Las autoridades cubanas admiten que no han logrado frenar el mercado negro de divisas
Economía
El Ministerio del Interior tiene abiertas más de 300 investigaciones sobre la compraventa ilegal de monedas extranjeras
Madrid/Tres meses después de la creación de una tasa flotante en el mercado cambiario oficial para luchar contra la venta ilegal de divisas,"no es un secreto, es la realidad que no opera aún como necesita la economía cubana", reconoció sin paliativos Humberto López en el programa Hacemos Cuba este miércoles. El Ministerio del Interior mantiene abiertas más de 300 investigaciones por varios delitos económicos vinculados a la compraventa ilegal de divisas con lazos en el exterior, de las cuales el programa describió tres. Si se suma, el total de dinero incautado en estas operaciones asciende a casi 16 millones de pesos, cerca de 19.000 dólares y unos 15.000 euros.
El Teniente Coronel Gisnel Rivero Crespo, jefe del Departamento de Enfrentamiento a los delitos Económicos, dijo que la magnitud del problema era muy significativa y admitió que, a pesar de la legislación aprobada "persisten estructuras delictivas que manejan estos flujos financieros al margen de la ley, volúmenes no despreciables de dinero… Esos flujos voluminosos indiscutiblemente tienen un impacto directo en la estabilidad macroeconómica", sostuvo.
El oficial destacó tres operativos en concreto. El primero de ellos, el más organizado, en el barrio de Luyanó (municipio de Diez de Octubre), donde funcionaba “una estructura delictiva dedicada al tráfico ilegal de divisas y a la entrega de remesas en dos viviendas” que funcionaban casi como una banca privada. En este registro, en el que se detuvo al menos a un responsable, la Policía se incautó de un total de 13.278.560 pesos y 1.500 euros, además de dos vehículos Kía Picanto del año 2025, cinco cajas fuertes y tres máquinas contadoras de dinero. También se hallaron 12 tarjetas magnéticas, teléfonos, laptops y documentación que ha permitido investigar a otros cinco inmuebles.
En este registro, en el que se detuvo al menos a un responsable, la Policía se incautó de un total de 13.278.560 pesos y 1.500 euros, además de dos vehículos Kía Picanto del año 2025
Reconocida por la "notoriedad" con la que operaba, según las autoridades, y con un flujo de clientes constante y visible, estaba otra de las redes investigadas en La Habana, que afectó a dos viviendas en Plaza de la Revolución y una en Cerro. En este caso, fue detenido el dueño de un negocio privado cuando depositaba la recaudación de ese día en el local para cambiarlo por dólares. El total de efectivo decomisado ascendió aquí a 17.210 dólares, 13.475 euros y 2.199.650 pesos.
El último caso descrito vincula una vivienda de El Vedado y otra en Quiebra Hacha (Mariel, Artemisa). El acusado principal, socio de una mipyme y trabajador por cuenta propia, tenía una multa previa con la Onat por valor de más de 1,6 millones de pesos y fue hallado realizando “cambio de dólares en efectivo, tráfico con monedas bancarizadas (MLC y CUP) y operaciones de criptomonedas”. Sus movimientos bancarios superaban, contaron, los 36 millones de pesos en crédito y 35 millones de pesos en débito. En el registro, los agentes se incautaron de 134.550 pesos, 815 dólares, máquinas de contar dinero, laptops y ocho tarjetas bancarias, incluyendo una tarjeta Clásica y varias extranjeras. Además, el detenido participaba “en la entrega de remesas mediante mensajeros”.
“Hemos establecido la participación de cubanos radicados en el exterior con estructuras en Cuba que soportan esa actividad”, añadió Rivero Crespo. Según su explicación, existen “personas que entran en negociaciones con actores privados de la economía a quienes les van, precisamente, a financiar sus importaciones. Pero esas importaciones, que lógicamente son en dólares, van a ser en función de una tasa de conversión o una tasa de cambio de esas divisas que es impuesta por ellos”, dijo. El margen entre un 6% y un 12%, denunció, “al tiempo que los involucran en entramados delictivos”.
Rivero Crespo –ignorando que durante años el Estado no ha ofrecido un mercado cambiario legal para que los privados obtuvieran las divisas necesarias para importar– acusó a los “financistas” de especular al aplicar estos márgenes tan elevados, que llevan al empresario, a su vez, a repercutirlo al consumidor para poder pagar. Eso, dijo, “distorsiona la elaboración de los costos”, algo que se repite en el caso de las personas que se ocupan de la venta ilegal de moneda extranjera “en el espacio físico y virtual”, que opera con márgenes del 15% en muchas ocasiones, contribuyendo a la subida de la divisa y la devaluación de la moneda.
El teniente dijo que sigue habiendo estructuras dedicadas a la simulación de recargas internacionales y la retención de las divisas en el exterior, de manera que no regresan al país. Hay quienes “reciben la divisa en el exterior, no envían esos dólares para acá, sino que los emplean en el financiamiento de esas importaciones y luego existen personas aquí en Cuba que (...) son los que se encargan de la recogida, de las recaudaciones de estos actores económicos”. En vez de depositarlas en el banco, lamentó, se usan –en moneda nacional– para el reparto de remesas.
Por último, el oficial habló de otro caso clásico: el uso de mulas para sacar dinero en efectivo con el límite de 5.000 dólares que permite la Aduana. “Lo que pasa es que, si eso se hace de forma repetida y con varias personas, se puede traer bastante”.
El oficial habló de otro caso clásico: el uso de mulas para sacar dinero en efectivo con el límite de 5.000 dólares que permite la Aduana. “Lo que pasa es que, si eso se hace de forma repetida y con varias personas, se puede traer bastante”
La fiscal Yudenia San Miguel Ramírez advirtió del “rigor” con el que se está aplicando el Código Penal para estos casos, incluyendo la "apología del delito" que se observa en redes sociales. "Estamos ante la presencia de una circunstancia agravante de la responsabilidad penal cuando se emplean estas herramientas [redes digitales] para facilitar la ejecución del delito... estas personas actúan al margen de estas disposiciones, quebrantan totalmente las disposiciones legales", dijo.
El 17 de diciembre de 2025, Cuba aprobó finalmente una largamente anunciada tercera tasa de cambio oficial, de carácter flotante para “personas naturales y a las formas de gestión no estatal” que arrancó a un precio de a 410 pesos por un dólar y se sumaba a las ya existentes de 24 –empresas estatales– y 120 –entidades con capacidad de generar divisas–. La medida intentaba hacer frente a una brecha enorme abierta por el mercado informal, que vendía y compraba el dólar al triple que el Estado en medio de una demanda imparable por las necesidades de comprar en las tiendas estatales en divisas, las únicas bien surtidas, y de importar todo lo que falta en un país que no produce casi nada.
Sin embargo, en apenas tres meses, la tasa de cambio ha escalado hasta los 470 pesos por dólar. Aún más económica que los 510 del mercado informal, que tiene disponibilidad de divisas y las entrega de inmediato, a diferencia de los bancos estatales y de las casas de cambio oficiales (Cadeca), que se limitan a comprar dólares. Según el economista estadounidense Steve Hanke, en el último año el paso cubano se ha depreciado un 33% y la inflación interanual ronda el 47%, aunque el Gobierno –que no incluye el mercado negro– la situó en el 14% a cierre de 2025.