Aguas de La Habana admite el colapso del abastecimiento “en prácticamente todas las localidades”
Aguas
La empresa estatal reporta 200.000 ciudadanos afectados y la población denuncia que las cifras ignoran el impacto real
La Habana/Un grupo de vecinos de Luyanó, en el municipio habanero de Diez de Octubre, lograron esta semana que las autoridades les enviaran una pipa de agua, tras días y días sin una gota de servicio. "Solamente cuando se personaron en el gobierno se la mandaron", cuenta un joven residente en el lugar, que describe a 14ymedio los padecimientos de la zona.
"Cuando bajé al perro había unos vecinos unas cuadras más arriba discutiendo por una pipa", prosigue. "Si seguimos sin servicio, esto se va a poner intenso: la gente tolera más los apagones que la falta de agua".
La empresa Aguas de La Habana anunció el pasado 18 de abril una rotura en un conducto de 48 pulgadas de la fuente de abasto Cuenca Sur, que obligó a interrumpir el bombeo desde la madrugada, lo cual ha perjudicado a amplias zonas de los municipios Plaza de la Revolución, Cerro, Diez de Octubre y Boyeros. Como consecuencia de la avería, en Centro Habana y La Habana Vieja el servicio pasó a ser regulado.
Las afectaciones han llegado a sufrirse en los barrios más cercanos a las oficinas gubernamentales, como en Nuevo Vedado, del municipio Plaza de la Revolución, donde la misma redacción de 14ymedio ha sufrido las consecuencias, alcanzando solo pocas horas diarias de abastecimiento de agua.
Si seguimos sin servicio, esto se va a poner intenso: la gente tolera más los apagones que la falta de agua
En la calle Reina, en Centro Habana, los vecinos se han visto obligados a decidir entre lavar la ropa o fregar los platos, ante la imposibilidad de hacer ambas cosas con el poco suministro de agua disponible. La situación ha obligado incluso al cierre temporal de negocios de venta de comida en la zona, que no pueden funcionar sin el abastecimiento.
El pasado 17 de abril, los medios oficiales habían reconocido en conferencia de prensa una “compleja situación en el abasto de agua de la capital”. Las cifras oficiales presentadas por directivos de Aguas de La Habana, sitúan en alrededor de 200.000 los habaneros afectados, que equivale al 11% de la población de la capital, “un perjuicio tal vez no tan alarmante en términos absolutamente numéricos”, escribe Tribuna de La Habana, “pero sí muy complejo y estresante”.
En redes sociales, vecinos de Centro Habana también denuncian la gravedad de la situación. “Ya son 25 días sin agua”, escribió este lunes una residente identificada como Haila Barani, quien relató que un camión cisterna se negó a venderle el servicio alegando que estaba destinado “solo para casos vulnerables”. “Yo no me puedo asear, no puedo beber agua, no puedo cocinar”, lamentó. La mujer asegura que ha tenido que conformarse con apenas tres cubos de agua.
Yo le pregunto a Aguas de La Habana, si han inventado algo para poder sobrevivir sin agua
En barrios como Luyanó, las consecuencias de estas interrupciones deterioran una situación previa ya insostenible. La poca transparencia en la información sobre los ciclos de distribución y la falta de alternativas efectivas, como el abastecimiento mediante pipas, impacientan a los vecinos, que en más de una ocasión han manifestado su indignación por medio de protestas. “Yo le pregunto a Aguas de La Habana, si han inventado algo para poder sobrevivir sin agua”, cuestionó ayer un vecino de Guanabacoa en un comentario en Facebook.
Las autoridades estatales admiten que en varios territorios los ciclos de entrega se han alargado de forma insostenible, hasta el punto de que en zonas como Aldabó, en el municipio de Boyeros, los residentes pueden pasar cerca de un mes sin recibir agua.
“Las afectaciones prácticamente abarcan a todas las localidades habaneras, salvo Plaza, Marianao y Centro Habana, a la postre excepciones no tan excepcionales, en tanto en algunos barrios o zonas puntuales de estos territorios hay inestabilidad en las entregas”, admitió en conferencia de prensa la dirección general de Acueducto de Aguas de La Habana.
Las reacciones a la nota oficial publicada revelan situaciones que las autoridades no comunican, o ignoran por completo: “A Guanabacoa no la mencionan y en las zonas altas no llega agua hace más de 15 días”, escribe un comentarista.
El día que ponen el agua, quitan la luz y no se puede bombear para llenar los tanques
“Es muy grave, ya que a los problemas de roturas en Cuenca Sur y Palatino le sumamos que el día que ponen el agua, quitan la luz y no se puede bombear para llenar los tanques” reza otro, y agrega: “En Víbora Grande entra el agua cada tres días según plan y no se ha cumplido en estos meses varias veces de forma consecutiva”.
En la comparecencia oficial se ha descrito que las afectaciones incluyen desde desabastecimiento total hasta ciclos de distribución cada vez más prolongados o fallas recurrentes en el servicio. Entre las causas señaladas destacan las averías en los equipos de bombeo, responsables del 40% de las interrupciones, seguidas de cerca por los apagones, con un 39%, y en menor medida por roturas en conductoras y salideros.
Los directivos del sistema hidráulico han insistido en que cualquier mejora dependerá en gran medida de la estabilidad del suministro eléctrico. Prometen la instalación de nuevas bombas y grupos electrógenos en varios puntos de la ciudad, y la reparación de equipos, sin plazos concretos y provocando el mismo escepticismo en una población desesperada.
La gravedad de la crisis del abastecimiento de agua en La Habana ha llegado a un clímax que ya impacienta a la población. Las averías recientes sólo delatan la disfuncionalidad de una infraestructura hidráulica que arrastra años de deterioro y falta de mantenimiento.
La promoción entusiasta que Aguas de La Habana difundió ayer lunes, sobre la digitalización de sus servicios con el pago en línea como un “moderno” avance tecnológico “para minimizar el estrés”, parece ignorar que la población enfrenta una dificultad más urgente hoy: la necesidad de acceder al recurso más básico para existir.