‘Hilos de la tierra’, tres creadoras entretejen arte, memoria y naturaleza
Lugar: Event Rooms ArteMorfosis, Calle 11, No. 912, apto. 3, entre 6 y 8, El Vedado, La Habana.
Fecha de inicio: 18-09-2026, 5:00 pm.
Horario: De lunes a viernes, de 10:00 am a 3:00 pm. Se aconseja concertar cita al +53 5 272 5516.
La Habana/Las artistas cubanas Adriana Pérez Mugía, Karla Betancourt y Nadia Díaz reúnen sus obras en Hilos de la tierra, una exposición colectiva que toma las prácticas textiles como punto de partida para adentrarse en la pintura, la fotografía, la instalación y la cerámica. La muestra, curada por Ana Beatriz Almeida, explora los ciclos vitales y cósmicos asociados al crecimiento, la mutación, el deterioro y la regeneración.
Más que presentar el tejido como una técnica común a las tres creadoras, la exposición lo convierte en un lenguaje articulador. Fibras, cuentas de vidrio, hilos, pigmentos, fotografías y objetos se combinan en piezas donde el propio proceso manual —la puntada, el engarce, el entrelazado— deja una huella visible y funciona como vehículo de memoria individual y colectiva.
Adriana Pérez Mugía (Pinar del Río, 1985), graduada de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, combina óleo y bordado sobre lienzo. En obras de su serie El hilo dorado, como El camino del loco, parte de su propia imagen: adopta una postura, se fotografía y posteriormente traslada la figura al lienzo, donde el bordado interviene y transforma la pintura.
Nadia Díaz (La Habana, 1982), también graduada de San Alejandro, trabaja con fotografía, tejido y cerámica. En Trinidad reinterpreta figuras del Tarot —la Sacerdotisa, la Emperatriz y la Reina de Copas— a partir de sus correspondencias astrológicas y numerológicas, mientras otras piezas de la exposición se aproximan a las fases de la Luna y a la relación entre experiencia femenina, espiritualidad y creación.
Por su parte, Karla Betancourt (Sancti Spíritus, 1992), máster en Conservación del Patrimonio por la Universidad de las Artes, dirige la mirada hacia la naturaleza y su deterioro. En Desierto sumergido recrea arrecifes coralinos mediante cuentas de vidrio, nailon y otros materiales, mientras que en Abanicos de mar reproduce formas y texturas del mundo submarino. La paradoja es deliberada: emplea vidrio y plástico, materiales asociados al deterioro de los ecosistemas, para reconstruir simbólicamente organismos amenazados.