Marco Rubio ve “poco probable” un acuerdo con el régimen cubano
Cuba-EE UU
“Si cambian de parecer, estamos aquí. Y mientras tanto seguiremos haciendo lo que tengamos que hacer”
La Habana/El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, afirmó este jueves que la posibilidad de alcanzar un acuerdo negociado y pacífico con el Gobierno cubano “no es alta”, aunque aseguró que Washington sigue dispuesto a dialogar si La Habana cambia de posición. Sus declaraciones llegan en medio de una nueva escalada entre ambos países, después de que un gran jurado federal del Distrito Sur de Florida acusara formalmente a Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
“La preferencia del presidente siempre es llegar a un acuerdo negociado, y eso es pacífico”, dijo Rubio al referirse a la política de Washington hacia La Habana. “Esa siempre es nuestra preferencia, y sigue siendo nuestra preferencia con Cuba. Pero, siendo honesto, la probabilidad de que eso ocurra, teniendo en cuenta con quién estamos tratando ahora mismo, no es alta”.
El jefe de la diplomacia estadounidense añadió que la puerta no está completamente cerrada: “Si cambian de parecer, estamos aquí. Y mientras tanto seguiremos haciendo lo que tengamos que hacer”.
“Ahora mismo no parece que haya personas al mando allí que estén abiertas a esos cambios”
Rubio comparó la situación cubana con la de otros países del Caribe. “Miren a Bahamas, Jamaica, República Dominicana… Cuba está rodeada de lugares donde la gente tiene derecho a hacer cosas como tener un negocio propio, trabajar por cuenta propia y poder votar por los líderes que los gobiernan y reemplazarlos”, afirmó. “Eso es posible alrededor de Cuba. ¿Por qué no es posible dentro de Cuba?”.
El funcionario insistió en que, a su juicio, el problema cubano no es solo económico, sino político. “Ahora mismo no parece que haya personas al mando allí que estén abiertas a esos cambios”, sostuvo. “Las cosas de las que hablan en materia económica, o esas reformas cosméticas, no son reales”.
Rubio acusó al régimen de utilizar las negociaciones y los anuncios de apertura como una táctica para sobrevivir. “Lo que han hecho durante todos estos años es ganar tiempo y esperar”, dijo. “Ya no van a poder ganar tiempo. Estamos muy serios, muy enfocados”.
“Estamos abordando algo que está directamente relacionado con la seguridad nacional de Estados Unidos”
El secretario de Estado también rechazó la acusación de que Washington esté intentando imponer desde fuera un nuevo sistema político. “No nos involucramos en la construcción nacional", insistió. “Estamos abordando algo que está directamente relacionado con la seguridad nacional de Estados Unidos”.
En esa línea, el funcionario argumentó que Cuba representa una amenaza por sus vínculos con potencias rivales de Washington. La Administración Trump ha mencionado en las últimas semanas la presencia o influencia de Rusia y China en la Isla como parte de sus argumentos para endurecer la política hacia el régimen cubano. Ahora, señala Rubio, "Cuba se está convirtiendo en un Estado fallido, a 90 millas de EE UU, con el riesgo de que una crisis migratoria, la violencia y la inestabilidad afecten nuestros intereses nacionales".
Rubio también dijo este jueves que Cuba ha aceptado la oferta estadounidense de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, aunque dejó en duda si La Habana y Washington lograrán ponerse de acuerdo sobre los términos de distribución.
El propio Trump se refirió también a la crisis cubana en declaraciones a Fox News, en las que presentó la situación de la Isla como un colapso material y prometió ayuda de Washington. “Todo el mundo sabe que no tienen electricidad, no tienen dinero, en realidad no tienen casi nada, y nosotros vamos a ayudarlos”, dijo el presidente. “Vamos a ayudarlos porque son buenas personas y porque, número uno, yo quiero ayudarlos”.
Trump puso además el foco en la comunidad cubanoamericana de Florida, a la que describió como “un gran grupo de personas, un grupo increíble, grandes estadounidenses”. Según el mandatario, muchos exiliados “quieren volver a su país”, “quieren invertir” y “ayudar a recuperarlo”.
“No voy a hablar de cómo vamos a entrar allí”
“Los presidentes han mirado esto durante 50 o 60 años sin hacer nada, y parece que yo seré quien lo haga. Estaría feliz de hacerlo”, añadió Trump. “Queremos abrirlo para que los estadounidenses, especialmente los cubanoamericanos, puedan volver y ayudar”.
La tensión bilateral aumentó tras el anuncio de cargos contra Raúl Castro por el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos avionetas de Hermanos al Rescate, organización del exilio cubano con sede en Miami. El caso, que durante décadas ha sido uno de los símbolos de la confrontación entre La Habana y Washington, vuelve ahora al centro de la política estadounidense hacia Cuba.
Rubio, sin embargo, marcó distancia entre la acusación judicial y una decisión política directa del Departamento de Estado. “Eso fue un gran jurado del Distrito Sur. No tuvo nada que ver con nosotros”, afirmó. Según el secretario de Estado, fue ese gran jurado el que decidió que Castro debía ser acusado formalmente.
El mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, por su parte, acusó a EE UU de mentir para "Instigar una agresión militar". Y dijo, refiriéndose a Raúl Castro, que "no se falta al respeto a los héroes de la patria. No en Cuba".
Rubio calificó a Castro de "fugitivo" de la Justicia estadounidense. "No voy a hablar de cómo lo traeríamos aquí. ¿Por qué le diría a los medios cuáles son nuestros planes al respecto? En definitiva, en ese punto se ha convertido en un fugitivo de la Justicia estadounidense, y ya saben, si hay algún anuncio al respecto, se lo comunicaremos después, no antes", declaró.