La dulcería del Habana Libre se dolariza… y pierde sus clientes

Cuba

“Antes cuando iba, había gente sentada comiendo dulces, y entraban y salían constantemente. Ahora, entran o se asoman y con la misma salen”

Nuevos precios en dólares de Dulce Habana.
Nuevos precios en dólares de Dulce Habana. / 14ymedio
Darío Hernández

22 de mayo 2026 - 10:09

La Habana/Hasta hace una semana, Dulce Habana era un hervidero de clientes. La dulcería situada en los bajos del hotel Habana Libre, en el corazón de El Vedado, ha tenido siempre fama y –con algún que otro período de escasez de azúcar, incluso– nunca le ha faltado calidad. Los dulces no eran baratos, pero los 500 pesos que costaban merecían la pena. “Realmente los valían, pues estaban bastante buenos”, comenta a 14ymedio una clienta habitual.

Lo hace en pasado, porque ahora los precios son muy distintos. El mismo producto se ofrece en dólares, a un cambio inverosímil de 750 pesos el dólar, cuando la tasa informal está, con fecha de este viernes, en 555 pesos y la oficial “flotante”, en 540. El dólar que piden, pues, por su éclair, sus marquesitas, sus mini pies, sus cuñas, sus donas o sus tartaletas es en realidad algo más barato precisamente por el costo de la divisa 'por la izquierda'.

Sin embargo, no se puede evitar un leve sobresalto al ver el menú extendido de Dulce Habana, que contiene los precios tanto en fulas como en moneda nacional. Por ejemplo, un desayuno continental a 2 dólares que en CUP cuesta 1.500, una pizza cuatro estaciones a 3 dólares/2.250 pesos, un sándwich cubano a 4 dólares/3.000 pesos o una hamburguesa de res a 5 dólares/3.750 pesos.

“Al mismo dependiente se le caía la cara de vergüenza”, cuenta a este diario la misma clienta, indignada por la dolarización abusiva de la dulcería

No sirve de nada en cualquier caso la doble distintinción: preguntados al respecto, los empleados explicaban que solo se puede pagar en dólares. “Al mismo dependiente se le caía la cara de vergüenza”, cuenta a este diario la misma clienta, indignada por la dolarización abusiva de la dulcería. “Antes cuando iba, había gente sentada comiendo dulces, y entraban y salían constantemente. Ahora, entran o se asoman y con la misma salen”, lamenta la señora.

Ella que, confiesa, recibe divisas en remesas de una hija que vive en España, afirma que “por nada del mundo” se le ocurre gastarlo en dulces, sino en “cosas ultra necesarias”. Y se pregunta: “¿Para quiénes serán esos dulces?”. Otro viejo cliente de Dulce Habana, un jubilado residente en Marianao, explica que se siente “como cuando comenzó a circular el CUC en los 90”, aludiendo a la moneda creada por el Banco Central de Cuba durante el Período Especial con pretendida “paridad” con el dólar. “Las tiendas de los hoteles en CUC y el cubano sin poder adquirir esa moneda”.

El hombre relata, resignado: “Para no quedarme con las ganas de un dulce, fui a esa dulcería que hay por 23, frente al Coppelia, y compré un éclair por 120 pesos”. Y analiza: “Cuando lo llevas a otros planos, el Estado en realidad ya no asegura nada. Lo poco que tiene es en dólares, en precios prohibitivos, y si sobrevivimos es gracias al sector privado, que todavía controlan muchísimo”.

También te puede interesar

Lo último

stats