Una plaga de chinches obliga a cerrar el Registro Civil de Guanabacoa
Plagas
Los insectos se han instalado incluso en los viejos libros que guardan las inscripciones de los vecinos
La Habana/Las chinches han conseguido en Guanabacoa lo que los apagones, la falta de papel y la escasez de personal ya habían logrado muchas veces por otras vías: cerrar una oficina pública. El Registro del Estado Civil del municipio habanero permanece sin prestar servicios debido a una invasión de estos insectos, según confirmaron este viernes a varios usuarios trabajadores de la dependencia.
“Estamos cerrados hasta nuevo aviso”, explica una empleada desde la entrada del local, situado en San Francisco, esquina Máximo Gómez. La razón, admite poco después, es una “plaga de chinches”.
Según explica la trabajadora, el cierre podría prolongarse “de 15 a 21 días”, aunque no precisa cuándo comenzaron las labores para eliminar los insectos ni qué tratamiento se está aplicando dentro del inmueble.
La noticia ha provocado incredulidad entre algunos usuarios, principalmente porque la oficina apenas tiene mobiliario donde, a primera vista, puedan refugiarse los parásitos. “Si ahí casi todo son sillas plásticas”, comentaba uno de ellos. Pero la respuesta parece estar en un objeto que abunda mucho más que los muebles: los libros.
Los volúmenes antiguos del Registro Civil, varios de ellos encuadernados en tela y almacenados durante décadas, estarían infestados, según explicaron trabajadores y usuarios de la oficina. Las chinches pueden ocultarse en grietas y pequeñas ranuras y también aprovechar materiales como papel, cartón y tejidos, de manera que el archivo histórico ofrece más escondites de los que podría sugerir la austeridad del mobiliario.
Mientras dure el cierre, la empleada asegura que los afectados pueden “ir a cualquier registro” de la capital para realizar sus gestiones. Pero la solución resulta bastante más sencilla en la puerta de la oficina que en la vida real.
Dos personas que acudieron al Registro Civil de Regla después de encontrar cerrado el de Guanabacoa no pudieron resolver allí sus trámites, según relataron a 14ymedio. La posibilidad de gestionar determinadas certificaciones en otras dependencias existe, especialmente cuando las inscripciones están digitalizadas, pero no todos los procedimientos pueden trasladarse sin dificultades de una oficina a otra.
El episodio añade una variante burocrática a una plaga que desde hace semanas se abre paso por La Habana. A finales de julio, este diario documentó la proliferación de chinches en viviendas de distintos municipios de la capital, donde colchones y sofás comenzaron a terminar directamente en los basureros ante la imposibilidad de acabar con los insectos. Los apagones, la acumulación de desperdicios y, sobre todo, la dificultad para conseguir productos eficaces para fumigar han complicado todavía más la situación.
A menos de un mes de aquellas denuncias, la aparición de una infestación en un edificio público muestra que el problema ya no se limita a dormitorios y muebles domésticos. Los insectos han llegado ahora hasta un archivo estatal, donde comparten espacio con documentos que en algunos casos llevan décadas almacenados.
Muy cerca del Registro, la oficina encargada de los carnés de identidad, situada en Máximo Gómez esquina División, tampoco estaba trabajando este viernes. Personas que acudieron al lugar aseguraron que esta dependencia había cerrado también por chinches. A los usuarios les dijeron que posiblemente volvería a abrir el lunes.
La promesa fue recibida con cautela. “Eso no se sabe a ciencia cierta”, señaló uno de ellos, acostumbrado a que la dependencia suspenda servicios por otras razones, entre ellas la falta de materiales para confeccionar los documentos. En una ciudad donde casi todo termina convertido en archivo de la crisis, hasta los insectos parecen haber descubierto el Registro Civil.