Crónicas de La Habana
La Habana vista desde "la torre de control"
EE UU-Cuba
Madrid/El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, negó este viernes que Washington contemple un entendimiento con La Habana basado solo en concesiones económicas y sin una transformación política en Cuba. Antes de abordar su vuelo de regreso desde Francia, donde participó en reuniones con ministros de Exteriores del G7, el funcionario desmintió de forma tajante que haya un cambio de enfoque de la Administración de Donald Trump.
Ante la pregunta de un periodista sobre la percepción de que Trump podría aceptar “un arreglo económico” con el régimen cubano, Rubio reaccionó con visible irritación: “¿Y de dónde saca eso? No, no, no. Cualquier reporte sobre Cuba que no venga del presidente o de mí es una mentira”.
Las palabras de Rubio llegan luego de que trascendieran rumores sobre una eventual transición económica en Cuba sin desmontar el andamiaje político del régimen, e incluso con la permanencia de miembros de la familia Castro en la Isla. La posibilidad provocó desconcierto y malestar en sectores del exilio y la oposición. José Daniel Ferrer advirtió sobre el riesgo de dejar intactos a los Castro, mientras Ramón Saúl Sánchez llegó a calificar esa hipótesis como “una ofensa y una humillación para el pueblo de Cuba”. También en Florida, voces como las de María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart alimentaron la inquietud al reaccionar con cautela, sin disipar del todo la idea de una negociación.
“Cuba tiene que cambiar su economía y esto no va a cambiar si no cambia el sistema de gobierno”
El secretario de Estado insistió en que no hay espacio para la confusión y sostuvo que cualquier apertura económica real pasa, necesariamente, por desmontar el sistema político vigente en la Isla. “Cuba tiene que cambiar su economía y esto no va a cambiar si no cambia el sistema de gobierno”, afirmó. Y remachó con una frase que resume el tono de sus declaraciones: “¿Quién va a invertir miles de millones de dólares en un país comunista? ¿Quién va a invertir miles de millones en un país manejado por comunistas incompetentes? La única cosa peor que un comunista es un comunista incompetente”.
Rubio volvió así a una línea dura que, en realidad, nunca ha abandonado. Aunque evitó responder directamente si el objetivo de Washington sigue siendo un “cambio de régimen”, dejó claro que, a su juicio, Cuba no tiene salida dentro del esquema actual. “Su sistema de gobierno tiene que cambiar porque nunca podrán desarrollarse sin cambios. El cambio económico es importante, la libertad económica y política es importante, pero todo tiene que darse en conjunto”.
Cuando se le preguntó si Estados Unidos aceptaría que un miembro de la familia Castro siguiera en el poder, Rubio trató de desplazar el foco del apellido al modelo. “No se trata de la familia Castro, sino de cambiar un régimen que no funciona”, dijo.
"No hay un bloqueo naval en torno a Cuba. Cuba no tiene combustible porque lo quiere gratis y nadie les va a regalar petróleo”
El secretario aprovechó entonces para ampliar su crítica sobre la situación interna de la Isla. Aseguró que la crisis energética y los apagones no obedecen a un cerco externo, sino al colapso de un sistema incapaz de sostenerse. “Los cubanos han estado sufriendo de apagones todo el año pasado. No hay un bloqueo naval en torno a Cuba. Cuba no tiene combustible porque lo quiere gratis y nadie les va a regalar petróleo”, afirmó.
En la misma línea, achacó los cortes eléctricos al deterioro de la infraestructura y a décadas de abandono estatal. “La razón por la que tienen apagones es porque tienen equipos de los años 50 y 60 a los que nunca le dieron mantenimiento”, sostuvo. Pero, más allá del desastre material, Rubio colocó la responsabilidad última en el modelo económico y político del castrismo: “La razón del desastre en Cuba es un sistema económico disfuncional que no tiene sentido y el pueblo cubano está sufriendo por las decisiones y la falta de disposición de los gobernantes de adoptar los cambios necesarios para que puedan integrarse al siglo XXI”.
Rubio también apeló al argumento, frecuente en el exilio cubano, de que la prueba del fracaso nacional está en la emigración. “Es lamentable que los cubanos solo puedan tener éxito si dejan su país. Eso es muy triste. Uno ve cubanos exitosos en todo el mundo menos en Cuba. Eso debe cambiar”, dijo.
La conclusión de su mensaje no dejó resquicios: para Washington, al menos en la voz de su jefe de la diplomacia, no bastan parches económicos ni relevos cosméticos dentro del poder. “Tenemos que cambiar la gente a cargo, el sistema del país y el modelo económico que tienen. Es la única manera en que Cuba puede tener un mejor futuro”.
También te puede interesar
Lo último