La fábrica de cigarros de Holguín, otra empresa que se detiene por falta de combustible

Cuba

"No esperan un restablecimiento de las actividades laborales a corto plazo", asegura a '14ymedio' un empleado

A la fábrica Lázaro Peña de Holguín "está entrando materia prima, pero sin fuel no se mueven las calderas ni las máquinas".
A la fábrica Lázaro Peña de Holguín "está entrando materia prima, pero sin fuel no se mueven las calderas ni las máquinas". / Radio Angulo
Miguel García

17 de febrero 2026 - 17:13

Holguín/No hay comunicado oficial, pero la fábrica de cigarros Lázaro Peña de Holguín lleva cerrada cinco días. Las razones, cuentan a 14ymedio dos empleados de la empresa estatal –uno de ellos directivo–, son las mismas por las que otras muchas operaciones se están poniendo en pausa en Cuba en las últimas semanas: la falta de combustible. “Está entrando materia prima, pero sin fuel no se mueven las calderas ni las máquinas”, explica uno de los trabajadores, que pide anonimato.

“Cerramos el 12 y es un cierre por tiempo indefinido”, informa el otro empleado, que prosigue: “Nos han hablado de reubicación laboral, pero todavía no nos precisan nada”. De acuerdo con esta fuente, la empresa está en conversaciones con la Dirección Municipal de Trabajo de Holguín. “Porque se supone que a un trabajador le deben pagar el primer mes el 100% del salario y al segundo mes al 60%”. ¿Por qué están negociando desde el principio esta cuestión con ese organismo? El hombre contesta: “Porque según parece, no esperan un restablecimiento de las actividades laborales a corto plazo”.

Hasta que decidan qué hacer, prosigue, la dirección de la estatal va a intentar reorganizar los dos turnos que trabajan en la fábrica. “A ver cómo nos dan trabajo a ambos turnos”, resume escéptico el primer empleado.

La fábrica, que cumplió el año pasado 25 años, no ha informado de la suspensión de sus actividades, aunque después del día 12 ha seguido publicando en sus redes

La fábrica, que cumplió el año pasado 25 años, no ha informado de la suspensión de sus actividades, aunque después del día 12 ha seguido publicando en sus redes sociales. Uno de esos post era la reproducción del comunicado de Habanos S.A. mediante el que el monopolio estatal de puros informaba de la suspensión del Festival del Habano, que estaba previsto entre el 24 y el 27 de febrero.

La cancelación del evento, la gran vitrina internacional del tabaco cubano que, supone una merma considerable para las arcas estatales, que han visto año a año cómo el festival marcaba récords de recaudación. En la del año pasado, un humidor conmemorativo de la Línea Behike marcó un récord histórico al venderse por 4,6 millones de euros, y las siete piezas subastadas sumaron más de 16 millones, destinados, según el régimen, al sistema de salud pública.

Lejos de ese lujo, sin embargo, la Empresa de Cigarros Lázaro Peña no se ha caracterizado en los últimos tiempos por ofrecer un producto de calidad. Al contrario. El pasado enero, el diario ¡Ahora! informaba de que la fábrica estaba decidida a “diversificar producciones y reducir costos”, una formulación que, traducida al lenguaje del fumador, equivale a hacer más cigarrillos con menos tabaco.

El artículo explicaba que, bajo el paraguas de la “economía circular”, se incrementaría el uso del polvo y de la vena central de la hoja, los residuos que el propio texto admite que eran considerados como “desechos industriales”, para “aportar peso y volumen”.

Con la noticia del parón de sus actividades, la producción de esos “rompepechos” queda detenida. Para el grueso de fumadores de la Isla, esto solo se traduce en menos producto y precios más altos. “Vamos a tener que dejar de fumar”, explica una jubilada holguinera, “porque los cigarros que estaba comprando en una mipyme mayorista, a 4.400 la rueda, subieron primero a 4.600 y ahora a 5.000 y se prevé que sigan subiendo, nos dijo la empleada”.

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