Cerrado hasta que llegue el dólar
Foto del día
Con un simple cartel pegado en los cristales, las tiendas del Habana Libre eliminan la moneda nacional
La Habana/El aviso está escrito a mano y pegado con cinta adhesiva, como tantas decisiones en la economía cubana: "Cerrado. Próxima venta en USD". No hay logotipo, ni sello, ni explicación adicional. Solo esas palabras visibles a través del cristal de las puertas en las galerías de tiendas en los bajos del hotel Habana Libre. Afuera, El Vedado sigue su rutina de tránsito lento y fachadas descascaradas; adentro, el comercio se reajusta para sumarse al carro de la dolarización que recorre Cuba.
Los pasillos sin clientes y la entrada principal clausurada es el más reciente capítulo del centro comercial en el mismísimo corazón de La Habana. En sus anteriores momentos, el complejo de tiendas transitó por todas las etapas posibles, desde el glamour y la exclusividad, pasando por el desgaste hasta llegar al deterioro más alarmante. Ahora emprende la senda de las ofertas en divisas, una ruta que lo aleja de los que solo tienen acceso al peso cubano.
En Cuba la dolarización no solo redefine qué se vende y cómo se paga, sino también la calidad de los locales. La moneda estadounidense viene acompañada de lámparas nuevas, aires acondicionados eficientes, empleados con uniformes recién estrenados y productos de mejor calidad. Es de esperar que la reapertura de las galerías del Habana Libre llegue con las goteras de los pasillos ya reparadas, sin los sucios cartones que hace un año trataban de tapar los charcos en el suelo y resuelto ya el olor a humedad que salía del lugar.
En el espacio del umbral de una puerta, con un cartel pegado a la carrera, queda explicada la Cuba actual. Un país donde las reparaciones, lo nuevo y lo bonito solo llega a través de los fulas. Donde los comercios caídos en desgracia solo pueden salir de la ruina a través de esos billetes con el rostro de Washington o de Lincoln.