2022, un año fértil fuera de la Isla en libros vinculados con Cuba

Una selección de las mejores novelas, ensayos y crónicas publicados por cubanos o relacionados con la Isla

El año estuvo caracterizado por un creciente interés de los lectores internacionales sobre Cuba, su situación y su historia. (Collage)
El año estuvo caracterizado por un creciente interés de los lectores internacionales sobre Cuba, su situación y su historia. (Collage)

El retorno del detective Mario Conde, las peripecias de Federico García Lorca en La Habana y un trepidante ensayo sobre los campos de concentración en la Isla marcaron la ruta del libro cubano en 2022. 14ymedio propone un recuento de los mejores títulos de autores que residen dentro y fuera del país, publicados en un año que se caracterizó por el creciente interés de los lectores internacionales en Cuba, su situación y su historia.

Una nueva novela policial de Leonardo Padura, Personas decentes (Tusquets) estuvo durante varias semanas en las listas de mejor vendidos en España. La incertidumbre y la tensión del deshielo entre Cuba y Estados Unidos es el escenario al cual vuelve Mario Conde, el ya envejecido ex policía de Padura.

La misma casa editorial catalana lanzó este diciembre Cómo conocí al sembrador de árboles, una colección de relatos en los que Abilio Estévez ofrece el "testimonio de un fracaso". El libro, según exponen sus editores, pretende "responder al secreto de un país en peligro de extinción".

El esfuerzo por recontar la Isla anima también a los personajes de Retratos en la orilla (Artistas Martínez), de Daenerys Machado Vento, señalada como una de las mejores narradoras jóvenes en español por la revista Granta. Las piezas de este volumen se ocupan de reconstruir las historias de una generación –la de los nacidos en los años 80– dispersa en el exilio o estancada en el país.

Cubiertas de 'Personas decentes', de Leonardo Padura, 'Esclava de la libertad', de Idelfonso Falcones, y 'Cómo conocí al sembrador de árboles', de Abilio Estévez.
Cubiertas de 'Personas decentes', de Leonardo Padura, 'Esclava de la libertad', de Idelfonso Falcones, y 'Cómo conocí al sembrador de árboles', de Abilio Estévez.

El panorama del ensayo ha sido más fecundo que el de cualquier otro género, encabezado sin duda por la reedición del formidable Mito y revuelta (Turner), de Ernesto Hernández Busto. A través de nueve retratos de autores tan polémicos como Ezra Pound, Vasili Rozánov o Louis-Ferdinand Céline, Hernández Busto se adentra en el territorio de los escritores "reaccionarios", considerados como malditos o polémicos por la crítica.

Aunque publicado en 2021, este año los lectores pudieron acceder por fin a El árbol de las revoluciones (Turner), un ensayo de Rafael Rojas sobre la cartografía de las revueltas latinoamericanas y la influencia de las revoluciones mexicana y cubana en la región.

En El cuerpo nunca olvida (Rialta), el ensayista matancero Abel Sierra expone minuciosamente el horror de las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (Umap) y su impronta en la historia cubana. Se trata de una "indagación detenida" –según afirma Rojas– de uno de los mayores "traumas nacionales" después de 1959.

¿Por qué Severo Sarduy no regresó a Cuba? Es la pregunta que se plantea la investigadora Oneyda González en Severo secreto (Rialta), una suerte de biografía coral de este autor canónico que reproduce las entrevistas realizadas para el documental del mismo nombre estrenado en 2016.

El panorama del ensayo ha sido más fecundo que el de cualquier otro género, encabezado sin duda por la reedición del formidable 'Mito y revuelta' (Turner), de Ernesto Hernández Busto

Eros y política (Debajo de la mesa), de Juan Abreu, pasa la navaja sobre la fauna política y periodística de España, país donde vive exiliado, con viñetas demoledoras de figuras como José María Aznar, Isabel Díaz Ayuso, Pablo Echenique o Cayetana Álvarez de Toledo. La prosa de Abreu diluye la frontera entre lo público y lo privado, y enriquece la biografía de los retratados con su estilo fulminante. Hilarante y profundo resulta, también, Nuestra hambre en La Habana, donde Enrique del Risco –en palabras de Yoani Sánchez– "retrata con crudeza la obsesión nacional alrededor del plato y de las cazuelas".

Residente en Roma desde su juventud, el maestro Alvar González-Palacios –una rara avis en el ensayismo cubano sobre arte– publicó este año Sólo sombras (Elba) un grupo de semblanzas de personajes tan dispares como Borges, Karen Blixen, Cavafis o María Félix.

La autobiografía del académico Roberto González Echevarría, Memorias del archivo (Renacimiento), aborda la trayectoria vital de este profesor cubano en la Universidad de Yale y su relación con intelectuales de la talla de Alejo Carpentier, Severo Sarduy y Harold Bloom.

El actor Alexis Valdés publicó, en la casa Vintage, El miedo nos hizo fuertes, sobre la dureza de su infancia en La Habana y las razones íntimas de su carrera.

Cubiertas de 'Mito y Revuelta', de Ernesto Hernández Busto, 'Memorias del archivo', de Roberto González Echevarría, y 'Locura nuclear', de Serhii Plokhy.
Cubiertas de 'Mito y Revuelta', de Ernesto Hernández Busto, 'Memorias del archivo', de Roberto González Echevarría, y 'Locura nuclear', de Serhii Plokhy.

Los treinta años de la publicación de Antes que anochezca (Tusquets), de Reinaldo Arenas, motivaron el lanzamiento de una edición conmemorativa –con nueva cubierta y texto revisado– de uno de los libros más conmovedores de la literatura cubana.

Todo Paradiso (Verbum) –un volumen que reúne las novelas Paradiso y Oppiano Licario, de José Lezama Lima–, con prólogo de José Prats Sariol, es una de las grandes empresas editoriales de este año. El libro cumple el proyecto lezamiano de fundir ambos relatos como partes de la misma historia.

Esa misma casa editorial, con sede en Madrid, reúne Toda la poesía (1994-2021) del novelista Pedro Juan Gutiérrez, un texto sin duda indispensable como complemento a la obra narrativa del escritor matancero.

Entre los escritores extranjeros que se ocuparon este año del tema cubano cabe destacar al barcelonés Victor Amela, autor de 'Si yo me pierdo' (Destino), una novela sobre las jornadas que pasó en la Isla Federico García Lorca

Durante la Feria del Libro de Guadalajara, la editorial Anagrama anunció que el cubano Carlos Manuel Álvarez había ganado su Premio de Crónica con el libro Los intrusos, una "mezcla de reportaje, testimonio, perfil y memoria" sobre el "largo acuartelamiento" del Movimiento San Isidro en 2020.

Entre los escritores extranjeros que se ocuparon este año del tema cubano cabe destacar al barcelonés Victor Amela, autor de Si yo me pierdo (Destino), una novela sobre las jornadas que pasó en la Isla Federico García Lorca. El autor de Poeta en Nueva York estuvo tres meses en la Cuba de 1930, que definió como "los más felices de mi vida". Esclava de la libertad (Grijalbo), una novela histórica de Idelfonso Falcones, reflexiona sobre el fenómeno esclavista del siglo XIX en Cuba y sus retornos en épocas posteriores.

Cuban Privilege (Cambridge University Press) –sobre la política exterior de EE UU hacia la Isla–, de la académica Susan Eckstein, motivó una acalorada polémica durante su presentación en Miami, además de varias protestas en las inmediaciones de la Universidad Internacional de Florida, donde fue debatido por el político Orlando Gutiérrez-Boronat.

Cubiertas de 'En memoria de la memoria', de María Stepánova, 'Si yo me pierdo', de Víctor Amela, y 'Cuba: An American History', de Ada Ferrer.
Cubiertas de 'En memoria de la memoria', de María Stepánova, 'Si yo me pierdo', de Víctor Amela, y 'Cuba: An American History', de Ada Ferrer.

La reflexión académica en EE UU sobre la Isla mereció el Premio Pulitzer con Cuba: An American History, de Ada Ferrer, que también aborda el vínculo entre ambos países desde la fundación de sus Estados hasta los sucesivos deshielos entre La Habana y Washington.

Del ensayo Locura nuclear: la crisis de los misiles en Cuba (Turner), por el historiador Serhii Plokhy (nació en Rusia, creció en Ucrania y ahora vive en EE UU), ha escrito el cubano Jorge Ferrer que no es solo "el estudio más cabal" de la tensión de guerra entre Cuba, EE UU y la Unión Soviética en 1962, sino una suerte de manual de instrucciones "para negociar al borde del acantilado".

Conocer mejor a Rusia, las raíces de su conflicto con Ucrania y su relación con la Isla ha motivado numerosos acercamientos a la cultura de ese país. El propio Jorge Ferrer tradujo este año, para la editorial Acantilado, En memoria de la memoria, de la escritora María Stepánova, un libro de no ficción que juega con la estructura novelada para explorar "el rastro de una vida, el repositorio de un siglo de existencia en Rusia".

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