En Santiago de Cuba quieren reactivar la industria del carbón con los árboles caídos por el huracán Melissa
Exportación
Con 15 trabajadores, intentarán exportar el contenido de nueve contenedores marítimos en tres meses
La Habana/La Empresa Agroforestal Guamá, en Santiago de Cuba, pretende aprovechar los estragos que dejó el huracán Melissa y utilizar la madera de los árboles caídos para impulsar el programa de producción de carbón vegetal para exportación. La meta es llenar nueve contenedores marítimos en tres meses, según el medio provincial Sierra Maestra.
De acuerdo con Ramón Velázquez Núñez, director de la empresa, las exportaciones podrían reportar más de 8 millones de pesos en ingresos a la empresa, “además de aportar divisas frescas”, con un valor aproximado de entre 3.900 y 4.000 dólares por contenedor, lo que, a su vez, permitirá a la compañía destinar recursos a otros sectores, como el café, las hortalizas y la ganadería.
Para llevar a cabo esa tarea, 15 empleados trabajan de manera rudimentaria o, en palabras del directivo, “de forma fundamentalmente artesanal, con bajo consumo de combustible, en coherencia con el actual contexto energético del país”.
Sin tener que talar los árboles, los obreros trabajan entre seis y siete horas diarias, aunque deben velar los hornos durante la noche para garantizar la calidad del carbón. Ello significa no dormir, pues se debe vigilar que la combustión sea la correcta, que no entre demasiado oxígeno y que no se arruine la hornada.
Los obreros trabajan entre seis y siete horas diarias, aunque deben velar los hornos durante la noche
Pese a que es un trabajo “engorroso y de gran esfuerzo físico”, según el medio, “el colectivo se mantiene motivado”. Aun así, los empleados han señalado la necesidad de mejorar condiciones como la alimentación y la iluminación en las áreas de trabajo, “aspectos que inciden directamente en el rendimiento y la seguridad”, dice Sierra Maestra.
No obstante, los trabajadores saben que las ganancias son altas si se compara con otros rubros, debido a que la demanda “se ha disparado” en los últimos meses, a partir, sobre todo, de la inestabilidad del fluido eléctrico y la falta de gas licuado: 50 sacos de 30 kilogramos pueden alcanzar ingresos mensuales entre 50.000 y 63.000 pesos, “y si producen más, ganan más”, señala el periódico.
Cuando esas toneladas se vendan, los productores podrían quedarse con 38 centavos de cada dólar que entre al país por esas exportaciones en divisas, según la Resolución 25/2025 del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), aprobada en abril del año pasado. Del resto, 30 centavos van a la cuenta de financiamiento central, y 32 son para la empresa estatal que lo comercializa.
La exportación de carbón vegetal, principalmente a Europa, se convirtió en una luz en medio de la oscuridad para un alicaído comercio exterior cubano, sobre todo poco después de la invasión de Rusia a Ucrania, en 2022.
Ello llevó a que Cuba se colocara como uno de los proveedores de este combustible fósil a ese continente. Sin embargo, la industria ha visto también una caída muy rápida en los envíos al exterior debido a la crisis de combustible. Miles de sacos se han quedado en bodegas en varias partes del país debido a que no hay forma de mover el producto.
Miles de sacos se han quedado en bodegas en varias partes del país debido a que no hay forma de mover el producto
Apenas en noviembre pasado, 20 toneladas listas para exportar se quedaron guardadas en Maisí, el municipio más oriental de Cuba. Hasta ese entonces, el producto no tenía una fecha estimada para su envío al exterior.
Esas historias se han replicado en otros puntos del país. En Las Tunas, la Empresa Agropecuaria Agroint, en el primer trimestre de 2024, sufrió una alarmante caída en sus exportaciones. De la cantidad de carbón vegetal que proyectaban vender a Europa en ese período, la estatal apenas cumplió con el 25% de su plan, unas 400 toneladas. El problema no es la empresa, dijo el director de exportaciones e importaciones de Agroint, Argel Pupo, que tiene “suficiente materia prima en suelo tunero” para responder a la demanda, sino la falta de combustible para mover el producto.
Aunque no hay datos nacionales de exportación actualizados, en 2022 Cuba produjo 39.400.000 toneladas de carbón vegetal, menos de la mitad que dos años antes, cuando logró 75.600.000, en medio de la pandemia de covid-19.
En tanto, datos del Observatorio de Complejidad Económica señalan que, en 2022, Cuba exportó 41.000.000 de dólares en carbón de madera, lo que posicionó a la Isla en el lugar número 15 como exportador mundial de ese producto. También en ese año, el carbón vegetal fue el octavo renglón económico que más comercializó internacionalmente el país. Grecia, España, Portugal, Italia y Turquía son los principales destinos para el carbón cubano.