Cacerolazo en Guanabacoa a plena luz del día y con la Policía presente

Protestas

Salen del sistema dos termoeléctricas por la avería de una subestación en La Habana

En un momento dado, llegaron agentes de la Policía y del DTI, que, en un gesto insólito, no reprimieron la protesta.
En un momento dado, llegaron agentes de la Policía y del DTI, que, en un gesto insólito, no reprimieron la protesta. / 14ymedio
Darío Hernández

02 de junio 2026 - 16:09

La Habana/Decenas de personas se congregaron este martes en Guanabacoa, La Habana, tocando los calderos y exigiendo el regreso de la corriente. Sucedió a plena luz del día y en una extensión considerable del barrio. “¡Queremos la luz, queremos la luz!”, gritaban algunas de las vecinas, alrededor de las cuales corrían niños pequeños.

“Se acabó el abuso”, clamaba una mujer. “¿Hasta cuándo?”, se preguntaba otra. Un tercer hombre iba más allá: “¡Fuera!”. Una anciana, por su parte, aconsejaba: “Se están desgastando ahí haciendo eso: vayan para el gobierno”.

La mayoría femenina era abrumadora entre los manifestantes. Los que no tenían cazuela, golpeaban con fuerza con una barra la puerta metálica que tuvieran a mano. Varios de los vehículos que pasaron y se dieron cuenta de la protesta acompañaron a la multitud tocando el claxon. 

“El tema es que luego de 24, 25, 26 horas de apagón, te la ponen dos horas, pero esas dos horas de corriente son quita y pon, por disparos del DAF”.
“El tema es que luego de 24, 25, 26 horas de apagón, te la ponen dos horas, pero esas dos horas de corriente son quita y pon, por disparos del DAF”. / 14ymedio

En un momento dado, llegaron agentes de la Policía y del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI), que, en un gesto insólito, no reprimieron la protesta, tal y como acredita 14ymedio.

La presencia de cuerpos de seguridad no arredró a los manifestantes. Al contrario, muchas de las mujeres se atrevieron a dar cacerolazos en la misma cara de los oficiales. Otros, se detuvieron a conversar con ellos.

Según el testimonio de los residentes a este diario, el barrio lleva desde ayer sin luz. “El tema es que luego de 24, 25, 26 horas de apagón, te la ponen dos horas, pero esas dos horas de corriente son quita y pon, por disparos del DAF”, explica una vecina, detallando las averías que aquejan al sistema incluso en mitad del alumbrón programado. “No te da tiempo a lavar, a cargar los equipos, a nada. Es demasiado ya”.  

Cuando aún la manifestación no se había disuelto, las autoridades informaron de la salida del sistema energético nacional (SEN) de dos termoeléctricas, la de Mariel y la Renté de Santiago de Cuba, dejando el panorama diario previsto por la Unión Eléctrica (UNE) aún más sombrío. Tal y como difundieron los medios oficialistas, la caída de las dos centrales fue originada por “una avería en la subestación Apolo”, de La Habana, que primero provocó “la salida de varias subestaciones en la capital” y, como resultado, “oscilaciones que sacaron de servicio las unidades 6 y 8 de la CTE Máximo Gómez y la unidad 3 de la CTE Antonio Maceo”.

Los que no tenían cazuela, golpeaban con fuerza con una barra la puerta metálica que tuvieran a mano.
Los que no tenían cazuela, golpeaban con fuerza con una barra la puerta metálica que tuvieran a mano. / 14ymedio

Según las mismas fuentes gubernamentales, “el resto del sistema en estos momentos se encuentra operando”, si bien gran parte de La Habana se encuentra en apagón. Ya lo estaban, en cualquier caso, en la mañana. Este diario constató que amplias zonas de El Vedado y La Habana Vieja estaban sin corriente. La tienda en dólares La Isla de Cuba, a pocos metros del Parque de la Fraternidad, estaba inusualmente cerrada. “No tienen luz desde ayer así que hoy no han abierto”, explicaba un reparador de fosforeras cercano.

El parte de la UNE para ayer se quedó corto y va camino de pasar lo mismo hoy. Este lunes, se superó la afectación prevista en un principio –de 1.970 megavatios (MW)– y llegó a 2.029 MW, superando el 65% de la demanda máxima de 3.100 MW. Este martes, antes de la salida de las dos termoeléctricas citadas –una en occidente y otra en oriente–, el déficit pronosticado era de 2.020 MW para una demanda de 3.150 MW.

Ante este panorama, las protestas no parece que vayan a remitir. Este fin de semana, hubo varias de ellas en toda la Isla. En el barrio de Zamora, en el municipio habanero de Marianao, detuvieron a una mujer que salió desesperada a pedir comida para su hijo. Un grupo de vecinas se plantaron exigiendo su liberación y lo consiguieron.

La madre, no obstante, se ganó una multa de 30 pesos y la advertencia de que si vuelve a incurrir en manifestación o protesta, iría presa y la separarían de su hijo, que en el momento de la detención, contaba la activista Zea Giselle a 14ymedio, “temblaba de miedo y de hambre”.

En Monte, una de las calles que conectan Centro Habana con La Habana Vieja, los gritos fueron más allá de pedir corriente o comida, y retumbaron, en mitad de la oscuridad, en una palabra más grande: “libertad”.

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