Estados Unidos sanciona a nueve entidades cubanas, incluido el Ministerio de la Construcción
Sanciones
Washington también incluye en la lista a tres directivos del Icap, entre ellos su presidente, Fernando González Llort
La Habana/El Gobierno de Estados Unidos sancionó este jueves a tres funcionarios y nueve entidades estatales cubanas vinculadas con sectores como la minería, el comercio exterior y la metalurgia, entre ellas el Ministerio de la Construcción, dentro de la campaña de presión de la Administración de Donald Trump contra La Habana.
“Hoy, el Departamento de Estado designa a nueve entidades y a tres personas para impulsar la iniciativa integral de la Administración Trump destinada a poner fin a las actividades malignas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo nuestro hemisferio”, señaló la institución en un comunicado.
Entre los sancionados figuran tres directivos del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap), organismo que ya había sido objeto de medidas de Washington: su presidente, Fernando González Llort; la vicepresidenta primera, Noemí Rabaza Fernández, y la directora para Norteamérica, Leima Martínez Freire. González Llort fue uno de los cinco espías cubanos de la llamada Red Avispa condenados en Estados Unidos y posteriormente liberados y enviados a Cuba.
Rubio aseguró además que las nueve entidades señaladas “sostienen y financian el aparato represivo del régimen” de La Habana
“El régimen cubano ha pasado décadas utilizando grupos pantalla para infiltrarse entre los estadounidenses, corromperlos y radicalizarlos”, afirmó en X el secretario de Estado, Marco Rubio, al anunciar las nuevas sanciones.
Rubio aseguró además que las nueve entidades señaladas “sostienen y financian el aparato represivo del régimen” de La Habana.
Además del Ministerio de la Construcción, Washington incluyó en la lista a la Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, la importadora y exportadora Metalcuba, el Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal) y la importadora de productos metalúrgicos Acinox Comercial.
También fueron sancionadas Coratur, la Empresa Central de Abastecimiento y Ventas de Equipos de Transporte Pesado y Piezas (Transimport), la Empresa Comercializadora de Artículos en General (Consumimport) y Acorec, una agencia que suministra personal cubano a compañías extranjeras instaladas en la Isla.
“Cualquier persona que apoye, patrocine o proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionada ella misma”, advirtió Rubio. El secretario de Estado agregó que bancos extranjeros y otras empresas que presten servicios a las entidades afectadas o custodien sus fondos deben tomar medidas para cortar esos vínculos.
Bruno Rodríguez calificó las sanciones como parte de una “fracasada obsesión” de Washington contra Cuba y salió en defensa del Icap
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, reaccionó este mismo jueves acusando al jefe de la diplomacia estadounidense de actuar con el “propósito deliberado” de impedir que el Gobierno de la Isla “garantice los servicios básicos a la población”.
Según Rodríguez, las nuevas medidas dificultan “la transportación de contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos”, que, aseguró, son adquiridos en buena medida por mipymes privadas cubanas.
El ministro calificó las sanciones como parte de una “fracasada obsesión” de Washington contra Cuba y salió en defensa del Icap, al que presentó como una institución dedicada desde hace más de seis décadas a promover “la amistad, la solidaridad internacional, la justicia y la paz”.
A comienzos de agosto, Rubio advirtió al Gobierno cubano de que no tendría una “válvula de escape” frente a esa estrategia
Las nuevas designaciones se suman a otras medidas adoptadas en los últimos meses por la Administración Trump contra funcionarios y entidades de la Isla. Washington ha incrementado la presión económica sobre La Habana y ha extendido las sanciones a empresas extranjeras vinculadas con sectores considerados estratégicos, como la energía, la minería, la defensa y los servicios financieros.
A comienzos de agosto, Rubio advirtió al Gobierno cubano de que no tendría una “válvula de escape” frente a esa estrategia y que Washington no permitiría que La Habana se limitara a ganar tiempo a la espera del final del segundo mandato de Trump.
La ofensiva estadounidense llega en medio de una profunda crisis económica en Cuba, marcada por la escasez de combustible, alimentos y medicinas, una inflación elevada y prolongados apagones. Mientras La Habana atribuye buena parte de la situación a las sanciones estadounidenses, economistas y expertos señalan también como causas centrales la falta de reformas y la mala gestión del Gobierno cubano.