Sumisión unánime en una reunión de barrio en Ciego de Ávila sobre el Código de las Familias

El "debate" parecía centrarse en el matrimonio igualitario, uno de los pocos temas que han calado en la ciudadanía

Debate para el nuevo Código de las Familias en Morón, Ciego de Ávila. (Invasor)
Reunión de vecinos para discutir el nuevo Código de las Familias en Morón, Ciego de Ávila. (Invasor)

Nadie había leído el nuevo Código de las Familias este lunes cuando se celebró el debate en una barriada al sur de Morón, en Ciego de Ávila, en previsión de un referendo en una fecha por determinar. Al menos, la sinceridad reinaba en el ambiente al inicio de la discusión, cuyo interés parecía centrarse en el matrimonio igualitario, uno de los pocos temas que han calado en la ciudadanía.

El Gobierno abrió este tipo de reuniones para discutir la nueva norma el pasado 1 de febrero y aseguró que tendrán lugar, hasta el próximo 30 de abril, en 78.000 puestos repartidos por toda la Isla.

"No lo he leído, pero estoy de acuerdo con lo que dice el código", dijo Marlén, la primera en lanzarse al ruedo. Aunque con aparente mayor conocimiento, Marcelo, otro vecino, se manifestó igualmente favorable. En un principio, parecía que iba a dar una visión más explicativa de lo que recoge la nueva norma, pero acabó refiriéndose solamente –otra vez– al matrimonio.

Alberto, un fiscal retirado presente en la reunión, afirmó que la nueva legislación está alineada con los estándares internacionales, y sostuvo que el Gobierno ha consultado con multitud de normas de todo el mundo tomando lo mejor y más novedoso de ellos. Aunque el escepticismo era visible en algunos de los asistentes, en este punto no se equivocaba. Según fuentes jurídicas consultadas por 14ymedio, la legislación no tiene nada que envidiar a las que existen en países avanzados.

Ello contrasta, sin embargo, con la falta de libertad en el país, reiterada tras las manifestaciones del 11 de julio y la convocatoria frustrada de una protesta el 15 de noviembre, al invocar el régimen el artículo 4 de la Constitución, es decir, la "irrevocabilidad" del sistema socialista. Por otro lado, se da la paradoja de que frente a la publicidad que está dando el Gobierno a los "debates" del Código de las Familias, el inminente nuevo Código Penal, más represivo, se aprobará sin discusión.

Alzando una hoja en mano, se paró de frente y proclamó que era cristiana y que el nuevo Código de las Familias es inclusivo y está basado en la Biblia

En la reunión de Morón, un coronel que reside en un edificio de la zona, Carlos, tomó la palabra para lanzar toda una serie de consignas repetidas durante meses por la prensa oficial. Que el texto era un código cien por cien cubano, nacido de ideas arraigadas en la nación, que no se ha copiado a nadie y que era la vanguardia revolucionaria en representación del pueblo.

El alegato no se detenía, a pesar de que algunos asistentes empezaban a cansarse. El militar continuó argumentando que el código era por y para los cubanos y, ampliando el tema, que el enemigo intentaba tergiversar la realidad cubana.

En ese momento, irrumpió una voz religiosa, que reivindicó el halo de santidad de Fidel Castro. Era Amalia, una vecina nueva de la zona. Alzando una hoja en mano, se paró de frente y proclamó que era cristiana y que el nuevo Código de las Familias es inclusivo y está basado en la Biblia, ya que respeta a todos, cosa que aprobaría Cristo. Para finalizar, dio las gracias a la Revolución, al Partido Comunista y al fallecido Castro y clamó: "Viva Fidel bajo la mirada de Cristo".

Cuando parecía que no iba a surgir ninguna voz discrepante, Yunior tomó la palabra para manifestar su disconformidad con la obligación de dar alimentos a los familiares que aparece en el artículo 27.

Aunque el texto prevé que los cubanos deben ayudar a sus parientes próximos siempre y cuando puedan hacerlo, la vecina interpretaba literalmente que estaba obligada a asumir la "custodia" de cuantas bocas que alimentar compartieran sangre con ella.

"Yo tengo 14 tíos y solo conozco a tres de ellos", expresó disconforme. El moderador le preguntó si su propuesta era eliminar o modificar el artículo y Yunior propuso lo segundo, alegando que el deber debía ser solo recíproco, para quienes hubieran cuidado anteriormente de uno.

La novedad generó, por fin, una lluvia de comentarios, y muchos se manifestaron a favor de la posición de la vecina que, visto el éxito, quiso abrir un nuevo tema: la emancipación juvenil. Sin embargo, todos callaron y el debate llegó a su fin.

________________________

Colabora con nuestro trabajo:

El equipo de 14ymedio está comprometido con hacer un periodismo serio que refleje la realidad de la Cuba profunda. Gracias por acompañarnos en este largo camino. Te invitamos a que continúes apoyándonos, pero esta vez haciéndote miembro de nuestro diario. Juntos podemos seguir transformando el periodismo en Cuba.

Imprimir

  • Facebook Like:
  • Google Plus One:
  • Tweet:
  • Tumblr:
  • Compartir:

Comentarios 9