que indagan en el territorio como espacio de memoria, alteridad y vínculos sociales. La exposición fue inaugurada el 11 de septiembre y propone, a través de sus imágenes, distintas maneras de aproximarse a lo real, lo imaginario y lo simbólico.
Nacido en La Habana en 1986, Sarabia pertenece a una familia estrechamente vinculada a la fotografía cubana. Su obra, sin embargo, ha ido desarrollando un lenguaje propio en el que la imagen documental se desplaza hacia territorios más metafóricos. La propia Villa Manuela resume esa manera de trabajar señalando que, en sus fotografías, aquello que podría resolverse mediante la crónica termina convertido en un elemento “sutil y metafórico”. El artista ya había expuesto en esta galería en las colectivas No es lo que es, en 2014, y Non Places, en 2016.
El mar ocupa un lugar central en Dimensiones. Una de las piezas, Autorretrato (solo en una isla), presenta una figura frente al océano y convierte ese límite geográfico en interrogante sobre la condición insular. Otras, como Fiebre de oro y El mar de las oportunidades, vuelven sobre esa frontera que para los cubanos puede significar aislamiento, posibilidad de partida y también peligro. En esta última, un personaje contempla el horizonte desde el interior de un neumático, con una referencia inevitable a las travesías migratorias emprendidas desde la Isla.
Una de las particularidades formales del proyecto es el uso de cintas métricas como soporte de algunas fotografías. Sarabia imprime la imagen, la corta en listones y coloca cada fragmento sobre las cintas, de modo que la fotografía abandona parcialmente las dos dimensiones y adquiere un carácter de objeto. El artista explica que este recurso alude a una geografía insular determinada por el mar: medir las distancias se convierte así en una forma de imaginar otros territorios y otras maneras de vivir.
La exposición incluye también El himno del desterrado, una instalación de 2026 en la que Sarabia combina fotografía y alambre de púas, además de trabajos pertenecientes a la serie La duda. El conjunto establece conexiones entre sujetos, historia, desplazamiento y paisaje, y utiliza la fotografía no solo como registro de lo visible, sino como punto de partida para interrogar lo simbólico y lo imaginado.
Durante la inauguración, Margarita González Lorente, curadora de la Colección de Arte Internacional del Museo Nacional de Bellas Artes, reflexionó precisamente sobre el mar como espacio de memoria y sobre las posibilidades de la fotografía para expandir la realidad hacia lo simbólico. Sarabia, por su parte, expresó su intención de que el espectador no permanezca indiferente ante las piezas, sino que encuentre en ellas motivos para interrogarse.