Cubamax suspende las entregas a domicilio en la Isla y solo enviará insumos de primera necesidad

Paquetería

La crisis del combustible obliga a la empresa a limitar los envíos a uno por persona y a no aceptar nuevos clientes

Cubanos en Miami intentando hacer envíos a sus familiares en la Isla.
Cubanos en Miami intentando hacer envíos a sus familiares en la Isla. / 14ymedio
14ymedio

11 de febrero 2026 - 16:03

La Habana/La crisis de combustible que atraviesa Cuba alcanzó este miércoles un nuevo umbral y comenzó a afectar directamente a las empresas privadas que operan en la Isla. Cubamax, una de las principales compañías de paquetería, reconoció que no puede garantizar la distribución normal de sus envíos. En un comunicado, la empresa admitió “demoras significativas” en la entrega de paquetes y anunció restricciones severas a sus servicios, una señal más del colapso logístico que atraviesa el país.

Este mismo miércoles, las colas eran kilométricas en las oficinas de la empresa en Miami. “Estamos apurando el paso para enviar paquetería a la Isla por todo lo que está pasando”, señalaba uno de los clientes que esperaban. Otro, con hijos en la Isla, describía la incertidumbre: “Todavía están aceptando envíos sin restricciones, pero parece que estos serán los últimos antes del recorte”.

Cubamax, con más de 25 años operando en “el envío de ayuda a familias cubanas”, explicó que la actual “y severa escasez de combustible” afecta directamente a todos los servicios que requieren distribución y entrega dentro de la Isla. La empresa admite que la falta de diésel limita el transporte hacia los destinos finales y dificulta que los envíos lleguen “a cada familia cubana como es nuestro deseo y compromiso”.

Ante este escenario, la compañía anunció una serie de medidas excepcionales. Entre ellas, limitar la aceptación de envíos exclusivamente a insumos de primera necesidad, alimentos y medicinas; permitir solo un envío por cliente; atender únicamente a clientes existentes y suspender temporalmente el servicio de entrega a domicilio. Según el comunicado, los paquetes solo podrán recogerse en 239 puntos habilitados en todo el país.

El actual reajuste de operaciones confirma la persistencia de viejos y nuevos obstáculos

Las decisiones de Cubamax reflejan una realidad que se extiende mucho más allá de una empresa concreta. La escasez de combustible ha reducido drásticamente la movilidad interna, afectando el transporte público, la distribución de alimentos, el funcionamiento de hospitales y ahora también la llegada de ayuda enviada desde el exterior. En un país donde millones de hogares dependen de los paquetes enviados por familiares emigrados, cualquier interrupción logística tiene consecuencias inmediatas sobre la supervivencia cotidiana.

Las nuevas restricciones llegan, además, en un momento de especial exposición pública para Cubamax. En los últimos meses, la empresa ha sido señalada a raíz de la autorización para tramitar y entregar remesas en dólares dentro de la Isla, un servicio que generó atención tanto entre las familias receptoras como entre autoridades y sectores políticos en Estados Unidos. Ese escrutinio evidenció el peso que adquirió Cubamax en los flujos económicos informales que sostienen a la población cubana.

Aunque el comunicado subraya que la situación es “completamente ajena a nuestra voluntad y control”, lo cierto es que la crisis energética cubana dejó de ser un fenómeno coyuntural desde hace tiempo. La disminución de los suministros procedentes de Venezuela en los últimos años, la falta de divisas para importar combustible y el deterioro de la infraestructura han convertido el abastecimiento energético en un problema crónico, incluso antes de la orden ejecutiva de Donald Trump que amenaza con aranceles a quienes envíen petróleo a Cuba. En ese contexto, empresas de paquetería como Cubamax operaban con márgenes cada vez más estrechos.

La propia empresa sufrió interrupciones recientes en sus servicios –ya fuera en la entrega de remesas, en la distribución de divisas o en los envíos físicos–. Esos recortes han estado vinculados a problemas estructurales dentro de Cuba, desde cambios de intermediarios hasta limitaciones logísticas impuestas por el propio Estado. El actual reajuste de operaciones confirma la persistencia de viejos y nuevos obstáculos.

El anuncio de Cubamax ilustra, además, el creciente peso de actores privados y redes de apoyo externas en la vida cotidiana de la población

El impacto de estas restricciones no se mide solo en días de retraso. Para muchas familias, un paquete no es un bien complementario, sino una fuente esencial de alimentos, medicamentos o productos básicos que no se consiguen en el mercado estatal. La suspensión de la entrega a domicilio obliga además a desplazamientos que no todos pueden asumir, especialmente ancianos, personas enfermas o residentes en zonas rurales.

Cubamax enfatiza en su mensaje que “no son solamente envíos”, sino “ayudas humanitarias” enviadas “con gran amor y sacrificio”. La empresa advierte además de que, si en las próximas semanas no mejora la disponibilidad de combustible, tomará medidas adicionales, hasta que existan “condiciones mínimas necesarias” para garantizar un servicio responsable. 

Desde el Gobierno, la explicación oficial continúa atribuyendo la escasez de combustible solo a factores externos, en particular a las sanciones de Estados Unidos. No obstante, el deterioro general observado en los últimos años pone de relieve las limitaciones de un modelo económico que no logra sostener de forma estable servicios esenciales. La distribución interna depende de un suministro energético vulnerable, sin reservas estratégicas ni mecanismos alternativos que amortigüen las interrupciones, mientras otros consumos estatales –como el sector militar– mantienen prioridad.

El anuncio de Cubamax ilustra, además, el creciente peso de actores privados y redes de apoyo externas en la vida cotidiana de la población. El envío de paquetes, alimentos y medicamentos desde el extranjero se ha convertido en un componente estructural de la supervivencia de numerosos hogares, lo que refuerza la dependencia de recursos generados fuera del país. Las restricciones actuales evidencian que ese flujo, clave para millones de cubanos, también corre el riesgo de colapsar. 

También te puede interesar

Lo último

stats