¡Asere, ya estamos en el diccionario!
Cultura
La 24ª edición de la RAE, con más de 6.000 novedades, incluye varias voces de uso cotidiano en la Isla, como agromercado, además de términos relacionados con la tecnología, la sociedad y el medioambiente
La Habana/"Asere, ¿tú viste a cómo está la libra de tomate en el agromercado?". Una frase como esta, escuchada cualquier mañana en una esquina habanera, podría servir para celebrar la presentación de la nueva edición del Diccionario de la lengua española. Dos palabras muy familiares para los cubanos, asere y agromercado, figuran entre las novedades de una obra que intenta seguirle el paso a una lengua mucho más rápida que sus académicos.
La Real Academia Española presentó este viernes en Madrid la vigesimocuarta edición del diccionario, elaborada junto a las otras 22 academias que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española. La publicación incorpora más de 6.000 novedades, entre nuevos términos, acepciones y modificaciones de entradas anteriores.
Durante la ceremonia, los representantes de las academias eligieron una palabra que consideraban representativa de sus respectivos países. La Academia Cubana de la Lengua se decantó por asere, una de las expresiones más reconocibles del habla popular de la Isla.
La elección tiene su gracia. Durante décadas, el vocablo estuvo asociado a ambientes marginales y fue censurado en determinados espacios por considerarse vulgar o poco elegante. Sin embargo, terminó por conquistar conversaciones familiares, centros de trabajo, canciones y hasta las gradas deportivas. En el Clásico Mundial de Béisbol de 2023, la selección cubana fue bautizada como el "Team Asere".
Su significado remite al amigo cercano, al compañero de confianza, aunque en Cuba funciona también como saludo, llamada de atención o simple muletilla. Según el contexto y la entonación, un "asere" puede anunciar una confidencia, una sorpresa o el comienzo de una discusión.
La palabra ya estaba registrada en el Diccionario de americanismos, que reconoce también la variante acere. Su incorporación al nuevo Diccionario de la lengua española amplía el reconocimiento académico de una expresión que los cubanos llevan generaciones utilizando sin pedir permiso a ninguna institución.
Otro término que aparece entre las novedades es agromercado, nombre que en Cuba identifica los establecimientos destinados a la venta de productos agrícolas. La palabra comenzó a extenderse especialmente durante las transformaciones económicas de los años noventa y hoy resulta inseparable de la vida cotidiana, aunque los consumidores suelen abreviarla simplemente como "agro".
También entra cocotaxi, el peculiar vehículo motorizado de tres ruedas que circula por las calles habaneras y cuyo nombre procede de su carrocería redondeada, semejante a un coco. El término figura entre los regionalismos americanos incorporados, junto a corillo, de Puerto Rico; motoconcho, de República Dominicana; y bicisenda, utilizada en Argentina, Paraguay y Uruguay.
El diccionario también abre espacio a preocupaciones contemporáneas con términos como gordofobia, edadista, ecoansiedad, basuraleza y turistificación
La nueva edición refleja además cambios tecnológicos y sociales que hace apenas unos años resultaban ajenos a las conversaciones habituales. Entre las incorporaciones aparecen influencer, pódcast, ciberataque, ciberseguridad, metaverso y app, palabras que han pasado de las pantallas al lenguaje cotidiano.
El diccionario también abre espacio a preocupaciones contemporáneas con términos como gordofobia, edadista, ecoansiedad, basuraleza y turistificación. En gastronomía se suman ramen, miso, burrata y poke, mientras la zoología recupera nombres tan conocidos como brontosaurio y tricerátops.
La obra contiene 99.990 artículos y cerca de 209.000 acepciones. Por primera vez, su edición impresa, distribuida en dos volúmenes, se ha confeccionado a partir de la versión digital y no al contrario. Los responsables destacan que se trata del primer diccionario académico concebido desde esa perspectiva tecnológica.
La publicación incluye 1.570 voces de uso exclusivo en distintos países hispanohablantes, una muestra de la diversidad del español y del peso que tienen sus variantes regionales.
Para los hablantes de la Isla, acostumbrados a crear palabras, modificar significados y convertir cualquier situación en una expresión popular, la noticia tiene algo de reconocimiento tardío. Mientras los académicos incorporan asere y agromercado a sus páginas, en las calles de Cuba ya se están inventando otras palabras que tardarán décadas en llegar al diccionario.