"Muchos cubanos perdieron la vida protegiendo a Maduro", asegura Trump
Venezuela
Agregó que quiere "ayudar a la gente en Cuba" y a los que fueron obligados a salir de la Isla para vivir en EE UU
La Habana/Tras la captura de Nicolás Maduro, por tropas estadounidenses, el presidente Donald Trump afirmó este sábado que Washington administrará Venezuela "hasta que pueda llevarse a cabo una transición segura, adecuada y sensata". El mandatario aseguró también que numerosos cubanos, integrantes del anillo de seguridad del gobernante venezolano, murieron durante los ataques, aunque no ofreció cifras ni detalles adicionales.
"Cuba siempre dependió mucho de Venezuela. De ahí obtenían su dinero y la protegieron, pero en este caso eso no funcionó muy bien", declaró en su rueda de prensa en Mar-a-Lago, Florida. "Muchos cubanos perdieron la vida anoche… estaban protegiendo a Maduro. Esa no fue una buena decisión", añadió.
El presidente estadounidense también dedicó duras palabras al régimen de la Isla: "ese sistema no es bueno para Cuba, de Cuba terminaremos hablando, porque es una nación fallida". Trump anunció que pretendía "ayudar a la gente en Cuba" y "a las personas que fueron obligadas a salir de Cuba y [que están] viviendo en este país", en alusión a los casi tres millones de personas de origen cubano que residen en Estados Unidos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, quien acompañó al presidente durante la conferencia de prensa, expresó que Cuba era "una isla pobre que se tomó Venezuela". "Cuba es un desastre, es manejada por hombres incompetentes y seniles, no hay economía, es un total colapso", aseguró. Incluso agregó: "Si yo viviera en La Habana y estuviera en el Gobierno, estaría preocupado al menos un poco".
Las muertes de efectivos cubanos, de las que la parte oficial no ha dicho ni una palabra, confirmarían el profundo grado de infiltración de La Habana en la estructura de poder del chavismo
Por su parte, Trump aseguró que ningún militar estadounidense murió durante la operación para capturar a Maduro, si bien reconoció que dos de ellos resultaron heridos, sin riesgo para sus vidas. Las muertes de efectivos cubanos, de las que la parte oficial no ha dicho ni una palabra, confirmarían el profundo grado de infiltración de La Habana en la estructura de poder del chavismo. De acuerdo con The New York Times, a inicios de diciembre Maduro había reforzado la presencia de guardaespaldas de la Isla en su seguridad personal y sumado oficiales de contrainteligencia cubanos al Ejército venezolano.
Este movimiento ahondó el profundo nivel de injerencia de La Habana en la estructura del régimen chavista y alimentó la tesis, sostenida por analistas y políticos, de que la llave real de una eventual caída de Maduro estaría en manos del Gobierno cubano. Altos funcionarios estadounidenses dijeron entonces al medio especializado Axios que el gobernante venezolano sabía “demasiado" sobre acuerdos secretos entre ambos regímenes, que incluirían narcotráfico, finanzas irregulares y operaciones de inteligencia regional.
Fuentes cercanas al palacio de Miraflores indicaron a The New York Times que Maduro había intentado blindarse ante un posible ataque cambiando con frecuencia de lugar de descanso y de teléfono móvil, una estrategia que finalmente no evitó su captura. Según Trump, las fuerzas estadounidenses no encontraron una resistencia significativa durante la operación y el gobernante no pudo meterse a tiempo en el cuarto de seguridad de la vivienda donde estaba esa madrugada.
En La Habana, mientras tanto, los voceros del oficialismo aprovecharon una concentración encabezada este sábado por Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero para insistir en que "la agresión fue hoy contra Venezuela, pero mañana puede ser contra Cuba, Nicaragua o cualquier país que tenga recursos". En un discurso exaltado y algo deslucido, Díaz-Canel volvió a corear consignas como "¡Abajo el imperialismo!" y aseguró que en la región no se aceptan "reyes ni emperadores trasnochados", asegurando que Cuba está dispuesta a "dar su propia vida por Venezuela". A juzgar por las declaraciones de Trump, los primeros cubanos ya lo habrían hecho en nombre del régimen de Caracas.