Cáritas recibe ayuda de EE UU para familias vulnerables de la diócesis de Pinar del Río
Donativos
El envío incluye 700 kits de alimentos y 700 módulos de higiene, como parte del paquete de 100 millones de dólares anunciado por Washington
Madrid/Un cargamento de ayuda humanitaria enviado por Estados Unidos llegó este jueves al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana, con destino a familias vulnerables de la diócesis de Pinar del Río. Cáritas Cuba informó que el envío incluye 700 kits de alimentos y otros 700 módulos de higiene.
El obispo diocesano, Juan de Dios Hernández Ruiz, y el director de Cáritas Pinar del Río, Abel Castillo López, recibieron la carga en la terminal aérea junto a voluntarios y personal del aeropuerto. La distribución se hará en la parroquia de Candelaria y en la comunidad de Quiebra Hacha, perteneciente a la parroquia de Mariel. Aunque forman parte de la diócesis pinareña, ambas comunidades están en la provincia de Artemisa.
Los voluntarios de Cáritas identificaron previamente a las familias beneficiarias y coordinaron la recepción y entrega del donativo. La organización dice que el reparto se guiará “por la transparencia, la equidad y la justicia social”.
La ayuda priorizará a ancianos que viven solos; mujeres embarazadas o en período de lactancia con riesgos identificados; niños menores de cinco años en situación de vulnerabilidad, y personas con discapacidad o encamadas que no pueden valerse por sí mismas.
Somos plenamente conscientes de que no podemos llegar a todos, y esa es una realidad que nos duele. Los recursos son limitados y se prioriza a quienes más lo necesitan
En un comunicado, Hernández Ruiz reconoció los límites del envío: “Como Iglesia, somos plenamente conscientes de que no podemos llegar a todos, y esa es una realidad que nos duele. Los recursos son limitados y se prioriza a quienes más lo necesitan”.
El envío se enmarca en el paquete de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria anunciado por Washington en mayo. De ese monto, 60 millones serían canalizados por la Iglesia católica, con la colaboración de Cáritas Cuba y Catholic Relief Services; los otros 40 millones quedarían a cargo de otras organizaciones.
El primer cargamento de 18 toneladas llegó a La Habana el pasado julio. En septiembre, la Embajada de EE UU anunció que la ayuda llegaría también a Pinar del Río y otras cuatro provincias: Camagüey, Ciego de Ávila, Cienfuegos y Matanzas. Días antes, Cáritas había recibido en Santa Clara otro envío de 700 módulos de alimentos e higiene, destinado a comunidades de Villa Clara.
En lo que va de octubre también han recibido los envíos las Diócesis de la provincia Camagüey y la parroquia Gaspar en Ciego de Ávila, también de la zona central.
El Departamento de Estado de EE UU anunció en mayo que la ayuda por valor de 100 millones de dólares sería en “asistencia humanitaria directa al pueblo cubano, la cual sería distribuida en coordinación con la Iglesia católica y otras organizaciones humanitarias independientes y confiables”.
La llegada de los donativos tiene lugar en un momento de elevada confrontación verbal entre La Habana y Washington, considerado como la mayor tensión de sus controvertidas relaciones en décadas.
La ayuda llega en medio de una profunda crisis económica que padece la Isla desde hace seis años, agravada por la pandemia, las fallidas políticas nacionales y las sanciones estadounidenses. La crisis se refleja en la escasez de alimentos, combustible y medicinas, la inflación galopante, los prolongados apagones y la creciente dolarización.
Desde enero, Washington ha sumado una política de “máxima presión”, que incluye un cerco petrolero y, desde mayo, medidas secundarias contra sectores vitales de la economía del régimen cubano, que han agravado la crisis económica y energética.