HRW publica un informe descriptivo sobre la represión en Cuba, sin pronunciarse sobre la naturaleza del régimen
Cuba
El organismo internacional se limita a recopilar la información pública y no dispone de fuentes propias para describir la degradación de la vida cotidiana de los cubanos
La Habana/Poco se detiene Human Rights Watch (HRW) a calificar en su reporte anual sobre Cuba referido a 2025, publicado este miércoles, algo que contrasta con la dureza con la que trata a otros Gobiernos, como el estadounidense de Donald Trump, en su informe mundial, también emitido hoy.
En el documento sobre la Isla, la organización destaca, en tono sobrio, que el Gobierno cubano “continúa reprimiendo y castigando la disidencia y las críticas públicas” y que “muchos de los participantes en las históricas manifestaciones de julio de 2021, siguen detenidos”, mientras que persisten las protestas por los prolongados apagones de luz eléctrica, el deterioro de las condiciones de vida y el alto coste de internet. En ningún momento se condena al régimen de la Habana.
El texto refiere, basándose en datos de ONG como Cubalex o Prisoners Defenders, que al menos 203 personas fueron detenidas arbitrariamente entre enero y junio de 2025, y que a fecha de octubre, el país tenía cerca de 700 presos políticos. De igual manera, HRW cita a Justicia 11J para señalar que 359 personas relacionadas con las protestas del 11J seguían en prisión, con condenas de hasta 22 años, sin agregar información que revele una investigación o valoración propia de lo que ocurre en el terreno.
El reporte menciona las penas que siguen cumpliendo los artistas Maykel Castillo Pérez y Luis Manuel Otero Alcántara y las “redetenciones” de José Daniel Ferrer y Félix Navarro
El reporte menciona las penas que siguen cumpliendo los artistas Maykel Castillo Pérez y Luis Manuel Otero Alcántara y las “redetenciones” en abril de 2025 de José Daniel Ferrer y Félix Navarro, cuatro meses después de ser excarcelados como parte de una negociación con el Vaticano y Estados Unidos. Muchos de aquellos liberados sufrieron después el acoso y la vigilancia por parte de la Seguridad del Estado.
Aunque evita calificar el sistema como una dictadura unipartidista que monopoliza el poder desde 1959 y opta por una retórica plana, Human Rights Watch sí describe abusos, acoso a familias de presos políticos, la incomunicación y malos tratos a detenidos.
Su lenguaje contrasta con el usado en el mismo informe para países como la “deriva autoritaria” con que describe a Nicaragua o “crímenes de lesa humanidad” en cuanto a Venezuela, aunque en este último caso se trata de la afirmación de un tercero.
El reporte señala que el agravamiento de la crisis económica ha socavado el acceso de la población a los alimentos, la atención sanitaria y la electricidad, con cortes de hasta 20 horas al día y racionamientos que dejan a siete de cada diez cubanos saltándose comidas diarias. También, que los habitantes de la Isla siguen huyendo del país en grandes números, el 10% de la población según cifras oficiales.
HRW menciona la crisis y, en fin, hace una recopilación descriptiva, pero ignora de forma deliberada el colapso sistémico en qué deriva una tiranía.
La fotografía con que encabeza el texto presenta a un señor de unos 60 años que se tapa el rostro para no ser reconocido. Su antifaz es un pedazo de cartón corrugado, sucio, en que se lee: "Por favor, algo para comer".