"Morir por la patria es vivir", asegura Díaz-Canel en una entrevista con 'Newsweek'
Cuba
El mandatario retoma el verso del himno cubano que Fidel Castro solía mencionar para justificar la consigna "Patria o Muerte"
Madrid/La primera entrevista de Miguel Díaz-Canel a un medio estadounidense desde 2023, el prestigioso semanario Newsweek, no contiene ninguna gran revelación. Ni siquiera en un momento clave para las relaciones entre ambos países, cuando las conversaciones entre ambos países podrían derivar en un acuerdo amistoso o una “toma”, como ha dicho el presidente de EE UU, Donald Trump.
Ante esta posibilidad, el mandatario cubano recurre a la retórica y afirma que, si se produce una agresión militar, el régimen contraatacará, luchará y se defenderá. "Y si caemos en combate, morir por la patria es vivir", dijo, usando el lema popularizado por la guerrilla castrista durante la Revolución. Díaz-Canel da respuestas largas –el medio aclara que solo ha editado ligeramente la transcripción para clarificar algunas cuestiones–, pero se limita esencialmente a repetir lo que tantas veces ha dicho.
Afirma que Cuba quiere una relación de buena vecindad con EE UU y que su Gobierno tiene voluntad de alcanzar pactos, pero que es consciente de que debe prepararse para lo peor.
“Tenemos una doctrina de defensa llamada la ‘guerra de todo el pueblo’, que no es una doctrina agresiva, sino defensiva, con la participación de todo el pueblo”, sostiene. Sin embargo, añade, “en los últimos meses y semanas, se ha escuchado toda esta retórica por parte de un representante oficial del Gobierno de Estados Unidos anunciando una agresión militar contra Cuba, estableciendo plazos para la duración de la Revolución cubana y fijando fechas límite para resistir antes de que nos invadan”.
"La pérdida de vidas y la destrucción material serían incalculables. Tal acto de agresión sería extremadamente costoso en todos los sentidos, y no es lo que nuestros pueblos merecen"
Si eso sucede, observa, "la pérdida de vidas y la destrucción material serían incalculables. Tal acto de agresión sería extremadamente costoso en todos los sentidos, y no es lo que nuestros pueblos merecen", considera, a la par que destaca el carácter vulnerable de la Isla en comparación al poderío estadounidense. "Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos, y mucho menos una amenaza 'extraordinaria e inusual', como se ha alegado", dijo.
A su juicio, además, las palabras de la Administración de Trump suponen el pleno reconocimiento de la hostilidad hacia Cuba. “Dicen: ‘Hemos ejercido toda la presión posible contra Cuba’, reconociendo así la existencia de un bloqueo brutal, que ahora niegan, para luego añadir inmediatamente: ‘Por lo tanto, nuestra única opción es invadirla y aniquilarla’”. El mandatario también subraya que en los últimos tiempos Washington ha mantenido conversaciones con los líderes de Venezuela e Irán para llegar a acuerdos y, en medio de ellas, ha roto el canal diplomático.
Con estos precedentes, Newsweek no duda en preguntar al presidente cubano si se ve como Nicolás Maduro o Alí Jameneí. “No me preocupa mi seguridad personal”, sostiene, y da a entender que el sistema seguirá intacto aunque él no esté. “El liderazgo del Estado, del partido y de la Revolución cubana es colectivo. Y las decisiones se toman colectivamente”.
Díaz-Canel ratifica el carácter cerrado del régimen al destacar su “unidad monolítica”, “cohesión ideológica” y “disciplina revolucionaria”, aunque yerra en el diagnóstico social, sin que el entrevistador repregunte, cuando habla de que “existe una amplia conexión con el pueblo”, en un momento en el que la población ha llegado a tal límite que no es poco frecuente encontrar a muchos diciendo ya en voz alta que prefieren que cualquiera –desde EE UU a China o Rusia– administre el país con tal de que terminen los apagones.
El mandatario cubano habla de las cuestiones que están sobre la mesa y que son las mismas que mencionó cuando reconoció conversaciones con EE UU. “Podemos alcanzar acuerdos en temas como migración, seguridad, medio ambiente, ciencia e innovación, comercio, educación, cultura y deportes. También podemos atraer inversiones de empresas estadounidenses a Cuba y desarrollar el comercio entre ambos países”, señala. Menciona también la posibilidad de cooperar en más áreas económicas si las cosas prosperan, pero dice que siempre debe ser con respeto a la soberanía, el sistema político y la autodeterminación.
“En la sociedad estadounidense, hay sectores que se oponen firmemente a cualquier tipo de diálogo con Cuba”
Díaz-Canel cree que más que los Gobierno de EE UU, el verdadero obstáculo para que las negociaciones no avancen siempre que se producen está, en primer lugar, “en la sociedad estadounidense, hay sectores que se oponen firmemente a cualquier tipo de diálogo con Cuba”, alude, sin mencionarlo explícitamente, a una parte del sector del exilio contraria a los acuerdos.
Newsweek pide al mandatario que, observando la situación actual del país, evalúe el éxito del sistema comunista y Díaz Canel admite que no es posible sentirse “completamente” satisfechos. “Aún no hemos podido realizar todo lo que hemos soñado y visualizado como nación. Tenemos cosas que conquistar, perfeccionar y en las que avanzar, áreas donde el bloqueo juega un papel fundamental en lo que nos aflige y nos frena”, dice, después de dedicar casi 700 palabras a elogiar los “logros” de la Revolución. A su juicio, no obstante, la mayor conquista es haber alcanzado los 67 años contra tantos adversarios.
Díaz-Canel solo habla de la oposición cuando se le insta a dedicarle unas palabras, pero pero en todo momento elude enfrentarla dialécticamente. “Hay mucha manipulación mediática y mucha presión. Actualmente nos enfrentamos a una guerra ideológica, cultural y mediática. Existe una intoxicación mediática masiva. Se ha sembrado mucho odio, especialmente en las redes digitales. Sin embargo, seguimos luchando, soñando y manteniendo nuestro compromiso con la mejora continua de nuestro proceso de construcción socialista”, concluye antes de otra eterna respuesta sobre los cambios cosméticos que se han aprobado en los últimos años y finalizar con otro clásico: “¿Cómo sería Cuba si aprovechara todo su potencial y cuánto podría contribuir Cuba al resto del mundo, si no fuera por ese bloqueo?”.