Yasiel Álvarez explora las huellas de la memoria en una exposición en Mérida
Lugar: Galería Arte1010, Calle 61 x 60 y 62, Centro Pasaje Picheta, Mérida, Yucatán 97000, México.
Fecha de inicio: 8-10-2026, 6:30 pm.
Fecha de fin: 31-10-2026, 6:30 pm.
Mérida/El artista cubano Yasiel Álvarez presenta en la galería Arte1010, de Mérida, la exposición personal Cuerpos de memoria, un proyecto que explora las relaciones entre los objetos, el paso del tiempo y los mecanismos de construcción y conservación de la memoria. La muestra, curada por la especialista Sussette Martínez, forma parte de una residencia artística que el creador desarrolla en la ciudad mexicana y cuyos resultados permanecerán expuestos durante octubre.
La propuesta sitúa al libro en el centro de una reflexión sobre la memoria individual y colectiva. Despojados de su función tradicional como vehículos de lectura, los volúmenes se transforman en objetos cargados de significados, cuyas superficies deterioradas, páginas vacías y cubiertas erosionadas evocan tanto la persistencia del pasado como sus ausencias.
En su texto curatorial, Sussette Martínez señala que Álvarez convierte el libro en “archivo, territorio, cuerpo, ruina, arquitectura y vestigio”. Al eliminar las referencias que permitirían identificar cada ejemplar, el artista libera estos objetos de sus historias particulares y los convierte en soportes abiertos a múltiples interpretaciones.
La exposición propone así una mirada sobre aquello que las sociedades deciden conservar y transmitir, pero también sobre los recuerdos que se pierden, las historias que permanecen ocultas y los silencios que acompañan la construcción de cualquier relato histórico. El deterioro material de los libros adquiere una dimensión simbólica, en la que las marcas del tiempo funcionan como testimonios de experiencias que ya no pueden recuperarse completamente.
Con Cuerpos de memoria, Yasiel Álvarez incorpora los resultados de su estancia artística en Mérida a una investigación visual sobre la fragilidad de los archivos y la capacidad de los objetos cotidianos para convertirse en depositarios de recuerdos.