Muere en el exilio Héctor Maseda, preso de la Primavera Negra y viudo de Laura Pollán
Obituario
Periodista independiente e ingeniero nuclear, fue condenado a 20 años de cárcel en 2003 y se negó durante años a aceptar el destierro como precio de su excarcelación
La Habana/Héctor Maseda Gutiérrez, periodista independiente, opositor cubano y uno de los presos políticos del Grupo de los 75, falleció este sábado en el exilio, según informó la periodista Camila Acosta. Miembros de la Fundación Nacional Cubanoamericana confirmaron su deceso en Miami, a los 83 años. Su nombre quedó unido a uno de los capítulos más duros de la represión castrista, la Primavera Negra de 2003; y también a la historia de las Damas de Blanco, el movimiento que su esposa Laura Pollán ayudó a fundar y encabezó durante años, para exigir la libertad de los encarcelados.
Ingeniero nuclear de formación, Maseda había nacido en La Habana el 18 de enero de 1943. Antes de convertirse en una de las voces del periodismo independiente, trabajó en el ámbito científico, hasta que su falta de “confiabilidad política” lo apartó de una carrera profesional dentro de las instituciones del Estado. A mediados de los años 90 comenzó a colaborar con la prensa no oficial y fue miembro fundador del Grupo de Trabajo Decoro, una agencia independiente perseguida por el régimen.
Su vida cambió de manera definitiva en marzo de 2003, cuando el régimen de Fidel Castro lanzó una oleada represiva contra opositores, bibliotecarios, periodistas independientes y activistas de derechos humanos. Maseda fue arrestado junto a otros 74 disidentes y condenado a 20 años de prisión. Tenía entonces 60 años. La operación, conocida como Primavera Negra, buscó descabezar a la oposición pacífica y enviar un mensaje de escarmiento a cualquier voz que se apartara del discurso oficial.
“Yo resistiré lo que venga”
En prisión, Maseda pasó por varios penales, entre ellos Las Alambradas de Manaca, La Pendiente y Agüica, según registros difundidos por las Damas de Blanco. Su ficha dentro del movimiento recordaba también una frase que lo retrataba: “Yo resistiré lo que venga”.
Durante esos años, Laura Pollán dejó de ser solo la esposa de un preso político y se convirtió en una de las figuras más reconocibles de la disidencia cubana. Junto a otras mujeres vestidas de blanco, caminó cada domingo por la Quinta Avenida de Miramar después de asistir a misa en la iglesia de Santa Rita. La imagen de aquellas esposas, madres e hijas con gladiolos en la mano se volvió insoportable para un régimen acostumbrado a reprimir sin testigos. Pollán murió en octubre de 2011, pocos meses después de la excarcelación de su esposo, y dejó un legado de resistencia pacífica que trascendió la Isla.
Desde la cárcel escribió 'Enterrados vivos', un testimonio sobre el presidio político cubano que circuló clandestinamente
Maseda salió de prisión el 12 de febrero de 2011, bajo licencia extrapenal, después de casi ocho años encarcelado. No aceptó el exilio forzoso que el régimen negoció con la Iglesia católica y el Gobierno español para vaciar las cárceles sin reconocer la inocencia de los condenados. Reporteros Sin Fronteras subrayó entonces que su liberación no anulaba la sentencia de 2003 y que Maseda formaba parte del grupo de opositores que rechazó abandonar Cuba como condición para salir de la cárcel.
En 2008, mientras seguía encarcelado, recibió el Premio Internacional de Libertad de Prensa del Comité para la Protección de los Periodistas. Desde la cárcel escribió Enterrados vivos, un testimonio sobre el presidio político cubano que circuló clandestinamente y que resumía, desde el título, la experiencia de quienes fueron condenados por ejercer derechos básicos.
La figura de Maseda pertenece a una generación de opositores que enfrentó al castrismo sin redes sociales, con una cobertura internacional más lenta y bajo un sistema de vigilancia mucho más cerrado. Su caso condensó varias de las obsesiones del régimen: el miedo al periodismo independiente, el castigo a la autonomía cívica y la voluntad de convertir el exilio en una prolongación de la cárcel.